Teoría de la Conciencia de Eva v3.0
How humans evolved a soul

Publicado originalmente por Vectors of Mind.

«Cuando la mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer y agradable a la vista, y también deseable para adquirir sabiduría, tomó un poco y lo comió. También le dio un poco a su marido, que estaba con ella, y él lo comió. Entonces se abrieron los ojos de ambos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; así que cosieron hojas de higuera y se hicieron coberturas.» Génesis 3:6-7
Según algunas versiones, Homo sapiens evolucionó hace 200,000 años. Sin embargo, existe poca evidencia de comportamiento sapiente durante la mayor parte de ese periodo. Las herramientas de piedra permanecieron iguales durante decenas de miles de años, lo que significa que incontables generaciones vivieron y murieron sin ninguna innovación. No había arte y probablemente tampoco relatos. Hace unos 50,000 años surgió una cultura distintivamente humana. Las herramientas se volvieron más complejas. Los estilos y los métodos de producción cambiaron a lo largo de cientos de años, en lugar de decenas de miles. Se inventaron el arte, la religión y los calendarios. A partir de entonces, el cambio ha sido la única constante. Muchos científicos creen que el lenguaje evolucionó alrededor de ese momento. Parece el amanecer de la vida interior.
Gran parte del desacuerdo sobre cuándo nos volvimos humanos es un desacuerdo acerca de qué es lo que nos hace humanos. Irónicamente, una de nuestras peculiaridades más claras es la necesidad de narrar, especialmente quiénes somos y de dónde venimos. Todas las culturas responden estas preguntas. El escándalo de la evolución darwiniana fue contravenir a la religión al explicarlas mediante causas materiales: la selección natural, grado a grado. En lugar de haber sido creados a imagen de Dios, el hombre y la bestia pasaron desde entonces a pertenecer al mismo árbol genealógico. Sin duda compartimos un ancestro común con otros animales. Pero esto elude la pregunta más profunda de qué es lo que nos hace humanos. Podemos compartir el 99 % de nuestro ADN con los chimpancés, pero, en cuanto a los rasgos significativos, los humanos sí somos categóricamente diferentes. Poseemos lenguaje y pensamiento simbólico. Somos dualistas natos que sentimos que, en el núcleo de nuestro ser, estamos hechos de una sustancia espiritual. Un perro nunca ha tenido una crisis existencial1. Más que únicos, estos atributos parecen ser binarios: un organismo los posee o no los posee. ¿Cómo evolucionamos estas características definitorias poco a poco? ¿Hubo momentos en que los humanos solo eran parcialmente capaces de pensamiento simbólico? ¿Qué aspecto tendría eso? Esta es una de las grandes preguntas abiertas de la ciencia.
La tensión entre la modernidad anatómica de hace 200 kya (miles de años) y la modernidad conductual de hace 50 kya impregna el estudio de los orígenes humanos. Véase, por ejemplo, The Recursive Mind: The Origins of Human Language, Thought, and Civilization, de Michael Corballis. Sostiene que el pensamiento recursivo sustenta la autoconciencia, el lenguaje, la capacidad de contar y la imaginación del futuro. Todo el conjunto humano estrechamente articulado por un solo principio. Pero la cronología resulta confusa. Está «seguro» de que un Homo sapiens de hace 200 kya, criado en la actualidad, podría convertirse en abogado, artista o científico sin ningún problema. Afirma que no existen diferencias cognitivas en estas escalas temporales, pero después dedica varios párrafos a detallar cómo, a partir de hace 40 kya, tuvo lugar un florecimiento cultural que ciertamente parece la aparición de la recursividad, y quizá esta evolucionó entonces. En algunos sentidos, es una ideología optimista. «Sí, no hay señales de sapiencia entre 200 y 40 kya, pero si un Homo sapiens temprano fuera criado en el sistema escolar moderno, sería completamente normal. La evolución no puede afectar al cerebro en apenas 200,000 años.» Pero la otra cara de esa moneda menosprecia la chispa humana. Implica que, en la Edad de Piedra, sencillamente no se desarrollaron cosas que consideramos fundamentales. El impulso de crear arte y buscar significado no siempre estuvo presente en nuestra especie. Más bien, es un tic propio de los entornos en los que los humanos han vivido durante los últimos 50,000 años. Si todos los demás dejaran de hacer preguntas existenciales —o incluso de garabatear—, tú también lo harías. O al menos lo haría un niño si se criara en ese mundo estéril. No solo es una visión desoladora de la naturaleza humana, sino que, si el lenguaje hubiera evolucionado hace 200 kya, entonces comprender ese momento sería imposible. El tiempo devora la evidencia. Sin embargo, si comenzó a emerger hace 50 kya, quizá podamos reconstruir la historia. Los toques finales del pensamiento lingüístico podrían haber estado evolucionando hasta una época bastante reciente.
Elijo plantear los orígenes humanos en términos de un alma. El subtítulo de este ensayo podría ser «Cómo evolucionó en los humanos un “yo” autorreferencial irreductible», pero eso separaría mi proyecto de miles de años de pensadores y del poder de arraigo del lenguaje natural. El significado de «alma» es un acuerdo entre millones de personas sobre la esencia de un yo, el asiento de la agencia y la conexión con lo divino. Al enfrentarnos a lo que significa ser humano, el lenguaje común ofrece un punto de referencia.2 Y, en este caso, un objetivo para aquello que debe explicarse. ¿De dónde surgieron las almas?
Dado lo anterior y la referencia a Eva, debo aclarar la relación con el cristianismo. Creo que el Génesis y muchos otros mitos de la creación son relatos fenomenológicos extraordinariamente buenos del primer hombre que pensó: «Yo soy». Con base en los datos arqueológicos y genéticos, esto pudo haber ocurrido hace unos 50 kya. Los mitólogos comparativos nos dicen que algunas historias han perdurado durante tanto tiempo y, si alguna historia habría de conservarse durante milenios, sería nuestra génesis.
Mi tesis es que las mujeres descubrieron primero el «yo» y después enseñaron a los hombres acerca de la vida interior. Los mitos de la creación son recuerdos del momento en que las mujeres forjaron a los humanos como una especie dualista. Suena fantástico, pero tuvimos que haber evolucionado en algún momento (y debió de ser algo fantástico). Además, las versiones más débiles de la idea siguen siendo interesantes. Por ejemplo, sostengo que el veneno de serpiente se utilizó en los primeros rituales para ayudar a comunicar «yo soy». De ahí la serpiente en el jardín, que tienta a Eva con el autoconocimiento. Incluso si esos rituales no desempeñaron ningún papel en la evolución humana ni en nuestro descubrimiento de la conciencia, sería extraordinario que un culto psicodélico de la serpiente del Paleolítico fuera recordado tanto en el Génesis como entre los aztecas. ¡Yo vería esa serie de Netflix!
En varias publicaciones del blog, he desarrollado cómo sería descubrir el «yo», cómo podría haberse comunicado a otros, por qué las mujeres habrían estado a la vanguardia, cómo podría evolucionar gradualmente y qué tipo de huellas culturales y genéticas dejaría un proceso semejante. Pero estos argumentos están dispersos entre distintas publicaciones y, entretanto, he encontrado más evidencia de apoyo. Por ejemplo, anteriormente reflexioné sobre la posibilidad de que el veneno de serpiente se hubiera utilizado como alucinógeno. Resulta que esto está bien documentado en contextos rituales, incluso entre los artífices de la civilización occidental.
Este ensayo comienza con una discusión sobre lo que significa ser humano. Esto es esencial para establecer un marco común, pero, por desgracia, oculta lo más importante. La investigación más original se ocupa del Culto de la Serpiente en todo el mundo. Si tienes poco tiempo, podrías comenzar allí. O, si prefieres el audio, Askwho Casts AI ofrece una narración. (Y si la disfrutas, considera invitarles un café en Patreon.)
Teoría de la Conciencia de Eva v3.0 - Por Andrew Cutler
Askwho Casts AI
Narración completa mediante IA, con múltiples voces, del ensayo Teoría de la Conciencia de Eva v3.0 - Por Andrew Cutler. Este es el ensayo más largo que he narrado mediante IA; si te gustan estos proyectos, considera apoyar su producción contribuyendo a mi Patreon: https://www.patreon.com/AskwhoCastsAI
Un último asunto. Los racionalistas suelen comenzar un ensayo indicando cuán seriamente debe tomarse el argumento. Estado epistémico: Los orígenes humanos son inherentemente especulativos y este es un proyecto personal nacido de una pasión, fuera de mi área de especialidad (la psicología y la IA). Para esta publicación, he leído quizá una docena de libros y 100 artículos. Una manera de considerar esta teoría consiste en interpretar los datos preguntando: «¿Qué tan recientemente podrían haberse vuelto sapientes los humanos?», en lugar de utilizar el sesgo institucional que busca remontar esa fecha lo más posible3. Así que procede con cautela, pero eso es lo normal tratándose de este tema.
Esquema #
- ¿Qué es lo que nos hace humanos? Autoconciencia recursiva.
- EToC débil, sin ninguna referencia a la mitología. La cultura recursiva se propagó, y esto provocó una selección genética a favor de las capacidades recursivas allí donde se extendió.
- El Culto de la Serpiente de la Conciencia: darle colmillos a la Stoned Ape Theory.
- Las mujeres descubrieron el «yo» y fundaron el Culto de la Serpiente.
¿Qué es lo que nos hace humanos? #

«En el principio solo existía el Gran Sí Mismo en forma de Persona. Al reflexionar, no encontró más que a sí mismo. Entonces sus primeras palabras fueron: “¡Este soy yo!”, de donde surgió el nombre “Yo” (Aham).» Brihadaranyaka Upanishad 1.4.1
«Yo» es el comienzo de muchos mitos de la creación. Esto se explicita en el verso hindú citado arriba. O considérese el relato egipcio, según el cual Atum emerge del océano primordial del caos al pronunciar su nombre. También hay ecos en la Biblia. Después de comer el Fruto del Conocimiento, Adán y Eva adquirieron conciencia de sí mismos —incluso autoconciencia— y se dieron cuenta de su desnudez. La capacidad de reflexionar sobre uno mismo produjo entonces alienación. Adán ya no podía vivir en unidad con Dios y la naturaleza. Tuvo que abandonar el Jardín.
El Nuevo Testamento puede leerse como un desarrollo de esta idea. Juan comienza su evangelio con una alusión al Génesis: «En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.» El Verbo se refiere aquí a Cristo, la respuesta a la alienación provocada por la Caída de Adán y Eva. Jesús comenzó su ministerio afirmando ser el gran «Yo Soy», uno de los nombres judíos de Dios (Juan 8:56–59). Es un pasaje que pasa por encima de la cabeza de muchos lectores angloparlantes, pero no de su audiencia judía, que de inmediato tomó piedras para matarlo. Entendieron que la afirmación era: «Yo soy Dios, el Que Existe por Sí Mismo, que se apareció a Abraham, Isaac y Jacob». Espero que no sea un abuso de la propiedad transitiva decir: «En el principio estaba el Yo Soy».
Estos mitos enseñan que la vida comenzó con «Yo», que Dios es, en última instancia, autorreferencial y que esta misma chispa divina existe dentro del ser humano. Más allá de «Yo», los mitos de la creación también mencionan el ritual, el lenguaje y la tecnología como aquello que separa al ser humano de la bestia.
En Australia, la leyenda aborigen sostiene que unos espíritus civilizadores llevaron a los primeros pueblos el lenguaje, el ritual y la tecnología. Así terminó el Tiempo del Sueño y comenzó el tiempo. De manera similar, los aztecas enseñan que, antes de los seres humanos modernos, existió una raza de hombres hechos de madera, carentes de alma, habla, calendarios y religión. Un gran diluvio acabó con esta raza penúltima, y la humanidad solo sobrevivió al transformarse temporalmente en peces. Es evidente que estos mitos no pueden tomarse literalmente. Sin embargo, su núcleo ha resistido notablemente bien. Cuando los científicos responden qué hace únicos a los seres humanos, señalan la autoconciencia, el lenguaje, la religión y nuestra relación con el tiempo y la tecnología. Muchos incluso suponen que todos estos elementos forman un conjunto estrechamente integrado que puede explicarse mediante el pensamiento «recursivo». De ello se desprende que, en realidad, todo el conjunto habría evolucionado más o menos al mismo tiempo.
El hecho de que los mitos de la creación sean fenomenológicamente precisos no requiere explicación. El paisaje narrativo es competitivo, y solo sobreviven las narraciones más verdaderas desde el punto de vista psicológico, particularmente en el espacio saturado de la cosmogonía. Sin embargo, los detalles de los mitos de la creación del mundo sugieren que comparten una raíz común en lo profundo del pasado. De hecho, parecen remontarse aproximadamente a la época en que los seres humanos comenzaron a expresar conductas «recursivas». Esto abre la posibilidad de que no sean precisos por accidente ni a pesar de sí mismos. Podrían ser recuerdos de la transición hacia la sapiencia.
La recursión es útil #
La selección natural funciona porque los rasgos se transmiten de padres a hijos. Si un rasgo permite que un progenitor tenga más hijos, entonces ese rasgo se volverá más común en la población. Por lo tanto, si la capacidad de digerir la leche de vaca o de pensar pensamientos abstractos es útil, estos rasgos se volverán más prevalentes con cada generación. Dado esto, ¿qué capacidades permite el pensamiento recursivo?
La recursión es un proceso en el que una función o procedimiento se llama a sí mismo, ya sea directa o indirectamente. En otras palabras, es un método en el que la solución de un problema depende de las soluciones de instancias más pequeñas del mismo problema. Esto puede ser tan sencillo como colocarse entre dos espejos y observar el reflejo del reflejo de tu reflejo. El último reflejo depende de los que lo precedieron. El concepto se utiliza ampliamente en la informática y las matemáticas para resolver problemas complejos, descomponiéndolos en partes más sencillas y manejables.
En informática, una función recursiva se aplica a su propio resultado. A menudo, cada aplicación sucesiva será una subrutina, en la que la entrada se vuelve cada vez más sencilla hasta alcanzar alguna condición de detención. Si esto resulta demasiado técnico, no te preocupes. Basta con saber que, algorítmicamente hablando, la recursión es un superpoder. Considérese el fractal que aparece abajo. La manera más directa de almacenar la imagen es enumerar el color de cada píxel. Pero hay muchísimos píxeles y, dado que la mayoría de las imágenes tienen una estructura, pueden almacenarse de manera mucho más eficiente mediante algunos trucos. En segundo plano, JPEG utiliza la recursión para comprimir imágenes; sin ella, el algoritmo sería órdenes de magnitud más lento.4

Se puede ir un paso más allá con esta imagen, porque se genera mediante un proceso recursivo. Por lo tanto, la imagen puede codificarse sin pérdida con los pocos bytes necesarios para escribir el programa recursivo que originalmente la produjo: unas cuantas líneas de código. No solo eso, sino que se podría ampliar cualquier borde y ver cómo el fractal se reproduce eternamente en escalas cada vez más finas. La recursión es casi alquímica en su capacidad de producir tanto a partir de tan poco. En palabras del legendario informático Niklaus Wirth:
El poder de la recursión reside evidentemente en la posibilidad de definir un conjunto infinito de objetos mediante una proposición finita. Del mismo modo, un número infinito de cálculos puede describirse mediante un programa recursivo finito, incluso si este programa no contiene repeticiones explícitas.
Pero los seres humanos no somos computadoras. ¿Cómo utiliza el cerebro la recursión? En la década de 1950, el lingüista Noam Chomsky se apartó de los conductistas de la tabla rasa al postular que una Gramática Universal constreñía todas las lenguas. Es decir, los seres humanos tienen un instinto para el lenguaje. Así como las arañas tejen telarañas de cierto diseño, el hardware cognitivo humano viene configurado para aprender un tipo particular de gramática. Esto no es gramática en el sentido de cómo conjugar verbos, lo cual varía según la lengua. Más bien, la Gramática Universal es una metarregla que se aplica a todas las lenguas debido al diseño del cerebro. En su artículo de 2002, «The Faculty of Language: What Is It, Who Has It, and How Did It Evolve?», coescrito con Marc Hauser y Tecumseh Fitch, Chomsky sostuvo que la recursión era el rasgo clave de la facultad humana del lenguaje. Toda lengua utiliza la recursión como base de su gramática.
Como en otros ámbitos, la recursión lingüística significa que las oraciones pueden analizarse mediante subrutinas autorreferenciales. Por ejemplo, la oración «Watson escribió que Holmes dedujo que el cuerpo estaba en el cobertizo» puede dividirse en tres partes:
X1 = Watson escribió
X2 = Holmes dedujo
X3 = el cuerpo estaba en el cobertizo
¿Qué escribió Watson? Para saberlo, primero hay que analizar X2, lo cual a su vez requiere analizar X3. Existe una jerarquía recursiva. El significado de la oración cambia por completo con cada cláusula adicional, y estas pueden continuar indefinidamente. Podemos anteponer Jane dijo que John dijo que Harold dijo que… a X1 + X2 + X3 para siempre. Aunque existe un conjunto finito de palabras, no hay una oración gramatical más larga. La recursión extrae el infinito de componentes finitos. No es que nos dediquemos a pronunciar oraciones infinitamente largas. Pero, en la práctica, sí aumenta enormemente la complejidad de las ideas que pueden expresarse. La Gramática Universal se construye sobre la misma regla que los fractales.
Los lectores perspicaces quizá estén desconcertados ante el posible señuelo y cambio de estrategia. El hecho de que usemos recursividad para describir todas estas cosas no significa que sean lo mismo. Y es una objeción válida. Probablemente existan algunas diferencias. Pero es completamente habitual en la corriente principal agrupar muchos tipos de recursividad. Poner a prueba hasta qué punto la recursividad en el procesamiento de la música, el lenguaje, la visión o la planificación motora utiliza la misma arquitectura neural es un área activa de investigación.5 O consideremos el trabajo del psicólogo y lingüista Michael Corballis. Junto con el lenguaje, añade varias supercapacidades recursivas en su libro The Recursive Mind: The Origins of Human Language, Thought, and Civilization. Entre ellas se encuentran la capacidad de introspeccionar, contar y pensar en el futuro. Puesto que se trata de un futuro imaginado, esto también implica la capacidad de crear ficción, mundos que no existen. Este es el comienzo del arte, la vida espiritual y la condición humana.
Así pues, la recursividad es útil. Gracias a ella, los seres humanos se convirtieron en seres dependientes de la cultura, dotados de un instinto lingüístico. Pero, más importante aún, para los individuos la recursividad es la base de la conciencia. Es importante recordar ese propósito dual (perdón por el juego de palabras), aunque la conciencia y la aptitud evolutiva suelen tratarse por separado.
La recursividad es esencial para la conciencia #

La introspección requiere recursividad por definición. Si el yo se percibe a sí mismo, eso es recursividad. Por tanto, la frase «Pienso, luego existo» es recursiva en múltiples niveles. La gramática recursiva conecta las dos frases, y la mente está dirigida hacia sí misma.
Descartes razonó que podía dudarse de la realidad de cualquier cosa, con una excepción. ¿Extiendes la mano y sientes una mesa? Bueno, se sabe que algunas personas han alucinado cosas semejantes. Puede que la mesa no esté ahí. El yo era lo único que no podía eliminar mediante el razonamiento, pues existe por definición si hay un pensador que está dudando. «Dudo, luego pienso, luego existo».
En esa frase hay una capa de recursividad aún más sutil. El «yo» es recursivo en reposo, no solamente cuando se percibe a sí mismo. Una manera de pensar en ello es en términos de capacidades. La división entre tu mente consciente y tu mente subconsciente consiste en aquello que puedes y no puedes introspeccionar, no en aquello que estás introspeccionando actualmente. De manera similar, los límites del «yo» pueden definirse por aquello que puede referirse recursivamente a sí mismo, no por si está realizando esa operación en un momento determinado.
Pueden formularse argumentos más sofisticados. El clásico I Am a Strange Loop de Douglas Hofstadter presenta la idea de que el «yo» es resultado del mismo tipo de paradoja autorreferencial que Gödel utilizó para «hacer colapsar» las matemáticas. El artículo La conciencia como autolocalización espaciotemporal recursiva incluye una docena de referencias que conectan la recursividad con la conciencia, al igual que la entrada de la Enciclopedia de Filosofía de Stanford sobre las teorías de orden superior de la conciencia. Muchas personas brillantes sostienen que el núcleo de aquello que llamamos «vivir» requiere recursividad.
Damos por sentada nuestra relación con la dualidad y el tiempo, pero ambas cosas se construyen sobre los cimientos de la recursividad. Vale la pena intentar comprenderlo antes de continuar.
Las alteraciones del yo también son alteraciones del tiempo subjetivo. Las enfermedades que afectan al ego, como la esquizofrenia y el alzhéimer, también alteran la experiencia del tiempo. Cualquiera puede incursionar en este ámbito tomando psicodélicos que producen la muerte del ego. Un viaje semejante puede durar 15 minutos en el reloj y sentirse como décadas. Un ejemplo más cotidiano es el estado de flujo, que parece alargar el tiempo.
Como se mencionó antes, el viaje mental en el tiempo —pensar en el futuro o en el pasado— es útil. No es una exageración llamarlo viaje en el tiempo, dado que estás simulando el futuro, lo que permite planificarlo con flexibilidad. Esto es distinto de la conducta instintiva, como cuando una ardilla entierra alimento para el invierno. De hecho, los seres humanos pueden utilizar el viaje mental en el tiempo para apartarse de los instintos. Los seres humanos habían seguido a sus presas durante eones. Imaginemos a los primeros cazadores-recolectores que se establecieron. Debieron de tener alguna idea de la siguiente estación y haber razonado que no necesitaban seguir a los rebaños porque habían plantado algunos cultivos (o contaban con alguna otra alternativa).
Vivir fuera del momento constituye un nuevo tipo de alienación respecto del mundo material. Muchos conocen a Joseph Campbell por el viaje del héroe, la idea de que existe una plantilla básica a la que se ajustan todas (¿la mayoría?) las historias. Esto se ha popularizado como una lista de acciones que un héroe realiza para trascenderse a sí mismo y a la sociedad, y después reintegrarse. En su último libro, Campbell describió cómo todas las historias florecieron a partir de la recursividad:
en el antiguo mito de la creación de la Bṛhadāraṇyaka Upaniṣad, acerca de ese Ser primordial de todos los seres que, al principio, pensó «yo» y experimentó de inmediato, primero, miedo y luego deseo. El deseo, en ese caso, no era comer, sino convertirse en dos y después procrear. Y en esta constelación primordial de temas —primero, la unidad, aunque inconsciente; después, la conciencia de la individualidad y el miedo inmediato a la extinción; luego, el deseo, primero por otro y después de unión con ese otro— tenemos un conjunto de «ideas elementales», para emplear el afortunado término de Adolf Bastian, que ha sido entonado y modulado, transpuesto, desarrollado y entonado de nuevo a través de todas las mitologías de la humanidad a lo largo de los tiempos. Y como tensión estructurante constante subyacente al juego interminable de estos temas, existe la tensión polar primordial de una conciencia de la dualidad frente a un conocimiento anterior, pero perdido, de la unidad, que todavía pugna por realizarse y que, en determinadas circunstancias, puede irrumpir en un éxtasis de pérdida del yo.
La narrativa se basa en la autoconciencia. Esto se reconoció en la Antigüedad y fue desarrollado posteriormente por figuras como Campbell y Jung en el siglo XX. Con la autorreferencia, nuestros impulsos animales se convirtieron en sinfonías fractales de anhelo e imaginación.6 Antes del «yo», no había historias ni existía nada semejante a «vivir».
En psicología y lingüística, es una opinión dominante que la recursividad subyace a las ventajas competitivas más desproporcionadas de los seres humanos. En filosofía, se considera ampliamente un requisito para la conciencia, al menos para la del tipo que poseen los seres humanos. La siguiente sección intenta entretejer la utilidad y la subjetividad en un modelo unificado.
El giro original: algunos modelos del primer pensamiento recursivo #

En The Faculty of Language, Steven Pinker y Ray Jackendoff analizan por qué evolucionó el pensamiento recursivo: «Aquí el problema no es la escasez de candidatos a antecedentes evolutivos, sino la abundancia excesiva». Aun así, ofrecen algunas posibilidades: la música, la cognición social, la descomposición visual de los objetos en partes y la formulación de secuencias complejas de acciones. Me gustaría ofrecer una más: que el pensamiento recursivo impulsor fue «yo soy».
Describir esta epifanía trae a la mente a un grupo de ciegos palpando un elefante y declarando que está compuesto de patas semejantes a troncos de árbol, lanzas de marfil o pliegues de piel áspera. Al igual que ellos, ofreceré varios modelos relacionados que, espero, describan la transición de los seres humanos hacia la sapiencia.
El primer modelo se inspira en Freud y divide la psique en ello, yo y superyó. El ello es la naturaleza animal básica orientada a satisfacer las necesidades físicas. Las primeras bacterias debieron de tener algo semejante: desplazarse hacia una salinidad confortable. En los seres humanos, esto se amplía para incluir la comida, el sexo, el refugio y cosas similares. El superyó es exclusivo de los seres humanos. Es tu modelo de las expectativas de la sociedad: aquello que otros —ya sea abstraídos como «la sociedad» o personas concretas como madre o jefe— esperan. El yo también es exclusivo de los seres humanos y media entre estas dos fuerzas, a menudo contradictorias. Esto implica que evolucionó después del superyó.
La teoría de la mente precedió a la autoconciencia recursiva. Antes de la recursividad, el superyó estaba compuesto por modelos de cómo se comportarían los demás y qué esperarían, tal como ocurre ahora. Sin embargo, un yo prerrécursivo es una criatura distinta: un protoyo. El protoyo también era un modelo de la mente (en este caso, de la propia). Como mediador, habría estado bien conectado tanto con el superyó como con el sistema interoceptivo, atento a las necesidades del cuerpo (una parte importante del ello). El primer «yo soy» corresponde al momento en que el yo se volvió autorreferencial y se recibió a sí mismo como entrada. El yo finalmente percibió al yo y, al hacerlo, nació.
En otras palabras, construimos un mapa de nuestra mente, y el mapa se convirtió en el territorio “yo”. O, como lo expresó Joscha Bach: “Existimos dentro de la historia que el cerebro se cuenta a sí mismo.” Esto sugiere una respuesta directa a la antigua pregunta de qué tiene que ver el lenguaje con la conciencia. La conciencia requiere autorreferencia, lo que a su vez permite un lenguaje plenamente gramatical. Ambas cosas provienen de la recursividad. (Vale la pena señalar que las palabras existieron antes que el lenguaje plenamente gramatical o la autorreflexión. Después de todo, Adán les puso nombre a los animales mientras estaba en el Edén.)
Una deficiencia de este modelo es que hace que la transición parezca el surgimiento de una cosa, el ego. Se entiende mejor como el descubrimiento de un nuevo espacio o dimensión. Mi analogía favorita tiene miles de años y es común a muchas religiones. Con la recursividad, los seres humanos evolucionaron un nuevo ojo capaz de percibir el espacio simbólico. Un tercer ojo, por así decirlo. Así como nuestros ojos nos permiten ver el espectro electromagnético, esta nueva arquitectura autorreferencial de nuestro cerebro nos permite percibir el ámbito simbólico. El mundo abstracto del arte, las matemáticas, los ideales (platónicos) y el futuro.
Richard Dawkins dijo que hubo dos grandes momentos evolutivos. El primero fue el surgimiento del ADN, que marcó el inicio de la evolución biológica. El segundo fue el surgimiento de los memes. Así como los genes se propagan al saltar de un cuerpo a otro mediante los espermatozoides o los óvulos, los memes se propagan en el acervo memético al saltar de cerebro en cerebro. Recibimos ideas, las refinamos o mutamos, y las transmitimos. A largo plazo, las mejores ideas ganan. En este punto, los seres humanos dependen por completo de los memes altamente evolucionados distribuidos entre incontables cerebros humanos (y ahora también en libros y computadoras). El universo memético es nuestro hábitat natural en un grado mucho mayor que el mundo material. Esto viene con el territorio de existir “dentro de la historia que el cerebro se cuenta a sí mismo”. Un cerebro capaz de producir semejante “yo” tiene una perspectiva privilegiada del universo memético. Somos la única especie que puede “ver” la mayoría de los memes; es decir, sostener y percibir ideas abstractas o simbólicas. La primera persona que pensó “yo soy” estaba, en un sentido muy real, tropezando con una nueva dimensión. Desde entonces, hemos construido castillos en el cielo y también en la tierra. Los seres humanos reinan supremos en el mundo material porque somos los únicos nativos del nicho memético.
El último modelo que presento es el que me condujo a este agujero de conejo en primer lugar. Muchos científicos dicen que el lenguaje evolucionó en los últimos 100,000 años. Entonces, ¿por qué la voz interior es una característica tan fundamental del pensamiento consciente? ¿Cómo se ha integrado el lenguaje tan plenamente en el pensamiento si la conciencia se remonta a cien millones de años?
Consideremos el experimento mental: ¿qué dijo la primera voz interior? En Consecuencias de la conciencia, razoné que, dada la naturaleza social de nuestra especie, la primera voz interior pudo haber sido una exhortación moral como “¡Comparte tu comida!” Pero el contenido no importa tanto. También pudo haber dicho “¡Corre!” cuando el inconsciente de uno de nuestros antepasados notó que los pájaros se habían quedado demasiado silenciosos. La pregunta es: ¿se habría identificado ella con la primera voz interior? Creo que no. La identidad es compleja y requiere recursividad. Las alucinaciones no la requieren y siguen siendo comunes. Esto sugiere reformular “¿Cuándo evolucionó por primera vez la recursividad?” como “¿Cuándo se identificaron por primera vez los seres humanos con su voz interior?”
Mientras escribía un texto sobre las voces interiores (Consecuencias de la conciencia), me costaba transmitir la importancia fenomenológica de este momento. Se me ocurrió que no podía hacerlo mejor que el Génesis, que se parece mucho a un relato en el que a Adán se le enseña que su voz interior es él mismo. Antes de esa comprensión, ¿qué habrían sido las voces alucinadas del superyó, si no los dioses, impartiendo consejos u órdenes? De ello se desprende que Satanás dijo la verdad cuando afirmó que los ojos de Eva se abrirían y que ella se volvería como los dioses.
Eso exigiría que el Génesis proviniera del inicio del tiempo fenomenológico. Tomarse en serio esa idea tiene todas las características de un vuelo desenfrenado de la imaginación. Pero creo que esto se debe sobre todo a la convención. En esencia, la pregunta es cuánto tiempo puede conservarse la información en el mito y cuánto tiempo hace que los seres humanos demostraron por primera vez una vida interior. Sorprendentemente, existe evidencia sólida de que los mitos pueden sobrevivir desde aproximadamente la época en que los seres humanos comenzaron a hacer cualquier cosa que indicara pensamientos recursivos. Quizá no sorprendentemente, ninguna persona con mentalidad científica ha intentado relacionar ambas cosas desde hace mucho tiempo. Esta es la misión absurda de este necio.
Teoría de la Conciencia de Eva (EToC) #
La posibilidad de que el Génesis sea una memoria cultural del descubrimiento de la condición humana se reduce a dos preguntas:
- ¿Cuánto puede durar un mito?
- ¿Cuándo nos volvimos humanos?
Si ambas cosas tienen aproximadamente la misma antigüedad, entonces el Génesis podría ser un recuerdo de nuestra génesis. Las dos preguntas son difíciles, pero no completamente irresolubles. Escribo sobre la primera pregunta aquí, donde doy varios ejemplos de memes globales cuya existencia se documentó por primera vez hace aproximadamente 30,000 años. Por razones estadísticas, el ejemplo más sencillo es el de las Siete Hermanas. En decenas de culturas, desde Grecia hasta Australia y Norteamérica, se dice que el cúmulo estelar de las Pléyades representa a siete hermanas, aunque solo se ven seis estrellas. La discrepancia suele ser un elemento central de la historia: falta una hermana. Dado este detalle, los mitos de las Siete Hermanas de todo el mundo deben compartir una raíz común. No es una trama que surgiría de manera independiente.
Las siete estrellas están pintadas en paredes rupestres de Francia desde hace 21 kya y en Australia desde mediados del Holoceno, donde también forman parte del mito de creación del Tiempo del Sueño. La mayoría de los investigadores interpreta esto como una señal de que el mito tiene alrededor de 100,000 años. Como explicaré más adelante, no es necesario postular nada mucho más antiguo que 30,000 años. En gran medida porque, en relación con la pregunta 2, no existe evidencia convincente de pensamiento recursivo (incluida la ficción) anterior a la Modernidad Conductual de hace 40-50 kya. Esa transición es objeto de debate, al que volveremos. Pero por ahora, lo único que debe establecerse es que existe una considerable superposición entre las estimaciones predominantes de 1 y 2. Esbozaré una versión débil y una fuerte de cómo pudo haberse difundido la cultura recursiva. Comenzaré con la débil, que no depende de ningún texto religioso, y después pasaré a la fuerte, que interpreta como significativos ciertos detalles comunes de los mitos de creación.
EToC débil #
Los seres humanos de hoy tienen una construcción del yo bastante fluida. Hay grietas en los bordes, particularmente si se consumen drogas, se medita o se padece esquizofrenia. Pero muchas personas atraviesan la vida dando por sentado el “yo” desde que tienen aproximadamente 18 meses de edad. Al principio, este no habría sido el caso. Los bucles recursivos son inherentemente inestables. Existen configuraciones estables, pero es poco probable que nuestro cableado cognitivo haya saltado de la ausencia de recursividad a una recursividad que funcionara como un bucle infinito estructural sin una evolución significativa. Esto habría requerido generaciones de selección natural para construir el yo de manera fluida a una edad temprana.
Es instructivo imaginar a la primera persona que pensó: “yo soy”. Al parecer, los seres humanos modernos adquieren conciencia de sí mismos cuando son niños pequeños. Al menos pueden usar correctamente “yo”, superar la prueba del espejo y las exploraciones cerebrales ya no parecen las de alguien bajo los efectos de un viaje de ácido. Supongo que la primera persona sapiente no era un niño pequeño, porque estos no son particularmente introspectivos ni buenos en la teoría de la mente. En ese caso, la primera persona sapiente habría sido un adulto que hubiera vivido su vida hasta ese momento en una unidad no reflexiva. Llamémosla Eva. Es posible que estuviera embarazada o atravesando la pubertad cuando tuvo la revelación, pues esos son periodos de gran reorganización cerebral, particularmente en lo relacionado con la cognición social. En cualquier caso, una vez que los adultos o adolescentes adquirieron el “yo soy”, la selección a favor de la recursividad habría implicado desarrollar el “yo” a edades cada vez más tempranas. Finalmente, esto redujo la edad hasta aproximadamente 18 meses.
También habría habido selección a favor de una recursividad más funcional. Con esto no me refiero a una mayor inteligencia ni a un mejor dominio de la gramática, aunque eso forma parte de ello. La lente más clara es la fenomenológica. La evolución de un alma abre todo el mundo espiritual, gran parte del cual está habitado por fantasmas. Los primeros seres humanos habrían sido mucho más esquizofrénicos, sin saber exactamente dónde comenzaba el “yo” y dónde empezaban otros espectros imaginados. Alucinar voces es el síntoma más conocido, pero la esquizofrenia también incluye una pérdida del sentido de agencia y la sensación de que el propio cuerpo (o alguna parte de él) no le pertenece a uno. Si retrocedemos lo suficiente, esto habría sido la norma. Y más atrás aún, no habría habido ningún “propietario”. Existe un espectro de cuán fluidamente opera la recursividad como modo predeterminado. Las alteraciones modernas, como la epilepsia o la esquizofrenia, se corresponden con ese espectro, pero son menores en comparación con la variación que existió en el pasado. Los primeros mil focos eran extremadamente defectuosos según los estándares actuales. Lo mismo ocurre con la luz de la conciencia. Como he escrito antes, el periodo evolutivo intermedio podría llamarse el Valle de la Locura. Cuanto más tiempo tardó en evolucionar la recursividad, más tiempo pasaron los seres humanos como Homo Schizo.
Las primeras mil personas que pensaron “soy” quizá perdieron el hilo de ese pensamiento y siguieron viviendo en unidad con el universo. Si hubieran tenido tal concepto, los “estados alterados de conciencia” se habrían referido a la dualidad —el nacimiento del ego, no la muerte del ego—. Imaginemos a la primera persona en quien “soy” permaneció durante cierto tiempo. ¿Cómo habría sido explicar la situación al resto de la tribu? Una locura absoluta. Como describirle el sabor de la “sal” a un alienígena basado en silicio que solo habla español. Nadie entendió a la primera Eva, y la trituradora evolutiva siguió triturando. Dado que la recursividad es endiabladamente útil, quienes tendían a tener la epifanía del “yo” quizá también tendían a desempeñarse mejor en otras tareas (proto)recursivas, como la navegación social o el conteo, lo que hacía que tuvieran más hijos. Incluso una pequeña correlación entre el “yo” y estas tareas bastaría para que una experiencia temporal del “yo” fuera más común cientos de generaciones después de la primera epifanía. Y probablemente sí existía una correlación, dada la medida en que el cerebro utiliza redes recursivas para muchas tareas.
En algún momento se alcanzaría una masa crítica. Suficientes personas experimentarían el “yo” —aunque quizá solo esporádicamente— como para construir una cultura alrededor de él. Esto crearía un fuerte gradiente de aptitud para quienes pudieran participar en una cultura recursiva. En otras palabras, la gente menos recursiva moría o tenía menos hijos. Consideremos todas las maneras en que esto pudo ocurrir a lo largo de muchos miles de años:
- El lenguaje se vuelve recursivo, y con él, los chistes alrededor de la fogata, las instrucciones para fabricar un hacha y el interminable chisme de la pequeña tribu.
- El chamanismo y todo el plano espiritual solo son apreciados por quienes pueden experimentar la dualidad.
- El engaño más sofisticado requiere recursividad. Con la dualidad, hay que aprender a usar una máscara. Todos los demás son blancos fáciles para la tecnología social de decir una cosa y querer decir otra.
- La recursividad cambia la relación de uno con el tiempo, lo que permite una planificación más flexible del futuro. Esto se expresa en el lenguaje mediante tiempos pasados y futuros, lo que complica aún más la gramática.
- La música y la danza utilizan estructuras recursivas.
Este proceso de selección pudo haber ocurrido con bastante rapidez. Digamos que la “construcción fluida del yo” es tan heredable como la esquizofrenia (~50 %) y está correlacionada con la aptitud (número de hijos sobrevivientes) con r = 0.1. Esto es bastante conservador, pues actualmente las personas con esquizofrenia solo tienen alrededor de 50 % de la cantidad de hijos (una enorme penalización en términos de aptitud). La ley de la jungla paleolítica pudo haber sido aún más severa con quienes tenían un asidero fracturado de la realidad.
Al introducir esos parámetros conservadores en la ecuación del criador, la capacidad recursiva (funcionamiento ininterrumpido y adquisición a edades más tempranas) podría aumentar una desviación estándar cada 20 generaciones o ~500 años.7 Así es como la recursividad desplazaría a una población a lo largo de 2,000 o 5,000 años:

En 2,000 años, casi no hay traslape entre las poblaciones. En comparación, esto equivale aproximadamente a la diferencia de estatura entre niños de 8 y 12 años. Para los 5,000 años, no hay traslape. Se trata de poblaciones cognitivamente distintas. Consideremos ahora 20,000:

Hay muchos supuestos detrás de un modelo como este, pero el principal que debe cumplirse es una selección constante a favor de la recursividad. Es decir, quienes tienen una construcción fluida del yo deben tener apenas más hijos que quienes no la tienen. Esto parece perfectamente razonable. Una correlación de r = 0.1 apenas es perceptible en la vida real, y el pensamiento recursivo tiene ventajas. Recordemos que Dawkins dijo que la aparición de los memes es uno de los dos grandes momentos evolutivos. Solo los pensadores recursivos podían acceder a ese gran depósito de conocimiento. La capacidad de comprender una cultura recursiva es una estrategia completamente desproporcionada para transmitir los propios genes. En los últimos 50,000 años, hemos utilizado esta herramienta para conquistar el mundo, llevando a muchas especies a la extinción y disfrutando, en el proceso, de un crecimiento poblacional exponencial. ¿Quiénes tenían más hijos entonces? Quienes eran marginalmente mejores en recursividad. Es difícil imaginar un escenario en el que no hubiera habido selección durante ese periodo.
Así pues, cuando digo “escalas temporales evolutivas”, me refiero a un tiempo suficientemente largo como para que no haya traslape entre las capacidades recursivas de dos poblaciones. Un tiempo suficientemente largo como para resultar cognitivamente extraño. Tribus en las que los hombres desarrollan la conciencia durante la infancia frente a la pubertad, o que tienen tasas de esquizofrenia de 1 % frente a 10 %. Resulta que esto puede ocurrir en apenas unos cuantos miles de años. Y esta estimación se encuentra bien dentro de los límites de las respuestas convencionales. De hecho, Noam Chomsky dice que solo tomó una generación.
Chomsky y otro lingüista llamado Andrey Vyshedskiy han propuesto teorías según las cuales una sola mutación, hace 50–100 kya, permitió la recursividad, y todos somos descendientes de ese afortunado antepasado. Esto resuelve la cuestión de los grados (se trató de un solo gen, como un interruptor de luz) y desecha el Valle de la Insania. También es casi con certeza incorrecto. Las funciones recursivas tienden a ser inestables, por lo que sería una gran sorpresa que se hubieran desarrollado de un solo golpe. Miles de genes influyen en la esquizofrenia y la capacidad lingüística. La evolución de la vida interior debe implicar una cantidad igualmente grande. Además, ahora hemos secuenciado los genes de millones de personas, incluidos cientos de seres humanos prehistóricos. En palabras del genetista de poblaciones David Reich, si hubiera habido un “único cambio genético crítico”, este se estaría “quedando sin lugares donde esconderse”. Gran parte de lo que escribo es especulativo, pero no veo cómo evitar que la transición hacia la sapiencia haya sido psicológicamente muy extraña. Debió haber un tiempo en que la vida interior estuviera mucho más fracturada. Una vez que la recursividad comenzó a evolucionar, representó una ventaja competitiva tan grande que habría compensado cualquier pérdida de aptitud, incluidos efectos secundarios desagradables como la posesión demoníaca y las cefaleas en racimos, que se habrían transmitido junto con ella. A menudo, la autodomesticación humana se analiza en términos de volverse más prosociales y femeninos. Sí, pero creo que el gradiente de selección más pronunciado debió corresponder a la “construcción fluida del yo”. Un “yo” claramente delimitado y la sensación de estar al mando del propio cuerpo. Y que esto se desarrollara a una edad temprana.
Este es un modelo de qué estaba evolucionando; consideremos ahora cuándo. A continuación se presenta una cronología que resultará familiar para la mayoría, elaborada por un antropólogo evolutivo para The Conversation:

Reconoce que la evidencia sobre el comportamiento humano en realidad solo comienza alrededor de 65 kya, con el “Gran Salto”. Sin embargo, el arte, el lenguaje, la música, el matrimonio y la narración de historias se proyectan hacia atrás hasta 300 kya. El razonamiento es que estos son universales culturales entre los seres humanos vivos, por lo que deben remontarse a nuestra raíz genética. Las ramas de la humanidad han estado separadas durante 300,000 años, de modo que el arte debe remontarse al menos hasta entonces. Como lo expresa el artículo:
“Heredamos nuestra humanidad de pueblos del sur de África hace 300,000 años. La alternativa —que todos, en todas partes, se volvieran coincidentemente plenamente humanos de la misma manera y al mismo tiempo, a partir de hace 65,000 años— no es imposible, pero un origen único es más probable.”
Esto sencillamente no es cierto, dado que la cultura puede difundirse. Si la cultura recursiva se hubiera difundido en el umbral de la sapiencia, habría cambiado el paisaje adaptativo allí donde llegara. Las personas no recursivas o semirrecursivas podrían haber evolucionado hacia el nicho memético durante los miles de años posteriores. También se equivoca respecto del aislamiento genético. El ancestro común más reciente de la humanidad —la persona más reciente con la que todas las personas vivas están emparentadas— es mucho más reciente que 300 kya. Scientific American cita estudios que estiman que esto ocurrió hace apenas 2-7 kya. Los genes se desplazan. Si hubiera genes importantes para la recursividad, podrían haberse difundido a partir de 50 kya. En la nota al pie, abordo otros problemas con la fecha de 300 kya8. Pero no quiero dedicarle demasiado tiempo. El propósito de este ensayo es separar nuestras raíces culturales de nuestras raíces genéticas. La cultura recursiva podría difundirse y, posteriormente, provocar selección a favor de la cognición humana moderna. En teoría, esto podría ocurrir incluso sin contacto genético entre grupos.
El planteamiento de este antropólogo incorpora otro supuesto común: los seres humanos debieron de ser plenamente humanos desde el momento en que existe evidencia de arte u otra conducta moderna. Pero el punto que he intentado recalcar es que la evolución de la recursividad habría requerido tiempo. La primera persona que pensó «yo soy» no era como nosotros. Tampoco lo eran los primeros artistas de 40 kya. Si estableciéramos una agencia de adopción trans-temporal, los niños de 40 kya no crecerían para convertirse en abogados, médicos o ingenieros. Serían conscientes, pero en una ciudad moderna muy probablemente terminarían internados en una institución. Evolucionar algo tan sutil como un Tercer Ojo requiere tiempo.
La mejor manera de entender cuándo entraron en funcionamiento los seres humanos es examinar el registro arqueológico y buscar evidencia de selección natural en nuestros genomas. Comenzando por la arqueología, la fecha de 65 kya utilizada en la imagen es bastante generosa. El arte más impresionante de este periodo se ve así:

Esto no constituye evidencia muy sólida del pensamiento recursivo. Me sorprendería que una urraca hubiera hecho eso, pero no sería lo más ingenioso que he visto hacer a un animal. No requiere una noción del yo, del futuro ni de la ficción. Compárese con las figurillas de Venus producidas desde Europa hasta Siberia a partir de 40 kya:

Existen muchas interpretaciones de las estatuillas de Venus, y todas requieren recursividad. Lo más relevante es que quizá hayan sido autorretratos, lo cual corresponde aproximadamente al arte que cabría esperar que se produjera con el descubrimiento del «yo». Además, por esa misma época, pueden encontrarse ejemplos inequívocos de recursividad en todo el mundo. Como se mencionó antes, contar requiere recursividad. El bastón de cómputo más antiguo data de 44 kya en Sudáfrica. Es notable que tenga 28 muescas, y se ha sugerido que fue elaborado por una mujer para llevar el registro de su ciclo menstrual, aunque también podría haber servido para registrar el ciclo lunar. El seguimiento de estos ciclos es una de las primeras tecnologías que cabría esperar que se desarrollaran con el descubrimiento del tiempo subjetivo. Por último, Indonesia alberga el arte narrativo más antiguo conocido: una pintura rupestre datada en 45 kya. Al igual que en otros ejemplos tempranos de recursividad, existe una conexión con las mujeres. Gran parte del arte rupestre más antiguo consiste en impresiones de manos. Las proporciones digitales indican que las mujeres dejaron tres cuartas partes de estas.
Estos artefactos cumplen todos los criterios de la recursividad: contar, arte, narración y el interés por la identidad, la dualidad y el tiempo. En la literatura, esta transición se denomina Modernidad conductual. La idea de que nuestras mentes adoptaron su forma actual hace 40-20 kya fue dominante hasta la década de 1990. Por ejemplo, el actual curador de paleoantropología del Museo Peabody de Harvard escribió:
«El periodo comprendido entre 50,000 y 30,000 años atrás fue testigo de la expansión del hombre moderno desde su hipotético “Jardín del Edén” hasta que, mediante un proceso de absorción y reemplazo de subespecies más antiguas y arcaicas de H. sapiens, heredó la Tierra». ~ The Ascent of Man, David Pilbeam
Ascent fue escrito en 1972 y reimpreso en 1991, no hace tanto tiempo. Todavía en 2009, el psicólogo Frederick L. Coolidge y el antropólogo Thomas Wynn escribieron: «La interpretación más parsimoniosa es que las funciones ejecutivas modernas no surgieron mucho antes de hace 32,000 años».9
Sin embargo, durante las últimas décadas, la evidencia de profundas divergencias genéticas dentro de África ha complicado esta perspectiva, y se han popularizado definiciones más inclusivas de humanidad (a veces sin lenguaje recursivo). Pero, nuevamente, una de las ventajas de EToC es que permite raíces genéticas y meméticas separadas para la humanidad. Demostrar la existencia de profundas divergencias genéticas no significa que alguien de hace 300,000 años poseyera la dotación genética necesaria para la recursividad, y mucho menos para una recursividad estable.
La mayoría de los lectores probablemente conoce la transición a la Modernidad conductual de hace 40-50 kya. Menos conocido es que dicha transición fue un proceso. El nivel cultural alcanzado en Eurasia hace 40 kya no se alcanzó en todo el mundo sino hasta mucho después. Por ejemplo, un artículo de 2005 sostiene que los rasgos distintivos de la revolución simbólica solo están documentados en Australia durante los últimos 7,000 años.10 Además, antes del Holoceno (12 kya), el conjunto de herramientas culturales australiano se asemeja más estrechamente al de Europa y África durante el Paleolítico inferior y medio (3,300-300 kya y 300-30 kya, respectivamente). En otras palabras, las herramientas llevaban millones de años de retraso. En términos evolutivos, esto ocurrió antes de que existieran siquiera Homo sapiens, los neandertales o los denisovanos. Homo erectus llamó, y quiere que le devuelvan sus herramientas de piedra.11 (Es importante señalar que los autores utilizan esto para argumentar en contra de la Modernidad conductual. No creen que represente un cambio evolutivo significativo, dada su reciente aparición).
En términos más generales, el arqueólogo Colin Renfrew propuso la Paradoja de la sapiencia, que plantea la pregunta: Si los seres humanos han sido cognitivamente modernos durante 50k, 100k o 300k años, ¿por qué la conducta moderna no se generalizó sino hasta aproximadamente el final de la Edad de Hielo? Según Renfrew, «Desde la distancia y para el antropólogo no especialista, la Revolución sedentaria [12 kya] parece ser la verdadera Revolución humana».
No es el único que sostiene esta postura. Michael Corballis propone dos periodos posibles para la evolución de la recursividad: 400-200 kya y 40-10 kya.12 Apenas el año pasado, el lingüista George Poulos sostuvo que «el lenguaje, tal como lo conocemos hoy, probablemente comenzó a emerger hace unos 20,000 años». De manera similar, los lingüistas Antonio Benítez-Burraco y Ljiljana Progovac proponen un modelo de cuatro etapas para la evolución del lenguaje, en el que la recursividad solo está presente durante los últimos 10,000 años. Según su análisis, no fue sino hasta entonces cuando los seres humanos mostraron una conducta lo suficientemente compleja como para necesitar un lenguaje recursivo. Además de la complejidad social, señalan el cambio global hacia una forma de cráneo más globular durante los últimos 35,000 años. Es una peculiaridad del término «Humano anatómicamente moderno». Este se aplica a los seres humanos de hace 200 kya, pero no significa «podría pasar por un ser humano moderno». Significa «tiene rasgos como un esqueleto grácil y una cresta supraorbitaria reducida, que ahora son comunes en los seres humanos y nos distinguen de los miembros extintos del género Homo». ¡Nuestros cráneos ni siquiera son iguales a los de hace 50 kya!
Si durante los últimos 50 kya hubiera tenido lugar una reconexión del cerebro para la recursividad, cabría esperar:
- Cambios en la forma del cráneo.
- Muchas mutaciones genéticas nuevas relacionadas con la cognición.
Como se mencionó anteriormente, los cráneos estaban adquiriendo rasgos más femeninos y volviéndose más globulares durante este periodo. En cuanto a la segunda pregunta, el artículo Genetic timeline of human brain and cognitive traits resulta instructivo. A continuación se muestra una gráfica de nuevos genes que ingresan al acervo genético. Obsérvese el aumento repentino cuyo punto máximo se alcanza hace 30 kya, muchos de cuyos genes son cognitivos. Al igual que en el registro arqueológico, no ocurre gran cosa hace 200 kya. ¿Cuándo parece que entramos en un nuevo nicho y nos enfrentamos a nuevos problemas que requirieron nuevo material genético para resolverlos?

Un artículo de 2022 encontró señales de una selección intensa de genes relacionados con el cerebro y la conducta durante los últimos 45 mil años, así como entre hace 80 y 45 mil años. Los autores sugieren que se trata de adaptaciones para afrontar el entorno relativamente más frío de Arabia Saudita cuando los humanos salieron de África:
«Aunque las funciones neurológicas parecen inicialmente sorprendentes, es posible que esta observación se relacione principalmente con el papel fundamental que desempeñan el sistema nervioso y el cerebro en la coordinación, integración y posterior regulación de diversos procesos fisiológicos, los cuales se ven afectados por los entornos fríos».
Uno se pregunta si Arabia Saudita era lo bastante fría como para causar cambios tan significativos en la función cerebral.13 También mencionan que, «provocativamente», esto podría indicar una evolución cognitiva orientada a la sociabilidad.14 (Y yo añadiría la recursividad, cuya primera evidencia se remonta aproximadamente a esta época.) Así pues, la versión débil de EToC sostiene que la cultura recursiva se propagó y modificó el paisaje de aptitud. La recursividad no siempre estuvo distribuida de manera uniforme por el mundo, pero una cronología aproximada es que hubo momentos de dualidad hace 50-100 kya15, y que la recursividad se «puso a trabajar» hace 50 kya, cuando se integró psicológicamente lo suficiente como para comenzar a construir una cultura en torno a las habilidades recursivas. Dado que la recursividad se encuentra en todo el mundo poco después, esta cultura debió de haberse propagado. En ese momento, el «yo» no era necesariamente una presencia constante e ininterrumpida. La relación de cada individuo con su voz interior podría haber sido radicalmente diferente. En algún momento, quizá hace relativamente poco, la construcción sin fisuras del yo se convirtió en la norma a escala mundial, y las alteraciones ahora se patologizan.
La mayor parte de la selección habría tenido lugar en los últimos 50 000 años. ¿Cómo pudo haber habido selección a favor del pensamiento simbólico antes de que existiera una cultura simbólica? Al principio, la selección habría ocurrido poco a poco. Debió de comenzar con seres humanos apenas recursivos que producían una cultura apenas recursiva. Quizá este fue un equilibrio estable durante algún tiempo, dadas todas las dificultades que provoca la recursividad. En cierto punto de complejidad cultural, el pensamiento recursivo se convertiría en un requisito mínimo, lo que generaría un pronunciado gradiente de selección. La cuestión de qué nos hace humanos se remonta a miles de años. La mayor parte de lo que presento es una revisión. De las muchas teorías en competencia, elegí hacer énfasis en la recursividad (en lugar de, por ejemplo, el pensamiento simbólico) porque es una manera natural de mostrar que la transición humana fue tanto práctica como fenomenológica. Evolucionamos un alma, y eso nos permitió conquistar el mundo. La mayoría de los relatos sobre la autodomesticación hacen hincapié en llevarse bien y en la no agresión, en la diferencia entre lobos y perros. Para los seres humanos, sin embargo, el cambio ha sido categórico. Homo Sapiens significa «Hombre pensante». Los seres humanos no recursivos no eran sapientes. Su relación con el tiempo y el mundo material es tan diferente de la nuestra como el agua lo es del hielo. Los seres humanos son absolutamente únicos como especie. Esto en realidad no constituye una aportación, pues se ha dicho durante miles de años. Mi aportación es la manera en que considero que esta transición pudo haberse desarrollado a lo largo de escalas temporales evolutivas. También es digno de señalarse que mi modelo (muy incompleto) de aquello que hace especiales a los seres humanos no es necesario para lo que sigue. Si no estás de acuerdo con la recursividad, sustitúyela por «pensamiento simbólico», «lenguaje», «pensamiento de orden superior» o tu definición preferida de «alma». El único requisito real es que se trate de un cambio de fase. Muchos investigadores piensan que algo biológico cambió hace aproximadamente 50 kya, y que el lenguaje (o la recursión) se encuentra entre las principales posibilidades. En lo que difiero un tanto es en el énfasis puesto en la interacción gen-cultura y en cuánto tiempo pudo haber tomado el proceso. Incluso si hubo momentos de sapiencia hace 50 ka, una psicología plenamente moderna pudo haberse adquirido mucho después. La versión débil de la EToC postula que la «cultura recursiva» se extendió durante los últimos 50 000 años. Para defender esa idea, lo más sencillo es decir exactamente qué fue aquello. La versión fuerte de la EToC sostiene que, en términos generales, las mujeres fueron las primeras en comprender «yo soy». Más tarde, desarrollaron rituales psicodélicos de la serpiente para ayudar en esa epifanía, y esos rituales se difundieron. La perspectiva masculina se preserva en muchos mitos de la creación, incluido el Génesis. Por eso hice hincapié en las implicaciones fenomenológicas de la recursión. Las historias que vale la pena volver a contar se ocupan de cambios en la conciencia, no de la tecnología. Por lo tanto, si la recursión evolucionó dentro del alcance de la tradición oral, lo que se transmitiría con mayor reverencia serían los cambios relacionados con el tiempo, la autoconciencia, la agencia y la dualidad. No las preocupaciones utilitarias de una gramática más compleja o de las herramientas de piedra (aunque también se recuerda su introducción).
El culto de la conciencia de la Serpiente #

«Y la serpiente dijo a la mujer: “Ciertamente no moriréis. Porque Dios sabe que el día que comáis de él se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal”». Génesis 3:5 La expulsión de Adán y Eva fue resultado de la ley natural, no de un dios caprichoso que distribuyera mandamientos contradictorios. Una vez que Eva se percibió a sí misma como agente y reconoció como propia la voz que tenía en la cabeza, ya no pudo permanecer en una ignorancia dichosa. Se volvió responsable de sus actos y consciente de su mortalidad. Otros han ofrecido esta interpretación. Julian Jaynes incluso la relacionó con identificarse con la voz interior. Pero ¿qué pasa con la serpiente? Si llevaras una máquina del tiempo para visitar a los humanos en el umbral de la recursión, ¿podrías enseñarles acerca del «yo»? ¿Qué intentarías? Yo incorporaría el «yo» en un ritual de horror. Una sala de escape en la que la única salida estuviera adentro. Esto activaría muchas palancas biológicas, incluidos los psicodélicos, dada su capacidad para ayudar a cambiar la propia mente. Entre los efectos agudos se encuentran la apertura de la mente y la posibilidad de pensamientos novedosos. Las funciones relacionadas con la introspección y la conciencia son las particularmente afectadas. Es un tanto extraño que una clase de drogas conocida sobre todo por la muerte del ego pudiera estar relacionada con el nacimiento del ego. Pero el mecanismo propuesto consiste más bien en un «reinicio cerebral», durante el cual una persona iniciada tiene muchas ideas nuevas —con la esperanza de que entre ellas se encuentre «yo soy»—, seguido de semanas de mayor plasticidad cerebral en las que dichas ideas pueden integrarse. Esta no es una idea mía. Terence McKenna propuso la Stoned Ape Theory en su libro Food of the Gods: The Search for the Original Tree of Knowledge.
Para McKenna, la relación entre la conciencia y los psicodélicos era práctica. Cuando se drogaba, veía cómo se construía la conciencia en su mente. Una de sus exposiciones más elocuentes se refiere a las entidades que describió como elfos mecánicos que se transforman a sí mismos: criaturas fantásticas hechas de lenguaje. «No sé por qué habría de existir una inteligencia sintáctica invisible que impartiera lecciones de lenguaje en el hiperspacio. Eso es, sin duda y de manera constante, lo que parece estar sucediendo». A partir de sus enseñanzas en el hiperspacio, llegó a la conclusión de que el lenguaje era fundamental para la conciencia y de que los psicodélicos podían ayudar a obtenerla.
McKenna sostenía que el Alimento de los Dioses eran los hongos de psilocibina. Pero estos solo desempeñan un papel menor en la historia religiosa. De hecho, un candidato mucho mejor se encuentra en el propio Génesis: las serpientes.16 Su veneno es un psicodélico que contiene grandes cantidades de factor de crecimiento nervioso. No solo eso, sino que han sido veneradas en todo el mundo como otorgadoras de conciencia, y lo han sido a lo largo de escalas evolutivas de tiempo. Propongo que el Fruto original del Conocimiento era el veneno de serpiente.
Esta sección comienza con una investigación química y después retrocede en el tiempo, desde los rituales modernos con veneno de serpiente hasta la Antigüedad y la Edad de Piedra.
El veneno de serpiente como enteógeno #

«El veneno me resultó muy bien hace mucho tiempo. Me quitó la vida, pero me dio algo más valioso que la vida». ~Sadhguru, «Por qué bebí veneno de serpiente»
En la década de 1970, el clasicista Carl Ruck acuñó el término enteógeno (literalmente, «dios dentro») para referirse a los alucinógenos utilizados para inducir estados alterados de conciencia. Es importante señalar que no se trata de cualquier alteración; deben utilizarse para acceder a lo «divino interior». La mayoría de las culturas parecen tener al menos un enteógeno de elección, ya sea opio, cannabis, hojas de coca, raíz de iboga, salvia, ayahuasca, hongos de psilocibina, nuez de areca, acacia o sapo bufo, por mencionar algunos. El veneno de serpiente suele quedar fuera de esta lista. Un vacío evidente en la bibliografía que me propongo abordar aquí.
La primera pregunta es química. ¿Puede el veneno de serpiente funcionar como enteógeno? Existen algunos artículos —los suficientes para justificar un artículo de revisión— sobre el veneno de serpiente como droga recreativa. Los informes de casos son similares a los de los hongos de psilocibina. En uno de ellos, el encantador de serpientes del vecindario administra el veneno por vía intravenosa, del colmillo a la lengua. Con una sola dosis, el paciente informa haber cambiado conductas arraigadas desde hacía mucho tiempo. Después de una década de dependencia del alcohol y los opiáceos, abandonó ambos de golpe tras un solo beso de la cobra. Vice también tiene un minidocumental sobre el fenómeno en India y un caso aislado en el Reino Unido.
Los psicodélicos estimulan la producción del factor de crecimiento nervioso (NGF), lo que permite una mayor plasticidad cerebral. Por lo tanto, si quieres Cambiar de opinión, como lo plantea Michael Pollen, los psicodélicos son una herramienta excelente. Actualmente, el campo médico atraviesa un auge psicodélico, en el que estas drogas se están probando para tratar prácticamente cualquier problema psiquiátrico.
El veneno de serpiente hace más que estimular la producción de NGF: aporta el suyo propio. En la década de 1950, los laboratorios obtenían NGF de tumores cerebrales de ratones. Cuando se utilizaba veneno de serpiente para procesar los tumores, el NGF resultante era mucho más eficaz. Tras investigar, los investigadores descubrieron que el veneno de serpiente por sí solo contiene NGF con una potencia de entre 3,000 y 6,000 veces mayor que el derivado de tumores, la mejor fuente disponible hasta entonces.
La plasticidad inducida no es solo aguda ni se debe exclusivamente al NGF. Un artículo reciente sostiene que el veneno de serpiente podría constituir un pilar del tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas: «se demuestra que un componente del veneno de la cobra india N.naja17 sin similitud significativa con el factor de crecimiento nervioso induce una neuritogénesis sostenida [crecimiento de conexiones entre neuronas]». Actualmente se lo está investigando para tratar la enfermedad de Alzheimer Disease y la depresión. Esto resulta alentador, pero la medicina moderna aún es joven. La mayor parte de su potencial sigue siendo desconocido. Como lo expresó un artículo reciente: «los venenos de serpiente pueden considerarse bibliotecas de fármacos en miniatura, en las que cada fármaco es farmacológicamente activo. Sin embargo, se ha identificado y caracterizado menos del 0.01% de estas toxinas».
Está la cuestión de la administración. No estoy seguro de que el NGF sea biodisponible cuando se inyecta en la lengua o se ingiere mezclado con leche, como hizo Sadhguru. Este artículo concluye que la lengua es un lugar excelente para atravesar la barrera hematoencefálica (incluso sin inyección). Pero hay más de una manera de despellejar un gato y aún más de fumarle al dragón mágico. El clasicista David Hillman sugiere que en los templos griegos las preparaciones de veneno de serpiente se administraban como supositorios anales. La administración no parece ser un factor limitante.
El criterio final es si el veneno está ritualizado en un contexto espiritual. Hay decenas de videos de YouTube en los que el gurú hindú Sadhguru explica por qué bebió veneno de serpiente. En sus palabras:
«El veneno tiene un impacto significativo en la percepción si sabes cómo utilizarlo… Produce una separación entre tú y tu cuerpo… Es peligroso porque puede separarte para siempre.» El secreto desconocido de cómo actúa el veneno en tu cuerpo [experiencia práctica]
El uso espiritual del veneno no se limita a un solo gurú. Las siguientes secciones examinarán las evidencias mitológicas y arqueológicas de todo el mundo. Esto se organiza en un radio cada vez más amplio: protoindoeuropeo, Eurasia y América, y después el mundo entero.
Protoindoeuropeo #
«Se ordeñaba a las serpientes para acceder a su veneno como toxinas psicoactivas, tanto para utilizarlas como venenos de flecha como en forma de ungüentos, en dosis subletales, para acceder a estados sagrados de éxtasis». ~Carl Ruck, El mito de la Hidra de Lerna

Los romanos copiaron y pegaron tanto de la cultura griega como pudieron. Al mirar retrospectivamente aquel esfuerzo, el orador romano Cicerón se expresó elocuentemente sobre los misterios eleusinos:
«Pues me parece que, entre las muchas cosas excepcionales y divinas que vuestra Atenas ha producido y aportado a la vida humana, nada es mejor que esos Misterios. Pues por medio de ellos hemos pasado de una forma de vida ruda y salvaje a la condición humana, y hemos sido civilizados. Así como se los llama iniciaciones, en los hechos hemos aprendido de ellos los fundamentos de la vida y hemos comprendido la base no solo para vivir con alegría, sino también para morir con una esperanza mejor». M. Tullius Cicero, De Legibus, ed. Georges de Plinval, Libro 2.14.36
Los Misterios Eleusinos fueron la celebración griega por excelencia de la muerte y el renacimiento. Relataban la historia del rapto de Perséfone al inframundo y la búsqueda afligida de su madre, Deméter, para lograr su regreso. Se decía que en el centro de este relato se encontraba el secreto de la vida. O, en palabras del poeta griego Píndaro, «Bendito es aquel que, habiendo contemplado estos ritos, desciende bajo la tierra hueca; pues conoce el fin de la vida y conoce su comienzo enviado por los dioses». Lo que se revelaba sobre el comienzo de la vida es, bueno, un misterio. Era un culto mistérico, y el castigo por revelar sus secretos era la muerte. Pero, más aún, las palabras no parecen adecuadas para la tarea. Homero, que no solía quedarse sin palabras, sin embargo se muestra reticente en su descripción: «El gran temor reverencial a los dioses hace que la voz falle». Lo que ocurría en Eleusis tenía que experimentarse para comprenderse.
Aun así, existen algunos indicios. En 1978, The Road to Eleusis, de Ruck, escandalizó al campo de los estudios clásicos al sostener que el núcleo de la iniciación era psicodélico. Brian Muraresku retomó ese argumento en su reciente superventas The Immortality Key: The Secret History of the Religion with No Name. (Consúltese la entrevista de Sam Harris.) Muraresku interpreta la promesa «Si mueres antes de morir, no morirás cuando mueras» como una referencia a la muerte del ego inducida por hongos. Como ingeniero, pienso en estas posibilidades en términos mecánicos. Los psicodélicos son una herramienta cognitiva poderosa. No sorprende que la tecnología religiosa más poderosa recurriera a sus encantos. Aun así, existen candidatos más plausibles para el enteógeno de Eleusis.
En el siglo II d. C., el emperador Marco Aurelio fue iniciado en los Misterios. Según se informa, es la única persona laica a la que se le permitió entrar en el sancta sanctorum del templo principal. Como emperador, reconstruyó el templo después de que los bárbaros Kostovoks casi lo destruyeran en 170 d. C. Su busto descansa en el patio, con una serpiente estampada en el pecho.
Esquilo, el padre de la tragedia griega, también fue un iniciado, y muchas de sus obras trataban sobre los Misterios. En una de ellas, parece haber volado demasiado cerca del sol y casi fue ejecutado por revelar demasiado. Considérese la interpretación de Hillman.
«Antes de que los antiguos videntes invocaran espíritus como Allecto desde el inframundo —una práctica arcana conocida como nigromancia—, invocaban a Baco, el dios de la danza extática. El culto a esta divinidad del culto mistérico, conocida diversamente como Dioniso, Bromio y Zagreo, estaba relacionado en la literatura y el arte clásicos con la manipulación de la víbora cornuda europea (Vipera ammodytes)… Parece que las sacerdotisas de Hécate, Príapo y Deméter/Perséfone participaban en el consumo de veneno de víbora. [Esquilo estuvo a punto de ser ejecutado por revelar los secretos de los misterios eleusinos en sus obras sobre Orestes. Una de estas obras (Las coéforas) contiene el sueño de una “dragonas” cuyo pecho es inyectado con el veneno de una serpiente.]… A algunas de ellas incluso se les llama “dragonas” y participan en la “eliminación por combustión” de la mortalidad humana».
Cita directa, incluidos los «[]», del capítulo del libro Drugs, Suppositories, and Cult Worship in Antiquity
El dramaturgo Aristófanes también profanó los misterios, algo que Hillman relaciona con el veneno de serpiente en otro artículo que analiza a las dragonas/drakaina:
«Se decía que la Drakaina, o δρακαινα, obtenía sus poderes mezclando/preparando drogas en forma potable o consumible. Existen numerosas Drakainai con nombre propio; entre las más famosas se encuentra Clitemnestra. Aristófanes fue acusado de profanar (revelar) los Misterios en su trilogía sobre Orestes. En sus Coéforas, Esquilo registra que la Drakaina produjo y administró una mezcla de sangre y leche después de ser mordida en el pecho por una serpiente/dragón (514 y ss.). Orestes incluso describe su propia “serpentificación” o transformación en el Dragón. (Línea 549: ἐκδρακοντωθεὶς δ᾽ ἐγὼ, “Yo también he sacado al dragón”.)
…
Las sacerdotisas dragón entraban en un estado extático o báquico de mania, durante el cual afirmaban experimentar e influir en fuerzas transdimensionales o “daimones” (demonios) mediante la manipulación de “ondas” de distorsiones del espacio-tiempo producidas por “estrellas oscurecidas”. Los griegos utilizaban la palabra ἔνθεος [entheos, literalmente “dios dentro”] para describir este extraño éxtasis inducido por las estrellas, y los místicos afirmaban que formaba parte de un proceso de manifestación del “dios dentro del pecho” del iniciado.»
Este fue el tema de su tesis doctoral. Afirma explícitamente que los Misterios utilizaban veneno de serpiente como enteógeno y proporciona docenas de referencias primarias.18 Aun así, es agradable contar con una segunda opinión, en este caso sobre el oráculo de Delfos (donde la suma sacerdotisa era llamada la Pitonisa):
«Los siux creían que, si una serpiente mordía a un joven danzante y este no moría, experimentaría un despertar universal. (Desde la Antigüedad, se consideraba que la danza era una mímesis extática de lo místico y aún se la considera el medio por el cual se revelan los misterios.) En Delfos se lamía veneno de serpiente para inducir trances. Incluso algunos científicos atestiguan haber experimentado estados alterados a causa de una mordedura de serpiente, contemplando visiones y sintiendo capacidades enormes.» Drake Stutesman, Snake, 2005
Volveremos a las danzas de serpientes. Por ahora, el hecho de que los antiguos griegos utilizaran veneno como enteógeno parece ser de conocimiento común, al menos entre un subcampo de los estudiosos de la Antigüedad clásica19. Al menos está bien documentado que diversos templos albergaban serpientes20. Y aunque puede tratarse de un rumor salaz, Clemens, un filósofo pagano egipcio que se convirtió al cristianismo alrededor del año 200 d. C., escribió que los Misterios incluían orgías de serpientes dedicadas a Eva.21 En cualquier caso, dado que los Misterios se remontan a la prehistoria, es prudente acudir a civilizaciones hermanas en busca de pruebas corroborantes de que el veneno de serpiente se utilizaba como enteógeno.
En la década de 1580, el comerciante florentino Filippo Sassetti señaló que las palabras sánscritas para Dios, serpiente (!) y algunos números sonaban como su italiano natal. Así comenzó la hipótesis protoindoeuropea (PIE): India y Europa formaban parte de un mismo acervo cultural y compartían una raíz profunda en el pasado. En los siglos posteriores, ningún grupo prehistórico ha sido objeto de mayor interés lingüístico y arqueológico. Se cree que los pueblos PIE vivieron hace 6-9,000 años en algún lugar de los alrededores del mar Negro. Sus descendientes se dispersaron por gran parte de Eurasia, llevando consigo su lengua, religión y costumbres. Hoy el 46 % de la población mundial tiene como lengua nativa una lengua PIE.
Una vez establecida la conexión, pasamos de Grecia a India para triangular el uso del veneno entre los pueblos PIE. Allí, la poción de la iluminación se llama Soma y también posee asociaciones míticas con las serpientes y la leche.
«Las serpientes (que a menudo simbolizan a las mujeres) realizan una alquimia que las mujeres realizan al convertir la sangre en leche. En el ritual aldeano, se da leche a una serpiente; la serpiente la convierte entonces en veneno, que a su vez es vuelto inofensivo por Soma (o por el chamán, que controla a Soma, las drogas y las serpientes). Los yoguis, inversos de las madres en términos de la hidráulica de los fluidos, beben veneno, al que consideran Soma, y así obtienen poder sobre las serpientes. Un yogui también puede beber veneno y convertirlo en semilla, y puede convertir su propia semilla en Soma mediante la activación de la diosa serpiente enroscada (¿venenosa?) Kundalini» Karma and Rebirth in Classical Indian Traditions, Wendy Doniger O’Flaherty, 1980, página 54.
Una vez más, el veneno de serpiente y la leche se mezclan simbólicamente con la vida misma. Este tema impregna la religión india. Después de alcanzar la iluminación, el Buda es protegido de una tormenta por el rey naga. Y la iluminación naga no es una religión muerta. El Sadhguru, que bebe veneno, tiene millones de seguidores y una inclinación por resucitar rituales esotéricos que involucran serpientes. Hay muchos videos suyos en YouTube en los que analiza la significación ritual en un lenguaje enteogénico perfecto. Y, al igual que Esquilo, combina el veneno de serpiente con la leche. No creo que nadie haya defendido la existencia de una tradición PIE del Soma de veneno de serpiente, aunque parece estar bien documentada en los ritos sagrados de Grecia y de India. (O, como analizaremos más adelante, Soma podría haber sido el antiveneno consumido antes del encuentro con una serpiente).
Pero mi afirmación no se refiere a los pueblos protoindoeuropeos. Se refiere al mundo. Y no trata sobre la muerte del ego en la antigua Grecia, sino sobre los orígenes evolutivos del ego. Tenemos que profundizar más.
Eurasia y las Américas #

Los Textos de las Pirámides se encuentran entre los textos religiosos escritos más antiguos del mundo; se remontan al Reino Antiguo de Egipto, hace aproximadamente 4.5 mil años. Consisten en un vasto conjunto de hechizos, plegarias e invocaciones inscritos en los muros y sarcófagos de las pirámides de Saqqara, destinados a proteger y guiar a los faraones en el más allá. Los Textos de las Pirámides ofrecen valiosas perspectivas sobre las creencias del antiguo Egipto respecto del cosmos, la creación y los dioses.
Al igual que muchas otras tradiciones, los egipcios sostenían que al principio solo existía el caos, representado a menudo como un océano. Antes hice referencia a una tradición egipcia según la cual Atum emergió del océano al pronunciar su nombre. Este pasaje refleja otra tradición, en la que el primer ser es Neheb-ka:
*«Soy el flujo de la Inundación Primordial, aquel que emergió de las aguas. Soy la serpiente “Proveedora de Atributos”, con sus numerosos anillos. Soy el Escriba del Libro Divino, que dice lo que ha sido y efectúa lo que aún no es». ~*Texto de las Pirámides 1146, Egipto, 2500 a. C.
Neheb-ka se traduce como «Proveedora de Atributos», aunque también podría ser «Aquello que da Ka» o «Aquel que aprovecha/sujeta el Ka», donde Ka significa espíritu, alma o doble. Ahí está, tallado en piedra: las almas eran originalmente sujetadas por una serpiente. Por medio de ellas, el ser humano fue hecho doble. O al menos eso pensaban los egipcios.
La Figura 38, que aparece abajo y fue tomada de Myth and Symbol in Ancient Egypt, de Robert Clark, muestra que esa idea perduró hasta el siglo XII a. C., durante el reinado de Ramsés VI, cuando se representa al Tiempo y a la Forma emergiendo de la Serpiente Cósmica. (Recuerden que la experiencia del tiempo es resultado directo de la recursión).

En el antiguo Egipto, la sabiduría y la percepción a menudo eran simbolizadas o incluso otorgadas por serpientes. Por ejemplo, Neheb-ka entrega el Ojo de Ra22 al faraón:

Pero volvamos al asunto que nos ocupa: establecer una raíz común entre los mitos de serpientes estadounidenses y euroasiáticos. Las relaciones filogenéticas entre Grecia y la India son previsibles, dado que ambas proceden de la cultura PIE de hace 6-9 mil años. Profundizar más en el tiempo plantea numerosos problemas metodológicos. Sin embargo, los mitos de serpientes constituyen una rara excepción, pues se aceptan filogenias mucho más extensas y profundas. ¿Cómo se concilia, por ejemplo, la concepción egipcia, hebrea y PIE de las serpientes dadoras de vida con la china? Abajo aparece la diosa creadora Nuwa con su consorte Fuxi, entrelazados como serpientes:

En la década de 1880, Miss A. W. Buckland señaló las similitudes del culto a las serpientes a ambos lados del estrecho de Bering y sostuvo que este, junto con el culto al Sol, la agricultura, el tejido, la alfarería y la metalurgia, se difundió de Eurasia al Nuevo Mundo con los primeros pobladores. Más de cien años después, el mitólogo comparativo Michael Witzel se hace eco de las afirmaciones sobre las serpientes. Sostiene que en Eurasia se desarrolló una cosmogonía de la creación entre hace 40 y 15 mil años, que posteriormente se difundió al Nuevo Mundo. A partir de culturas tradicionales de China, Hawái, Mesoamérica, Egipto, Grecia, Inglaterra, Japón, Persia y la India, propone que el mito protocreador incluía la muerte de un gran dragón, a menudo con la ayuda de una «bebida celestial» como el soma. Tras completar esta hazaña, a los seres humanos se les dio —o robaron— la cultura: «Solo después de que la tierra ha sido fertilizada por la sangre del Dragón puede sustentar la vida».23
Sus métodos son comparativos; los mitos existentes son tan similares en Japón, Grecia y México que deben compartir una raíz antigua. Para entender a qué se refería, volvamos a ejemplos prehistóricos con la mirada puesta en el uso enteogénico.
En Texas, alrededor del año 500 d. C., un hombre comió una serpiente de cascabel, con colmillos, escamas y todo. Lo sabemos porque los arqueólogos encontraron y analizaron sus heces (o… coprolito). Esto se interpreta como parte de un ritual porque, por lo general, la gente no come colmillos ni el cascabel. Además, las historias de la creación de esta región están repletas de serpientes cornudas o emplumadas, una tradición que, según el arte rupestre, parece remontarse a miles de años. Por ejemplo, véase la Cueva de la Serpiente en Baja California, fechada hace 7.5 mil años. Presenta un mural de ocho metros de longitud:

La Fundación Bradshaw añade: «Los motivos representados en el arte rupestre del sitio están asociados con conceptos que aluden a mitos de creación, a la muerte y a la renovación cíclica de la vida y de las estaciones. La figura central de la serpiente cornuda está presente en todo el continente americano y prevalece en la cosmovisión de varias culturas nativas». Algunos aspectos sobrevivieron durante 7,000 años hasta la época azteca:

O bien, considérese el arte rupestre hallado en lo que hoy son Utah y Colorado. Este chamán-serpiente de la Meseta de Colorado está fechado24 en 5-9 ka:

O estos, de 1.5-4 ka, procedentes del San Rafael Swell, en Utah:


O este, del panel Buckhorn Wash en Utah:

De acuerdo, uno más:

Psicodélico, ¿verdad? La última imagen es particularmente interesante. ¿Qué mejor manera de representar un viaje inducido por veneno que mediante una serpiente espiralada de dos cabezas que entra en un laberinto? Los mismos símbolos son comunes en Eurasia, donde el laberinto se ha utilizado durante mucho tiempo como metáfora del descubrimiento interior. Aquí, por ejemplo, fue adoptado por un artista de la Nueva Era:

En Egipto, Nehebkau, el Proveedor de Dobles, aparece representado en ocasiones con dos cabezas. Una vez más, según Clark:

No necesariamente estoy sugiriendo una relación filogenética entre los laberintos o las serpientes de dos cabezas del Nuevo y del Viejo Mundo. El empleo del veneno como enteógeno podría haber provocado que estas metáforas se reinventaran de manera natural. Sostengo que la práctica alucinógena que las produjo se difundió junto con el culto original a la serpiente. También vale la pena señalar que tal práctica pudo evolucionar a medida que se descubrían enteógenos menos peligrosos —particularmente en América—, y que la conexión con la serpiente solo sobreviviera en la leyenda. El peyote, por ejemplo, se utilizaba en rituales desde hace 6 ka.
El artículo que analizó el coprolito texano se publicó en 2019 y afirmaba ser el primero en abordar la evidencia arqueológica de la ingestión ritual de una serpiente venenosa. Al año siguiente, un artículo publicado en Nature analizó una colección de huesos de serpiente hallados en una cueva israelí, depositados hace 15-12 ka. No abordan el ritual, pero observan que era más probable que se ingirieran las serpientes venenosas que las no venenosas.
Estos comedores de serpientes del Cercano Oriente son natufienses que se agrupan genéticamente con los egipcios mucho más tardíos. Constituyen un grupo culturalmente importante que anticipó la próxima Revolución Agrícola mediante sus propias revoluciones. Se ha planteado la hipótesis de que la revolución de amplio espectro —la explotación de una gama más amplia de fuentes alimentarias, incluidos animales más pequeños como peces, serpientes y conejos— permitió a los natufienses adoptar un estilo de vida sedentario. El asentamiento permanente condujo, a su vez, a la agricultura.
El arqueólogo Jacques Cauvin sostiene que los inicios de la agricultura no fueron tan mundanos; marcaron un cambio en la conciencia humana. Los natufienses y otros grupos del Cercano Oriente experimentaron una «revolución de los símbolos», un cambio conceptual que permitió a los seres humanos imaginar dioses —seres sobrenaturales semejantes a los humanos— que existían en un universo más allá del mundo físico. Vale la pena subrayar que, para Cauvin, se trata de un cambio cultural, no neurológico.
Sus ideas han cobrado nueva vida con la excavación de Göbekli Tepe, el templo más antiguo del mundo. Klaus Schmidt supervisó la excavación durante dos décadas y afirmó que el punto central de Cauvin había quedado demostrado: la religión precedió a la agricultura25. La lectura de EToC es que la recursión se estaba volviendo más natural y, junto con ella, la dualidad y la reflexión sobre el futuro. La agricultura fue el resultado, en parte debido al Culto de la Serpiente.
Es difícil demostrar el uso enteogénico del veneno hace 11 kya. Sin embargo, un total de 28.4% de los animales tallados en Göbekli Tepe son serpientes, el doble que el segundo animal más representado, el zorro, con 14.8%. Y esto cuenta los grupos de animales como una sola aparición. Las serpientes, que a menudo están talladas en grupos, representan la mitad de todos los animales identificables si se las cuenta individualmente.
A veces se trata a Göbekli Tepe como si hubiera surgido de la nada. Pero desde la perspectiva del Culto de la Serpiente, encaja perfectamente en una filogenia bien aceptada de serpientes utilizadas en rituales de muerte y renacimiento. Las figurillas de serpientes son un tema dominante en muchos sitios arqueológicos cercanos a Göbekli Tepe, incluido Körtik Tepe, que lo precede por mil años. Más al norte, en un entierro en Siberia, un niño fue sepultado hace 24 kya, durante el apogeo de la Edad de Hielo. En su entierro, encontramos marfil de mamut tallado con serpientes que parecen cobras. Las cobras (¿o cualquier serpiente?) no vivían en un clima tan gélido. Probablemente se trataba de dioses extranjeros que habían viajado con estas personas. Es evidente que poseían un poder simbólico perdurable. (De manera similar, esta cultura talló muchas estatuas de Venus, que eran comunes en Europa en la misma época).
De vuelta en la tierra natal de Venus, practicaban rituales con serpientes sin cabeza desde hace 17 kya. En una cueva de los Pirineos decorada con bisontes sin cabeza se encontraron dos esqueletos de serpiente decapitados. Imaginen cómo sería entrar en esa cueva a la luz del fuego después de días de ayuno. Para un iniciado, habría sido perfectamente claro que estaba a punto de perder la cabeza. El enlace anterior conduce a un especialista en indoeuropeística que lo describe como evidencia del primer ritual de dragón de Europa.
Finalmente, aunque las figuras son lo que recibe atención, la mayor parte del arte rupestre consiste en símbolos abstractos. Hay unos 20 símbolos que se encuentran en el arte rupestre de todo el mundo. Se considera que estos son una forma de protoescritura cuyo significado se mantuvo constante a lo largo del tiempo. De ellos, las serpientes y las aves son las únicas formas animales, y la forma serpentiforme aparece por primera vez hace 30 kya. Las serpientes de Göbekli Tepe no surgen simplemente de la nada. Forman parte de una herencia cultural profunda y ampliamente compartida, recordada desde Egipto hasta China y México.
Muchos estudiosos, como Buckland, Witzel, d’Huy y White, consideran que los mitos sobre serpientes de América y Eurasia se remontan a una misma raíz en lo profundo del pasado. Por separado, otros sostienen que el veneno de serpiente se utilizó como enteógeno en Grecia y la India (y tentativamente en América). Sugiero combinar estas ideas: las serpientes están asociadas con la creación porque su veneno sirvió como enteógeno en la religión euroasiática original, que se propagó hacia América. Establecer que el veneno fue el Soma primordial es un objetivo digno. Pero para que esta sea una historia humana, el mundo entero debe reunirse en el Culto.
Mundial #

Todo lo analizado hasta ahora requiere una filogenia de aproximadamente 30,000 años con raíces en Eurasia. Un culto a la serpiente pudo haberse desarrollado allí y haberse extendido a América con la cultura Clovis hace unos 13 kya. (Es entonces cuando se documentan por primera vez el arte y las herramientas de piedra sofisticadas, a pesar de que América estaba habitada desde al menos 23 kya, y quizá mucho antes.)26 Esto abarca la mayor parte del mundo, pero aún quedan las problemáticas regiones del África subsahariana y Australia. A menudo se las trata como islas culturales y, sin embargo, sorprendentemente tienen mitos similares sobre las serpientes y la creación. Cuando Witzel escribió Origins of Mythology, se propuso encontrar una raíz global para los mitos de la creación. Esto lo colocó en una situación complicada. Si postula una raíz de aproximadamente 30 kya, debe afirmar que los cimientos de las culturas australiana y africana fueron importados de Eurasia. Esto evidentemente no es muy popular entre los activistas aborígenes, para quienes “50,000 años de cultura continua” es un grito de lucha. Pero las cosmogonías del mundo son verdaderamente muy similares. ¿Qué hacer? Al igual que los antropólogos que proyectan el arte y el matrimonio hacia 300,000 años atrás, la solución de Witzel consiste en postular una raíz verdaderamente antigua en África. En este caso, de 100-160 kya27. No creo que eso se sostenga. 100,000 años es mucho tiempo para que perdure una historia. ¿Esperamos reconocer un mito después de 100,000 años de teléfono descompuesto? Esto se encuentra plenamente dentro de las escalas temporales evolutivas según cualquier criterio; no está claro si los seres humanos de hace 100,000 años tenían alma, mucho menos una explicación para ella. Además, no es difícil creer que los australianos y los africanos, como los demás seres humanos, hayan participado en intercambios culturales durante los últimos 30,000 años. ¡La cultura puede propagarse! Ahora lo hace. Debemos recordar que, en algún momento del pasado, algunas tribus tenían relatos de la creación, pronombres y rituales, y otras no. La primera buena explicación de la conciencia habría sido particularmente propensa a propagarse porque no estaba desplazando los mitos nativos de la creación. Estaba llenando un vacío. Si todo eso no es suficiente, podemos recurrir al mito de la creación de los bosquimanos san, que implica difusión.
Los bosquimanos de Sudáfrica hablan de un creador, Cagn, quien “hizo que todas las cosas aparecieran y fueran creadas” (Orpen 1874, 3).
“Cagn nos dio la canción de esta danza y nos dijo que la bailáramos, y que la gente moriría a causa de ella, y que él les daría amuletos para volver a levantarlos. Es una danza circular de hombres y mujeres que se siguen unos a otros, y se baila durante toda la noche. Algunos caen; algunos se vuelven como locos y enfermos; a otros les brota sangre de la nariz, cuyos amuletos son débiles, y comen medicina de amuletos, en la cual hay polvo de serpiente quemado.” ~Qing, un hombre bosquimano de Drakensberg, entrevistado en 1873 por Joseph Orpen
La danza de trance es el centro de la vida ritual san. Al parecer, se estableció cuando alguien apareció, les dio polvo de serpiente molida y les dijo que empezaran a bailar. Una danza de trance relacionada con serpientes recuerda las Danzas de la Serpiente que se encuentran por toda América. (La de los hopi se describe en la nota al pie28). Al igual que en América, el arte rupestre san ofrece un atisbo del papel de las serpientes en la vida religiosa hace miles de años.

El Historical Atlas of World Mythology de Joseph Campbell presenta el pie de esta imagen: “Pintura rupestre en el estilo clásico de cuña rodesiano que muestra una escena de sacrificio humano (abajo) con una diosa entre las nubes (arriba). Los mensajeros espirituales se reúnen y ascienden por una escalera celestial que se quiebra en un relámpago y se ha transformado en una serpiente de lluvia. Distrito de Marandelles, Rodesia del Sur”
Joseph Campbell describe esta imagen como una escena de sacrificio humano (abajo), con una diosa entre las nubes (arriba). La lectura de EToC es que Ella y la Serpiente Cósmica están facilitando la muerte y el renacimiento.
Una tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia. Esto habría sido doblemente cierto para los primeros magos. Imaginemos introducir la tecnología psicosocial de la religión en tribus prerreligiosas (y potencialmente prerecursivas). Si los primeros chamanes se hubieran presentado ofreciendo psicodélicos, serían recordados como semidioses.29
Por supuesto, el «maestro visitante» no es el único modo de contacto cultural. La manera en que se difundió la religión por primera vez toca el núcleo de lo que significa ser humano. ¿Hubo misioneros pacíficos de la conciencia? ¿La primera tribu chamánica conquistó el mundo a punta de lanza? ¿O los ritos fueron adoptados transaccionalmente mediante redes comerciales? Conociendo a los seres humanos, probablemente hubo un poco de cada cosa. Sin embargo, Cagn suena como un misionero. Al igual que la Gran Diosa del Tiempo del Sueño.
![Arte rupestre australiano que presenta un estilo «de rayos X», en el que se representan el esqueleto o los órganos de una figura. La Diosa Madre pintada aquí cuenta con seguidores de la Nueva Era. Un sitio web pagano proporciona este pie de imagen: *Ella Quien, junto con Su Hermana Djunkgao (y en ocasiones incluyendo a Su hermano), eran conocidas como las Djanggawul; Diosa dual de la fertilidad y la procreación; Hijas del sol; las Madres; Aquellas Quienes dieron a luz a los pueblos aborígenes australianos; Aquellas Quienes, en el Tiempo del Sueño, llegaron de Bralgu, la isla morada de los muertos, siguiendo el sendero de la estrella de la mañana; Aquellas Quienes, tras llegar al Lugar del Sol, viajan hacia el sol poniente produciendo sin cesar plantas, animales y niños humanos desde Sus cuerpos eternamente embarazados; Aquellas Quienes proporcionaron a Sus hijos ceremonias sagradas para vivir y las necesidades de la vida; Aquellas Quienes crearon manantiales de agua y árboles allí donde clavaron en el suelo Sus emblemas [rangga]; Aquellas de los genitales alargados. Originalmente, toda la vida religiosa estaba bajo el control de las Hermanas, hasta que Su hermano se la arrebató; él también acortó Sus genitales.*](https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!_bJq!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff54b4e74-e34a-4150-bb74-c8311d974538_626x588.jpeg)
Australia cuenta con muchos relatos de creación, pero la llegada de una Gran Diosa es un tema común.30 En el norte de Australia, se habla de las Hermanas Djanggawul, quienes llegaron desde una isla mítica al este en canoas. En otras versiones, «Nuestra Madre» también es una Serpiente Arcoíris que se traga a los hombres. Ella trajo el lenguaje, los ritos de iniciación, el arte y la ley. Un cambio tan profundo dejaría huellas, así que consideremos la evidencia física.
La Serpiente Arcoíris es venerada en la totalidad de Australia, por lo que tiene sentido pensar que debe de ser una tradición verdaderamente antigua, que se remonta a los primeros seres humanos que llegaron allí. Sin embargo, la primera Serpiente Arcoíris documentada está fechada en 6 kya, con un posible valor atípico de 10 kya. Esto es mucho más tardío que los primeros seres humanos documentados en Australia, hace 50-65 kya. Dado que en el resto del mundo se acepta una filogenia del culto a las serpientes, es plausible que la Serpiente Arcoíris haya sido llevada a Australia desde Eurasia.
Existen muchos otros ejemplos de una difusión semejante. El dingo, por ejemplo, fue llevado indiscutiblemente por seres humanos. Durante mucho tiempo se pensó que esto había ocurrido hace 4-8 kya, pero la evidencia más reciente indica que ocurrió hace apenas 3 kya. Por tanto, habría sido una oleada distinta de la del Culto de la Serpiente propuesta, pero demuestra la posibilidad. Además, varios estilos emblemáticos del arte rupestre australiano surgieron hace 6-9 kya. Como el ejemplo anterior, estos suelen representar espíritus civilizadores en un estilo «de rayos X». Incluso Witzel, quien sostiene que la religión australiana tiene 160,000 años de antigüedad y que fue llevada con los primeros seres humanos al continente hace 65 kya, admite que el estilo de rayos X es una importación del Holoceno. A estos ejemplos, Joseph Campbell añade «propulsores de lanza, bumeranes y escudos, talla por presión fina, puntas unifaciales y bifaciales, microlitos y hojas». Señala: «No cabe duda de que toda esta nueva industria había llegado de otra parte, probablemente de la India». Con base en esto, Campbell afirma que la religión australiana se derivó de la euroasiática.31
Por último, existe un flujo genético debatido desde la India de alrededor de 4 kya. Al parecer, también hubo intercambio genético y cultural con Papúa Nueva Guinea cuando constituía una sola masa continental con Australia hace 8,000 años. Los aborígenes australianos reconocen universalmente a la Serpiente Arcoíris. Si ese hubiera sido el caso hace 20,000 años, resulta extraño que la tradición no se extienda actualmente a Papúa Nueva Guinea.32 Por tanto, es plausible que la Serpiente Arcoíris solo haya estado presente en Australia durante los últimos 10,000 años y forme parte de la tradición euroasiática de los cultos a las serpientes. De hecho, eso es lo que indica la navaja de Occam. Muchos otros elementos culturales llegaron a Australia en los últimos 10,000 años; ¿por qué no las Serpientes Arcoíris? Recordemos que Moore y Brumm argumentaron en contra del concepto de modernidad conductual al señalar que solo se encuentra en Australia a partir de 7 kya.
Existen otras explicaciones. Tanto d’Huy como Witzel sostienen que los mitos australianos son similares a los del resto del mundo debido a una raíz compartida de hace más de 100 kya. Pero, como señalo en Contra d’Huy, esto deja 90,000 años sin evidencia de que el linaje australiano venerara a las serpientes. Y deja 60,000 años sin ninguna señal de chamanismo en ninguna parte del mundo, y mucho menos de chamanismo serpentino. Lo que más me desconcierta es que esta explicación exige creer que la información puede conservarse en los mitos durante 100,000 años, pero que no existe memoria cultural de la introducción del arte de estilo de rayos X, los dingos ni herramientas de piedra más sofisticadas durante los últimos 10,000 años. Incluso cuando el relato del Tiempo del Sueño afirma que el arte, la religión y la tecnología fueron llevados a los australianos por personas que aparecieron en canoas desde una isla situada al este del norte de Australia. Papúa Nueva Guinea está justo ahí, accesible en canoa. Si miramos más allá de Australia, el arte, los calendarios y la religión solo tienen 40,000 años de antigüedad. Si los relatos pueden durar 100,000 años, entonces seguramente tendríamos algunos sobre las estatuas de Venus, un objeto religioso preciado producido durante decenas de miles de años. Mi teoría es que sí los tenemos, con Eva, Deméter y las Hermanas Djanggawul. Más allá de las sensibilidades políticas, ¿qué razón hay para hacer retroceder el culto a las serpientes 100,000 años? Para afirmar que existió un juego del teléfono tan prolongado y exacto, la carga de la prueba recae en esos paleodifusionistas, quienes deben mostrar un ápice de evidencia del culto a las serpientes 60,000 años antes del primer arte.
Espero haber demostrado que el culto a las serpientes en todo el mundo es plausiblemente una tradición conectada que se remonta al menos 30,000 años. Comparada con las afirmaciones de otros investigadores, esta es una tesis conservadora. También sostengo que las serpientes conservaron tal fuerza simbólica debido a la utilidad del veneno como enteógeno. Si eso es cierto, cabría esperar que los antivenenos también formaran parte de la tradición.
Antivenenos #

Vishnu, el preservador, se desliza por el océano cósmico, descansando sobre un lecho de nagas. En este estado, Vishnu sueña el universo hasta darle realidad. Es de su ombligo de donde brota un loto, que da nacimiento a Brahma, el creador, quien hace el mundo.
En el estudio de caso citado anteriormente, un hombre indio acudió a un encantador de serpientes local para obtener su dosis de veneno. Esta se aplicó directamente, del colmillo a la lengua. Mi conjetura es que nuestros antepasados tomaban algunas precauciones y se atiborraban de antivenenos como preparación para enfrentarse a la serpiente. Esto también pudo conservarse en la mitología. De hecho, una de las primeras cosas que noté en mi investigación fue la frecuencia con que las serpientes mitológicas aparecen junto a posibles antivenenos. En el canon PIE, por ejemplo, tomar un trago antes de combatir contra una serpiente es un tema común. Indra bebe Soma para prepararse para la batalla contra la serpiente Vritra, que desempeña el mismo papel que Jörmungandr en el mito nórdico, Tifón en el mito griego y Veles en el mito eslavo.
En la historia más conocida del mundo, una serpiente tienta a Eva para que coma una manzana, que es una fuente rica de rutina, un antiveneno funcional. Concedido: la propia Biblia no menciona manzanas. Sin embargo, los griegos sí lo hacen en varias ocasiones. Antes de descender al inframundo para luchar contra Cerbero, el de cola de serpiente, Heracles debe traer del jardín de Hera una manzana que concede la inmortalidad, custodiada por un dragón. Además, se prepara para el Hades al recibir los Misterios eleusinos, que, entre otras cosas, celebran la muerte y el renacimiento de Dioniso. Los Titanes atrajeron a Dioniso hacia su muerte mostrándole una serpiente, un espejo, una bramadera (un instrumento sagrado al que volveremos) y una manzana. A menudo se le representa sosteniendo un cetro de hinojo, otra buena fuente de rutina. Al igual que su bebida sacramental: el vino.
La rutina también se encuentra en la flor de loto, un símbolo de la creación en Egipto, y que Vishnu sostiene sobre su lecho de nagas, mencionado arriba. Sadhguru consagró el templo de los nagas lavando las estatuas de las serpientes con cúrcuma, un antiveneno (1,2,3,4). El árbol bajo el cual se sentó el Buda, envuelto en un naga, es un antiveneno (1,2,3).
Una de las primeras cosas que hicieron los seres humanos después de inventar la escritura fue registrar antivenenos contra serpientes. Tanto en Akkadia como en Egipto, estos consistían en cerveza mezclada con diversas hierbas. Han encontrado más de 10,000 piedras de molienda en Göbekli Tepe, junto con trigo Einkorn, que se utilizaba para hacer cerveza. En este texto, analizo cómo la cerveza de Einkorn es particularmente eficaz como antiveneno. En Göbekli Tepe hay recipientes que pueden almacenar hasta 200 litros de líquido.
El Smithsonian relata una historia que recuerda a los Misterios eleusinos, Soma y Sadhguru. Una serpiente escupió a un herpetólogo en el Congo. En un apuro, recurrió a la medicina tradicional y encontró a una madre lactante que le lavara los ojos con leche. Esto se reporta como eficaz.
Las serpientes aparecen a menudo junto a antivenenos funcionales en los mitos sobre la muerte, el renacimiento y la conciencia. Esto tiene mucho sentido si su veneno se ritualizaba como un enteógeno. El objeto de la primera religión no habría sido la muerte literal.
Interludio etimológico #
Las asociaciones entre palabras, al igual que los mitos, pueden perdurar durante mucho tiempo. Algunos lingüistas sostienen que incluso es posible reconstruir la lengua original. Bengtson y Ruhlen han propuesto unas cuantas docenas de cognados globales. En consecuencia, en Proto-Sapiens “pensar” es mena, que sobrevive hoy en formas como man (quien piensa), Minerva (diosa de la sabiduría) o mantra. O, en otras lenguas, como munak para “cerebros” (vasco), mèn para “comprender” (malinké) y mena, conservada como “pensar” entre los indígenas miwok del lago. Es una idea romántica que la cultura moderna esté impregnada de la Lengua Madre, que las palabras de los primeros seres humanos aún fluyan de nuestros labios. A mi juicio, esta investigación padece el mismo problema que la mitología comparada: se supone que todo lo global tiene más de 100 kya. Si esa es la cronología, entonces estas similitudes deben ser una coincidencia. Es demasiado tiempo para que un cognado perdure, y no hay mucha evidencia de pensamiento hace 100 kya.
Mi objetivo en esta sección es más limitado; la etimología de las palabras relacionadas con las serpientes puede decirnos qué conceptos estaban asociados con ellas hace aproximadamente 10 kya. Comenzando por dragón, esta proviene del PIE *derk- “ver”. De manera similar, Lucifer, la serpiente que tentó a Eva, significa literalmente “portador de luz”. Un nombre extraño para el diablo, ¿no?
Zmeya es el sustantivo femenino ruso que significa serpiente. Esto deriva del PIE *dʰéǵʰōm, que significa “tierra” o “ser humano”. El latín Homo —como en Homo Sapiens— tiene la misma raíz. Curiosamente, “Adán” tiene una etimología paralela en hebreo, que significa ya sea “tierra” o “ser humano”, literalmente “(el formado a partir del) suelo”. Si las serpientes participaron en ese proceso, quizá la misma etimología también quedó adherida a ellas.
“Eva” proviene del nombre hebreo Chawwah, que deriva de chawah, “respirar”, o chayah, “vivir”. Como era de esperar, también hay conexiones con “serpiente”, que es hivei en arameo. Citando al especialista en hebreo Robert Alter:
“Se ha propuesto que *el nombre de Eva oculta orígenes muy diferentes, pues suena sospechosamente parecido a la palabra aramea para ‘serpiente’. ¿Pudo haberle sido dado el nombre por la contigüidad contagiosa con su taimado interlocutor o, por el contrario, podría ocultarse detrás del nombre una valoración muy diferente de la serpiente como criatura asociada con los orígenes de la vida?” ~*Los cinco libros de Moisés, 2004, comentario sobre Génesis iii.20
Para mayor profundidad y otra perspectiva, véase la tesis de maestría de Wendy Golding33.
La raíz semítica nhš significa tanto serpiente como adivinación, y connota específicamente una ofrenda de libación: una bebida dedicada a una deidad34. Recuérdese que “En sus Portadores de libaciones, Esquilo registra que la Drakaina produjo y administró una mezcla de sangre y leche después de ser mordida en el pecho por una serpiente/dragón.” El clasicista Hillman sostiene que esta representación fue lo que provocó el juicio de Esquilo por profanar los misterios. Tanto en las tradiciones griega como hebrea, las serpientes están asociadas con las libaciones. Esto sugiere que su veneno era una bebida sagrada en el pasado remoto.
Otras investigaciones sobre las serpientes #
“El culto a la serpiente cayó, por desgracia, hace años en manos de escritores especulativos, que lo mezclaron con filosofías ocultistas, misterios druídicos y ese portentoso disparate llamado el ‘Simbolismo arkita’, hasta que ahora los estudiosos serios oyen el propio nombre de la ofiolatría con un estremecimiento. Sin embargo, en sí mismo es un tema de investigación racional e instructivo, especialmente notable por la amplitud de su alcance en la mitología y la religión.” Edward B. Tylor, 1871
Desde los primeros días de la antropología, se entendía que las serpientes se utilizaban en la mitología de todo el mundo para representar la dualidad, la subjetividad y la creación de los seres humanos. Ya en 1888, C. Staniland Wake observó que los aztecas, incas, escitas, Zohak, abisinios y chinos decían que surgían de la unión de una Primera Madre y una serpiente (a menudo asociada con el sol). Un siglo después, los antropólogos seguían tocando el mismo tambor (aunque con una terminología actualizada). Los hijos de la serpiente: semiótica de la génesis cultural en los mitos arahuacos y trobriandeses comienza con un análisis de cómo los egipcios, hebreos y griegos se consideraban hijos de la serpiente, antes de explorar el tema en la Amazonia (arahuacos) y Papúa Nueva Guinea (trobriandeses).
Muchos han intentado explicar el fenómeno. Por ventas, el más exitoso es el antropólogo Jeremy Narby. Vivía con una tribu en la Amazonia, donde estudiaba el chamanismo. El chamán anfitrión dijo que habían obtenido la receta de la ayahuasca de la gran serpiente. Durante una experiencia con ayahuasca, Narby se encontró con la serpiente cósmica. Después leyó mitos de la creación de todo el mundo y concluyó que la serpiente era real y que había concedido a los chamanes conocimiento molecular de las plantas. No es una coincidencia, argumentó, que el ADN parezca una serpiente de doble hélice, lo cual inspiró la portada de su libro:

Tiene una calificación de 4.7 en Amazon, con 2,200 reseñas. «Las serpientes son reales» es una industria pujante, con títulos como:
- La historia secreta de los reptilianos: la presencia generalizada de la serpiente en la historia humana, la religión y la mitología alienígena
- El regreso de las serpientes de la sabiduría
- Los orígenes alienígenas reptilianos de la especie humana
- El legado y el principio universal de la serpiente emplumada
- Los dioses del Edén: la escalofriante verdad sobre la infiltración extraterrestre y la conspiración para mantener a la humanidad encadenada
- Demostración de la tentación y la caída del hombre por intervención de una serpiente tentadora
- Alienígenas en el antiguo Egipto: la Hermandad de la Serpiente y los secretos de la civilización del Nilo
- Los secretos de la serpiente: en busca del pasado sagrado
- El Grial de la serpiente: la verdad detrás del Santo Grial, la piedra filosofal y el elixir de la vida
- Serpiente de luz: más allá de 2012
En el ámbito más sobrio de la mitología comparada, la explicación dominante es que los mitos sobre serpientes no se basan en nada en particular, pero sí forman una filogenia. Witzel, como se ha expuesto, propone unos 40,000 años para las historias sobre serpientes fuera de África y Australia. Como raíz global de las cosmogonías, propone 100-160 kya y cita el chamanismo de la serpiente entre los san de África y los aborígenes de Australia como evidencia de que la raíz precede a la migración Fuera de África. De manera similar, d’Huy propone 100,000 años para una raíz global de los mitos sobre serpientes. El Génesis es tanto un mito sobre serpientes como una cosmogonía; Witzel y d’Huy sostienen que conserva elementos significativos de historias narradas hace más de 100 kya. Estas cronologías son tan fantásticas como la idea de que las serpientes son alienígenas antiguos. El racionalista Tyler Cowen sitúa la probabilidad del contacto alienígena en ~10 %; ¿qué probabilidad le darías a que el Génesis tenga 100,000 años?
Para que un mito perdure miles de años, debe tener mecanismos de arraigo social o psicológico. La explicación improvisada más común es que las serpientes son una metáfora de la vida y el renacimiento porque mudan de piel. A esto suele seguir el argumento de que están asociadas con el inframundo porque se deslizan sobre el vientre, cerca del suelo. Apostaría a que este es el tipo de metáfora que funciona en la clase de inglés, pero no en un culto de calaveras (como el de Göbekli Tepe), el primer templo de la serpiente. Además, el uso enteogénico vuelve innecesaria esta explicación. Los hongos psilocibios también están cerca del suelo, pero se relacionan temáticamente con el mundo espiritual porque cinco gramos pueden enviarte a otra dimensión.
Las serpientes han sido favoritas de los psicólogos junguianos, quienes no necesariamente buscan una razón para la existencia de un mecanismo de arraigo psicológico. Para ellos, el registro mítico basta como evidencia de que la psique humana tiene un módulo que conecta las serpientes con la conciencia. Los biólogos son menos propensos a aceptar esto y han propuesto varias versiones de la hipótesis de detección de serpientes. Esta sostiene que las serpientes fueron nuestros principales depredadores durante miles de años y que, por ello, ocupan un lugar desproporcionado en nuestro subconsciente. Del mismo modo que vemos rostros en las nubes, vemos serpientes en las historias —y, por tanto, tendemos a repetir los relatos sobre dragones—. Esto puede explicar por qué hay tantos mitos sobre serpientes, pero no aborda su función. Las serpientes no administran principalmente la muerte. La del jardín mató a Eva, pero solo del mismo modo que tu madre te condenó a muerte el día en que naciste. Las serpientes tienen que ver con la creación; la destrucción es secundaria. Además, ¿por qué son más comunes las serpientes en las religiones más primitivas? Cristo en la cruz simboliza una serpiente. Pero podrías pasar toda la vida como cristiano sin saberlo. Si el simbolismo de la serpiente está inscrito en nuestro cerebro, ¿por qué las religiones modernas lo utilizan tan pocas veces? ¿Y por qué las películas de terror no están dominadas por serpientes? La depredación no puede explicar la función simbólica constante de las serpientes.
También hay trabajos que se acercan a lo que sostengo. Hillman ha publicado varios artículos en los que argumenta que los griegos usaban veneno de serpiente como enteógeno, pero no ha extendido esa visión al resto del mundo —ni siquiera al PIE, hasta donde sé—. Sadhguru también describe el veneno de serpiente como un enteógeno, pero su explicación de la prevalencia de las serpientes se acerca más a la de Jeremy Narby. Dice que las serpientes comprenden los misterios del universo; los nagas existen como espíritus y los chamanes de cada cultura se ponen en contacto con ellos de manera independiente. El lingüista Daniele Cocice escribe en su blog que una batalla con una serpiente pudo haber producido el «yo soy» protoindoeuropeo.35
Quizá el trabajo más cercano sea el del antropólogo Chris Knight, quien afirma que la filogenia global de los mitos sobre serpientes es un recuerdo de cuando las mujeres crearon la cultura por primera vez. Señala que este habría sido el inicio de la subjetividad. Sin embargo, como marxista comprometido, esto no era suficientemente interesante por sí mismo. En cambio, el libro que escribe pretende demostrar que la cultura fue inventada por mujeres que se unieron para negarles sexo a los hombres, con lo que demostraría que una revolución comunista es viable. ¡No me lo estoy inventando!36
No conozco ningún otro tema sobre el que personas de corrientes ideológicas tan diversas estén de acuerdo. Durante siglos, poetas, teóricos de la conspiración, revivalistas druídicos, entusiastas de lo ario, apologistas cristianos, marxistas y antropólogos de todas las tendencias han dicho que la importancia cultural del simbolismo de la serpiente tiene que ver con la conciencia. Durante milenios, religiosos de todo tipo —judíos, animistas, politeístas y caníbales— han dicho lo mismo. Las serpientes forman parte del aire simbólico que respiramos, por lo que es difícil pensar en su significado original en términos químicos. Para salir de ese atolladero, es útil imaginar un mundo en el que la serpiente del jardín fuera, de manera más evidente, un enteógeno.
Un breve desvío al universo alternativo explorado por el psiconauta Terrence McKenna #
Imagina que, en todas partes del mundo, se dijera que los hongos son los progenitores de la condición humana. Quetzalcóatl, el Hongo Emplumado, puso un alma en la primera pareja. Indra obtuvo el Néctar de la Inmortalidad al batir el océano de leche con un bastón de shiitake. Madre Micelia ofreció a Eva el autoconocimiento. Los rituales más sagrados de Australia fueron establecidos por la Trufa Cósmica, cuyas esporas se convirtieron en las Pléyades. Los primeros poetas griegos tuvieron problemas con un antiguo culto mistérico al revelar que la psilocibina era su enteógeno predilecto. Los textos de las pirámides representan el Espacio y el Tiempo emanando del Sombrero Eterno, el aglutinante de las almas. La raíz etimológica de «hongo» es humano, vida o sacramento en media docena de lenguas. En todos los continentes, el arte rupestre contenía variaciones de:

Esta pieza fue recuperada con ayuda de MidJourney v6.0 de una cueva en Brasil de hace 11 kya. Consérvenla, porque desafiar las leyes de la física es algo peligroso. Muchos hombres murieron para capturar esta imagen en las profundidades del Cáucaso hace 30 kya:

Una última, procedente de las islas Andamán, de hace 6 kya:

Por si no queda claro, estas imágenes fueron generadas por IA. En esa línea temporal imaginada, no sería descabellado afirmar que los hongos psicodélicos se utilizaban en el Chamanismo v1.0. La afirmación que me gustaría convertir en un meme incorporado al tejido cultural es que vivimos en ese mundo, pero el alucinógeno eran las serpientes. Su veneno funciona como enteógeno, se utiliza como enteógeno, y las historias más antiguas de todas las culturas relacionan a las serpientes con la conciencia. También es uno de los pocos enteógenos que literalmente va en nuestra búsqueda. La primera dosis no habría sido voluntaria; las serpientes insisten de una manera en que los hongos no lo hacen.
Al presentar los Misterios Eleusinos, cité a Píndaro, quien insinuaba que el final es como el principio: «Bienaventurado aquel que, después de haber contemplado esto, entra en el camino bajo la tierra: conoce el final de la vida y su comienzo, otorgado por Zeus». El clasicista Károly Kerényi añade: «“Final” y “comienzo” son palabras aparentemente carentes de color. Pero recordaban a los iniciados una visión en la que ambos estaban unidos». EToC sostiene que esto es literalmente cierto. Los Misterios preservaron ritos psicodélicos basados en veneno de serpiente desde el Paleolítico, cuando la psique humana aún se estaba formando. Estos ritos no eran una parte incidental de la cultura. Quienes lograban aprender la sapiencia reconocían su potencial y, entre otras cosas, tenían más hijos. Eso cambió el paisaje adaptativo. En Eleusis, se podía experimentar la muerte del ego del mismo modo en que Adán experimentó el nacimiento del ego.
Hasta ahora, he utilizado 30,000 años, porque esa es la antigüedad de la evidencia más antigua del mito de la serpiente. El Chamanismo y las Siete Hermanas aparecen por primera vez aproximadamente a partir de entonces, lo que respalda este marco temporal. O quizá las historias sean mucho más antiguas, pero la evidencia simplemente haya sido destruida. En cualquier caso, los últimos 40,000 años, aproximadamente, suelen considerarse el periodo en el que los seres humanos se autodomesticaron. En otras palabras, un mito de 30,000 años existe en escalas temporales evolutivas. La psicología humana podría haber sido diferente cuando estas historias se contaron por primera vez. Si durante este periodo hubo una reconfiguración del cerebro, el veneno de serpiente es una droga casi perfecta para ayudar a quienes se encontraban en el umbral a desarrollar plenamente sus capacidades cognitivas. Concede una experiencia enteogénica y luego prepara al individuo para desarrollar nuevas conexiones. Además, las serpientes literalmente nos encuentran, por lo que tiene sentido que su veneno se utilizara como un enteógeno temprano. La primera Eva quizá no tuvo elección.
EToC postula que la autodomesticación se relacionó principalmente con la dualidad, el descubrimiento del ámbito simbólico interior y la construcción del símbolo recursivo «Yo». Mucho de esto depende de si realmente había una serpiente en el Edén (o en Australia o Iberia) que tentara a Eva con el conocimiento de los Dioses. Una manera de ponerlo a prueba es examinar otros detalles improbables de la historia. En particular, que Eva fuera consciente de sí misma antes que Adán. ¿Por qué se reconoció eso en un texto tan patriarcal? ¿Encaja con la teoría de la evolución? ¿Hay evidencia en la arqueología y en las cosmogonías fuera del Cercano Oriente?

En resumen, la evidencia a favor del veneno de serpiente como el Soma primordial:
- Las sociedades de todo el mundo relacionan a las serpientes con la creación de los seres humanos y el comienzo de la cultura.
- Los efectos agudos del veneno de serpiente se describen como los de otros enteógenos: abandonar la adicción, separar el cuerpo y la mente, y experimentar la muerte del ego. Actualmente se utiliza como enteógeno en la India. Existe evidencia literaria y circunstancial de que se utilizó en los Misterios Eleusinos.
- El veneno contiene factor de crecimiento nervioso, que podría ayudar a reconfigurar el cerebro.
- Existe evidencia arqueológica de que serpientes venenosas se consumían ritualmente en Texas hace miles de años.
- Diversos mitólogos comparativos aceptan una filogenia de 30,000 años de los mitos sobre serpientes, cercana al comienzo de la Modernidad Conductual.
El matriarcado primordial #

«Después del día de descanso, Sophia envió a Zoe, su hija, llamada Eva, como instructora para levantar a Adán, en quien no había alma, de modo que aquellos que él engendrara pudieran convertirse en recipientes de la luz. Cuando Eva vio a su compañero masculino derribado, se compadeció de él y dijo: “¡Adán, vive! ¡Levántate sobre la tierra!”. Inmediatamente, su palabra se convirtió en un hecho consumado. Pues cuando Adán se levantó, abrió los ojos de inmediato. Al verla, dijo: “Serás llamada madre de los vivientes, porque tú eres quien me dio la vida”». Sobre el origen del mundo, texto gnóstico de la biblioteca de Nag Hammadi escrito en el siglo III d. C.
El Génesis fue escrito por un hombre que anhelaba el vientre de su madre. Las mujeres, las serpientes y cualquier otra cosa que hubiera concedido la conciencia estaban en su lista negra. El autor gnóstico citado arriba se acerca más a la verdad, al reconocer el amor puro expresado por Eva al elevar a Adán. La biblioteca de Nag Hammadi es una colección de textos cristianos coptos escritos entre los siglos II y IV, pero descubiertos apenas en 1945. El pasaje sobre Sophia preserva (o al menos hace eco de) tradiciones de Egipto anteriores al Reino Antiguo (2500 a. C.), en las que la Gran Madre era la primera entidad consciente.37 Del mismo modo que las serpientes precipitaron el primer «Yo soy», puede sostenerse que la Mujer tenía conciencia de sí misma antes que el Hombre sin recurrir a textos religiosos.
Todos los seres humanos sobreviven dependiendo de otros, pero las mujeres dependen especialmente de otros. Considérese el periodo del embarazo y la lactancia. Es necesario obtener más alimento en un momento en que ella tiene menos capacidad para hacerlo. La comunidad la ayuda, y esas relaciones deben gestionarse mediante palabras y habilidades sociales. Esto ejerce una presión evolutiva a favor del lenguaje y la inteligencia social. El cerebro femenino se forjó en el nicho social, del cual surgió el nicho memético.
La sutileza social no solo es necesaria durante el embarazo. El hombre promedio es más fuerte que una atleta de élite. No existe una competencia física entre los sexos y, sin embargo, la hembra de la especie no es menos letal que el macho. Sus métodos, no obstante, son más sutiles. La IA capta esto. A continuación se muestran las imágenes generadas por IA mediante la instrucción «chisme».

Esto es controversial en el ámbito del aprendizaje automático, donde los modelos pueden ser entrenados para ignorar esos patrones38. Sin embargo, en la Antropología Biológica, el chisme no es algo malo. Así es como nos volvimos humanos. Tal vez conozcan a Robin Dunbar por su idea de que evolucionamos para mantener en la mente alrededor de 150 relaciones sociales. Más ampliamente, es defensor de la Hipótesis del Cerebro Social: la inteligencia humana general surgió del pensamiento social. En Grooming, Gossip and the Evolution of Language, analiza a quienes estuvieron en la vanguardia de este proceso evolutivo:
«Si las mujeres formaban el núcleo de esos primeros grupos y el lenguaje evolucionó para vincularlos, se sigue naturalmente que las primeras humanas en hablar fueron las mujeres. Esto refuerza la sugerencia de que el lenguaje se utilizó primero para crear un sentido de solidaridad emocional entre aliadas… Esto sería consistente con el hecho de que, entre los seres humanos modernos, las mujeres suelen tener mejores habilidades verbales que los hombres, además de ser más diestras en el ámbito social»
—Dunbar, 1996. Grooming, Gossip and the Evolution of Language. p. 149.
Tres años antes, en El alimento de los dioses, McKenna había señalado lo mismo:
Las mujeres, las recolectoras en la ecuación arcaica de cazadores-recolectores, estaban sometidas a una presión mucho mayor para desarrollar el lenguaje que sus contrapartes masculinas… El lenguaje bien pudo haber surgido como un poder misterioso poseído en gran medida por las mujeres: mujeres que pasaban mucho más tiempo de vigilia juntas —y, por lo general, hablando— que los hombres; mujeres que en todas las sociedades son vistas como orientadas al grupo, en contraste con la imagen del hombre solitario, que es la versión romantizada del macho alfa de la tropa de primates.
En un artículo reciente para Quillette, el psicólogo evolucionista David C. Geary explica la base neural de estas diferencias:
De manera desproporcionada (controlando el tamaño cerebral), las áreas cerebrales más grandes en las mujeres que en los hombres sustentan, entre otras funciones, el lenguaje, la cognición social (a veces llamada inteligencia emocional), el procesamiento y la reactividad emocionales, y la memoria contextual y espacial.
…
El sistema lingüístico está integrado con áreas cerebrales que sustentan el procesamiento de información social. Estas incluyen varias áreas que permiten reconocer rostros y procesar las emociones transmitidas mediante las expresiones faciales y el lenguaje corporal, así como la sensibilidad a la dirección de las miradas y a la ubicación de los sonidos, como las emisiones verbales. Muchas de estas áreas también están integradas con la red neuronal por defecto, que proporciona «un modelo predictivo autocentrado del mundo». La red contribuye a los sentimientos de agencia, la autoconciencia, los recuerdos personales, la reflexión sobre el mundo de maneras autorreferenciales (véase también aquí), y la teoría de la mente (ponerse mental y emocionalmente en el lugar de otra persona).
Estas diferencias cognitivas son resultado de los genes. El lugar más natural para buscar son los cromosomas X y Y, que determinan el sexo. ¿Tienen una influencia desproporcionada en el cerebro?
Los genes que influyen en el cerebro están distribuidos básicamente al azar entre los cromosomas. Por lo tanto, los cromosomas más largos tienen más genes y, en consecuencia, mayor influencia en el cerebro. Es bastante sencillo. La única excepción es el cromosoma X, que tiene aproximadamente tres veces el efecto esperado sobre la estructura cerebral. Este hecho produce gráficos tan llamativos como el siguiente:

Esto se refiere a la anatomía cerebral. ¿Qué hay de la función? Otro artículo se pregunta por qué los cromosomas X y Y, a pesar de tener muy pocos genes compartidos y efectos opuestos sobre el tamaño cerebral en general, tienen efectos similares en las redes relacionadas con el procesamiento social:
«Los efectos convergentes de la dosis de los cromosomas sexuales afectan preferentemente los centros de percepción social, comunicación y toma de decisiones. Así, pese a una falta casi completa de homología de secuencia [genes que aparecen tanto en los cromosomas X como en los Y] y a efectos opuestos sobre el tamaño cerebral general [el Y produce un cerebro más grande], los cromosomas X y Y ejercen efectos congruentes sobre el tamaño proporcional de los sistemas corticales implicados en el funcionamiento social adaptativo».
También señalan: «Los efectos de los cromosomas X y Y están significativamente sobrerrepresentados en los estudios de imagen centrados en el procesamiento sociocomunicativo y socioemocional». Los cromosomas sexuales influyen en las áreas exactas necesarias para realizar «yo soy», y posiblemente produjeron diferencias sexuales en esa capacidad cuando esta surgió.
Tim Crow, psiquiatra de Oxford, ha teorizado durante décadas que los cromosomas sexuales son fundamentales para la evolución de la esquizofrenia. En un artículo, propuso un modelo de «big bang» para el origen de nuestra especie, con el desarrollo entrelazado de la psicosis, el lenguaje y la lateralización cerebral codificado por los cromosomas sexuales.39
Si eso es así, cabría esperar selección sobre los cromosomas sexuales cuando surgió el lenguaje. De hecho, ha habido una selección «extraordinaria» en el cromosoma X durante los últimos 50,000 años. Un artículo analizó la función de los genes sometidos a selección. Entre los principales candidatos, encontraron «un enriquecimiento global de procesos relacionados con las funciones neurales». En la nota al pie40, exploro la función de TENM1, el gen con la señal más fuerte de selección en el cromosoma X. Es esencial para la plasticidad cerebral y la producción del factor neurotrófico derivado del cerebro, la versión cerebral del factor de crecimiento nervioso que se encuentra en el veneno de serpiente. TENM1 se expresa en neuronas dopaminérgicas que son fundamentales para el sistema de recompensa del cerebro y que interactúan con el veneno de serpiente (1,2). Ahora bien, encontrar dónde almacena el cerebro la conciencia y qué genes codifican esto está muy lejos del alcance de este artículo. (Además de ser un planteamiento absurdo, muchos genes y regiones cerebrales están implicados de maneras complejas). Pero lo incluyo para señalar que existen vías fructíferas para futuras investigaciones. En ese sentido, anteriormente he escrito sobre la posibilidad de una selección extraordinaria en el cromosoma Y entre 4-25 kya.
Los cromosomas sexuales constituyen alrededor del 5% del genoma total pero representan el 20% de los tamaños del efecto sobre la neuroanatomía. Esto subestima sus efectos porque también pueden cambiar la manera en que se expresan los genes de otros cromosomas. Los niveles de testosterona y estrógeno son perillas que afectan muchos procesos biológicos. A saber, los niveles de neuroticismo y el volumen del núcleo caudado están particularmente influidos por genes específicos del sexo (es decir, genes con efectos diferentes según el sexo). El núcleo caudado es parte de la red de la teoría de la mente, y el neuroticismo está relacionado con la autopercepción.
Por tanto, hay razones teóricas y empíricas para pensar que, en general, las mujeres habrían tenido pensamientos recursivos antes que los hombres. Al menos en medida suficiente para ser reconocidas culturalmente y codificadas en roles como el de «sacerdotisa» y en mitos como los de un matriarcado primordial o una Gran Diosa. (Tal vez del mismo modo en que «alto» codifica lo masculino). Resulta interesante que una de las preguntas fundacionales de la antropología fuera si las mujeres inventaron la cultura (lo cual requiere recursividad). Johann Jakob Bachofen publicó El derecho materno en 1861, una década antes de El origen del hombre de Darwin. Bachofen propuso que la génesis de la cultura estaba arraigada en la relación entre madre e hijo, y sostuvo que los roles de las mujeres en estas primeras estructuras sociales fueron fundamentales para el desarrollo de la humanidad. Esto ocurrió mucho antes de la datación por carbono, por lo que se desconocía hasta dónde se remontaba la prehistoria. Las cronologías bíblicas de cinco o diez mil años parecían plausibles, y un enfoque popular para comprender este periodo consistía en recurrir a la mitología. (Un método al que he vuelto sin proponérmelo).
Bachofen escribió antes de que se descubriera la Biblioteca de Nag Hammadi, por lo que no encuentra nada tan explícito como que Eva pusiera un alma en Adán. En cambio, presenta ejemplo tras ejemplo provenientes de Egipto, Grecia, Creta, India y Persia. El nombre de Atenas es típico de las pruebas. La ciudad votó si adoptaría el nombre de Atenea o de Neptuno. Atenea ganó, enfureciendo a Neptuno. Citando a Varro:
«Para aplacar a Neptuno, los hombres impusieron un castigo triple a las mujeres: las mujeres perdieron su derecho al voto; los hijos ya no llevarían los nombres de sus madres; y las mujeres perdieron el privilegio de ser llamadas atenienses».
Bachofen interpreta esto como prueba de que, en algún momento, las mujeres tuvieron mayor poder político, incluido el derecho a votar y a dar su apellido a sus hijos. O considérese la historia de la humanidad desde el principio según el poeta griego Hesíodo. La Edad de Oro equivale a la vida prerecursiva en el Edén, viviendo en unidad con la naturaleza. A esta le siguió la Edad de Plata, cuando se introdujo la agricultura. En aquellos días, Hesíodo nos dice que «un niño se criaba junto a su buena madre durante cien años, un completo necio, jugando como un niño en su propia casa».
En estas historias, Bachofen escuchó ecos del matriarcado. Sorprendentemente, a medida que los antropólogos europeos recopilaban mitos del resto del mundo, el tema resultó ser global y se relataba en términos mucho más explícitos. En Australia, se dice que existen cultos mistéricos establecidos en el Tiempo del Sueño. Actualmente los hombres dominan, pero así lo explican:
«Pero, en realidad, hemos estado robando lo que les pertenece a ellas (las mujeres), porque casi todo es asunto de mujeres; y, puesto que les concierne, les pertenece. En realidad, los hombres no tienen nada que hacer, salvo copular; les pertenece a las mujeres. Todo lo que pertenece a esas Wauwelak, el bebé, la sangre, los gritos, sus danzas, todo eso concierne a las mujeres; pero cada vez tenemos que engañarlas. Las mujeres no pueden ver lo que hacen los hombres, aunque en realidad es asunto de ellas, pero nosotros sí podemos ver su lado. Esto se debe a que todo el asunto del Tiempo del Sueño provino de las mujeres: todo… Al principio no teníamos nada, porque los hombres no hacían nada; les quitamos estas cosas a las mujeres». (Berndt 1951: 55). Kunapipi: a study of an Australian Aboriginal religious cult
No hace falta leer entre líneas para ver un matriarcado primordial. Y los relatos de un golpe de Estado semejante forman un patrón global. La base de datos de Berezkin es una colección de 37,500 mitos de diversas culturas, organizados meticulosamente según los temas presentes en cada mito. El tema F38 se encuentra en 85 culturas de América del Sur, Oceanía, Australia, Asia y África. Afirma: Las mujeres eran poseedoras del conocimiento sagrado, de santuarios o de objetos rituales que ahora les están vedados. Berezkin utiliza este y otros temas relacionados para correlacionar distintos supergrupos culturales con la estructura genética del Nuevo Mundo. Citando el artículo:
«Otro grupo incluye una serie de motivos centrados en F38. Las mujeres pierden su posición elevada: en el principio de los tiempos o durante cierto periodo del pasado, la posición social y/o ritual de las mujeres era superior a la de los hombres; las mujeres desempeñaban el papel de intermediarias entre los hombres y los espíritus…
Este conjunto de motivos también incluye Los hombres, primeros ancestros, matan a las mujeres que se comportan contra las normas sociales (F41); en la comunidad de los primeros ancestros, las mujeres matan, intentan matar o transforman a los hombres (F43A); y Los hombres privan a las mujeres de su posición de liderazgo en la comunidad ancestral (F39).
Al examinar algunos ejemplos, los xingúes de la Amazonia cuentan que hubo un tiempo en que las mujeres reinaban. Al principio de la era actual, los hombres se unieron, las depusieron y violaron, y robaron sus secretos41. Lo mismo ocurre más al sur, en Tierra del Fuego, donde solo sobrevivieron las jóvenes, que fueron tomadas como esposas42. Para un caso más digerible, basta con mirar la película The Northman43. Al hijo del jefe se le instruye sobre el origen de la sabiduría de Odín: «Dime, ¿cómo perdió Odín su ojo? Para aprender la magia secreta de las mujeres. Nunca busques los secretos de las mujeres, pero préstales siempre atención. Son las mujeres quienes conocen los misterios de los hombres».
Para saber más, puedes ver la escena de iniciación de la película o seguir las notas al pie anteriores. Pero nadie discrepa de que los mitos de un matriarcado primordial son un fenómeno global. El debate se encuentra en el análisis. El principal argumento contra concederles a estas historias un núcleo de verdad es que actualmente no existe ningún matriarcado. Por ello, la explicación dominante de los mitos es que funcionan como una carta social para la subyugación de las mujeres: «Las mujeres gobernaron durante los tiempos del caos, y las cosas mejoraron cuando los hombres tomaron el control». Esto no me resulta convincente. Darle a los oprimidos un origen legendario no es una estrategia eficaz para mantener el control. Imaginemos que la esclavitud en Estados Unidos se hubiera justificado mediante mitos sobre una afrocracia perdida. En los tiempos anteriores del caos, hombres como Colón y Jesús eran negros, y ya vemos cómo terminó aquello. Para evitar confusiones semejantes, ahora sus descendientes pueden comprarse y venderse. Sería sorprendente que hubiera surgido ese relato. Más aún si los romanos, los turcos, los egipcios y los comanches también les contaran a sus esclavos variaciones del mismo. Además, existen otras clases de personas subyugadas, como los niños o los intocables. ¿Por qué es únicamente la posición de las mujeres en la sociedad la que se justifica mediante mitos sobre su poder anterior? La explicación estándar de la antropología me parece una historia ad hoc.
En 2024, la mayoría de las personas que creen que existió un matriarcado primordial desconfían de la evolución darwiniana. Quieren un mensaje político según el cual el patriarcado es una elección y la fuerza no da la razón. Sin embargo, una vez que se acepta que los mitos pueden perdurar a lo largo de escalas temporales evolutivas, nuestro comienzo matriarcal se vuelve plausible, incluso esperable. Es probable que las mujeres hayan sido la vanguardia de la conciencia. Si tendían a alcanzar la Modernidad Conductual antes que los hombres, entonces habrían tenido más poder político y religioso que ellos. Esto no tiene por qué constituir un matriarcado estricto. Los hombres mataban mamuts, por lo que eran bastante capaces en su propia esfera. La afirmación es que la cultura, nuestro rasgo definitorio, fue principalmente una invención femenina.
A primera vista, «el matriarcado primordial como carta social para el patriarcado» es una estrategia extraña para surgir de manera tan consistente. Pero, además, en los mitos hay detalles que esta explicación no logra abordar. En culturas de todo el mundo, se dice que los ritos sagrados fueron robados a las mujeres. Ritos sagrados que utilizan el mismo instrumento: la bramadera.
La bramadera: tótem de los difusionistas #

«Tal vez el símbolo religioso más antiguo, más extendido y más sagrado del mundo» ~Alfred C. Haddon, 1898
Dioniso, como muchos de los hijos de Zeus, no nació de su esposa Hera. Celosa, instó a los dioses mayores, los Titanes, a matarlo cuando apenas era un niño. Estos lo atrajeron con diversos objetos —un espejo, una manzana, una serpiente, un trompo y una bramadera— y lo desmembraron. Pero, como muchos dioses, volvió a levantarse. Deméter (o, en ocasiones, Rea o Atenea) lo encontró y volvió a ensamblar sus partes dispersas. Este ciclo se representa nuevamente en los Misterios Eleusinos.
Como se mencionó anteriormente, las culturas de todo el mundo tienen mitos en los que el cúmulo estelar de las Pléyades representa a las Siete Hermanas, incluidas Grecia y Australia. En Australia, la línea de canto de las Siete Hermanas está estrechamente asociada con los rituales femeninos de iniciación que, según se dice, los hombres robaron. Al igual que en Eleusis, se utiliza la bramadera. Se trata de un conjunto extraordinario de hechos. Por razones estadísticas, podemos tener la certeza de que la historia de las Siete Hermanas en ambos lugares comparte una raíz cultural común. Del mismo modo, ambas culturas tienen Misterios que revelan cómo fue creado el mundo y que emplean los mismos implementos físicos. La respuesta más sencilla es que esto comparte la misma raíz cultural que las Siete Hermanas.
En Australia, actualmente se prohíbe a las mujeres participar en este culto de la bramadera. Esto es bastante típico. Robert H. Lowie escribió en 192044:
«La cuestión no es si la bramadera fue inventada una vez o una docena de veces, ni siquiera si este sencillo juguete entró una vez o con frecuencia en asociaciones ceremoniales. Yo mismo he visto a sacerdotes de la fraternidad de la Flauta hopi hacer girar bramaderas en ocasiones sumamente solemnes, pero nunca se me ocurrió pensar en una conexión con los Misterios australianos o africanos, porque no había indicio alguno de que las mujeres debieran ser excluidas del ámbito de uso del instrumento. Ahí reside el meollo de la cuestión. ¿Por qué los brasileños y los centroaustralianos consideran que para una mujer es mortal ver la bramadera? ¿Por qué se insiste escrupulosamente en mantenerla a oscuras al respecto en África occidental y oriental y en Oceanía? No conozco ningún principio psicológico que impulsara a las mentalidades ekoi y bororo a impedir que las mujeres tuvieran conocimiento de las bramaderas y, hasta que se saque a la luz tal principio, no dudo en aceptar la difusión desde un centro común como la suposición más probable. Esto implicaría una conexión histórica entre los rituales de iniciación en las sociedades tribales masculinas de Australia, Nueva Guinea, Melanesia y África.» ~Robert H. Lowie Primitive Society, p313
Se le perdonaría pensar que esto está sacado de contexto o que Lowie era una especie de excéntrico. Nada de eso. Fue editor en dos ocasiones de la revista insignia American Anthropologist45, y hay muchas citas de otros autores en este mismo sentido. Es cierto que las bramaderas se consideran sagradas en todo el mundo y que a menudo es tabú que las mujeres las vean. La interpretación de EToC es que las mujeres inventaron el ritual, incluidos los rituales masculinos de iniciación, y que la primera forma que se difundió utilizaba la bramadera. Una consecuencia posible de la participación de las mujeres en la iniciación masculina es que los hombres las expulsen violentamente del club de los muchachos, algo que ocurrió en muchos lugares.
Después de un siglo, cabría pensar que los antropólogos ya habrían respondido al enigma de la bramadera. Sin embargo, la existencia del instrumento es un hecho incómodo y ha languidecido en la oscuridad. Bethe Hagen, una autoridad en bramaderas, escribió en 2009:
La bramadera y el zumbador fueron alguna vez objetos bien conocidos y apreciados por los antropólogos. Dentro de la profesión funcionaban como artefactos emblemáticos que simbolizaban el compromiso relativista cultural con la invención independiente, aun cuando las evidencias —tamaño, forma, significado, usos, símbolos y ritual—, extendidas a lo largo de decenas de miles de años de historia humana, apuntaban a la difusión. En prácticamente todas las partes del mundo, incluso hoy, estos artefactos continúan siendo inventados (?) y resignificados de muchas de las maneras antiguas.
Nótese que Hagen no es difusionista —de ahí que proponga su reinvención—. Aun así, señala que la explicación más natural es la difusión, la cual no se ha investigado seriamente debido a compromisos ideológicos. Considérese a otro no difusionista, Thomas Gregor, quien expresó ideas similares en 1973:
«El interés por la antropología “difusionista” decayó hace mucho tiempo, pero las evidencias recientes concuerdan ampliamente con sus predicciones. Hoy sabemos que la bramadera es un objeto muy antiguo: ejemplares de Francia (13,000 a. C.) y Ucrania (17,000 a. C.) se remontan hasta bien entrado el periodo Paleolítico. Además, algunos arqueólogos —notablemente Gordon Willey (1971)— admiten ahora la bramadera en el conjunto de artefactos llevados por los primeros migrantes a América. No obstante, la antropología moderna ha ignorado casi por completo la amplia implicación histórica de la extensa distribución y el antiguo linaje de la bramadera.» ~Anxious Pleasures: The Sexual Lives of an Amazonian People
Creo que la bramadera formaba parte de la religión original que las mujeres inventaron para ayudar a los iniciados a alcanzar la epifanía «yo soy». Considérese un relato extraño que se encuentra tanto en Grecia como en Egipto. Deméter, identificada en ocasiones con la Gran Madre de los Dioses, llegó a Eleusis disfrazada de anciana. El rey y la reina la acogieron, y ella se convirtió en la nodriza de su hijo Demofonte. Para recompensar su hospitalidad, planeó concederle la inmortalidad. Esto implicaba colocarlo cada noche en el fuego y amamantarlo con ambrosía. Una noche, su madre entró y lo encontró ardiendo de ese modo, por lo que interrumpió el ritual. Deméter entonces se reveló como una diosa y dejó los Misterios eleusinos como regalo de despedida. (Recuérdese que los Misterios eran administrados por «“dragonesas”, que se ocupan de “quemar” la mortalidad humana»). El hermano mayor de Demofonte, Triptólemo, también aprendió los Misterios y el arte de la agricultura. Deméter le dio un carro tirado por serpientes para que los difundiera por el resto del mundo.

Los egipcios cuentan una historia sorprendentemente similar sobre Isis, su Gran Diosa de los Misterios. Isis se convierte en la nodriza del príncipe de Biblos, en el Líbano, lo coloca cada noche en el fuego, la reina la detiene y entonces revela su divinidad.
Los antropólogos no encuentran ningún motivo narrativo tan irritante como las afirmaciones sobre las tribus perdidas de Israel, pero me parece razonable que los australianos y muchos otros sean conversos perdidos de Triptólemo o Deméter. No quiero decir que Grecia o Egipto hayan visitado Australia. La difusión del culto de la serpiente precede por mucho a esas civilizaciones. Se han encontrado bramaderas en Göbekli Tepe, por ejemplo (11 kya). Pero una vez que se admite que los mitos pueden perdurar 10,000 o 100,000 años, eso sugiere que el trabajo misionero de Triptólemo contiene un núcleo de verdad. Los mitos de serpientes, junto con sus ritos, sí se difundieron por todo el mundo. Esos mitos son recordados. ¿Por qué no habría de recordarse también su difusión? La bramadera es una pista ignorada durante mucho tiempo para comprender cuándo y por qué se difundieron los mitos de serpientes.
El Tiempo del Sueño australiano puede interpretarse como la recepción de los Misterios. Las Siete Hermanas, la Gran Madre o la Serpiente Arcoíris trajeron una cultura que consolidó la vida interior mediante rituales sagrados. (En ocasiones, literalmente ritos de quema.)
Un cambio cultural tan drástico afectaría al lenguaje. En La eficacia irrazonable de los pronombres exploré la idea de que la palabra para «yo» podría haber viajado junto con estos rituales. Esto explicaría por qué la primera persona del singular es ni o na en muchas familias lingüísticas de todo el mundo: australiana, transpapiú de Nueva Guinea, vasca, caucásica, sino-tibetana, khoisana (pueblos bosquimanos san), andina, Níger-Congo, coreano-japonesa-ainu, etrusca, kordofaniana, giliaca, almosana, hokana, chibchana y paezana. Nótese que esta es una lista conservadora. Australiana y transpapiú de Nueva Guinea podrían dividirse en docenas de familias lingüísticas más pequeñas que utilizan na.46
Por último, la bramadera pudo incluso haber sido un ingrediente activo de la epifanía del rito. Al hacerla girar, produce una frecuencia que los bosquimanos san han utilizado para alcanzar estados alterados de conciencia desde hace 9.5 kya, como mínimo. Como se mencionó anteriormente, su danza de trance se estableció cuando el demiurgo Cagn llegó hasta ellos, les dio polvo de serpiente y les dijo que comenzaran a bailar. Morirían, pero después resucitarían renovados. Esta secuencia es fundamental para culturas de todo el mundo.
Muerte y renacimiento #
«¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? —preguntó Nicodemo—. ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?» Juan 3:4

Precipitar el «yo» implicaría mucho más que veneno de serpiente. Habría habido todo un ritual diseñado para ayudar a alguien a darse cuenta de que no es solamente su cuerpo, algo que debe experimentarse para poder comprenderse. Esto habría implicado muerte y renacimiento. Mecanicísticamente, tiene sentido. El cuerpo produce DMT cuando uno muere (o se acerca a la muerte), y las situaciones estresantes hacen que una lección se arraigue. Pero también, si los fundamentos de la cultura efectivamente se difundieron, el registro mitológico indica que incluía la muerte y el renacimiento rituales47.
Mircea Eliade es uno de los padres de la religión comparada moderna. Hacia el final de su vida, escribió sobre las iniciaciones. Eliade sostuvo que las formas más antiguas de iniciación son una recreación del comienzo del tiempo, cuando los dioses, demiurgos o héroes culturales establecieron maneras de «nacer al espíritu». Invariablemente, esto va precedido por una muerte ritual.
El interés de la iniciación para comprender la mentalidad arcaica reside predominantemente en que nos muestra que el hombre verdadero —el hombre espiritual— no está dado ni es el resultado de un proceso natural. Es «hecho» por los antiguos maestros, de acuerdo con los modelos revelados por los seres divinos y conservados en los mitos. ~Rites and Symbols of Initiation: The Mysteries of Birth and Rebirth, 1984
A Eliade no le interesa la evolución biológica. Para él, el comienzo del tiempo es el momento en que nos convertimos en humanos al participar en rituales y cultura. Como otros autores de aquella época (y muchos de la actualidad), sostenía que las formas más primitivas de religión se desarrollaron en Eurasia hace 30-40 kya y se difundieron desde allí. En el libro muestra que la religión —particularmente la de las culturas más primitivas— mira hacia atrás, hacia el momento mítico en que se introdujo la vida espiritual. Después de comparar las iniciaciones de Australia y Sudamérica, Eliade explica que, en todo el mundo, son introducidas por:
figuras míticas que están relacionadas de algún modo con un momento terrible pero decisivo de la historia de la humanidad. Estos seres revelaron ciertos misterios sagrados o ciertos patrones de conducta social que alteraron radicalmente el modo de existencia de los hombres y, en consecuencia, sus instituciones religiosas y sociales. Aunque sobrenaturales, en el tiempo de los comienzos estos seres míticos vivieron una vida comparable en cierto modo a la vida de los hombres; más precisamente, experimentaron tensión, conflictos, drama, agresión, sufrimiento y, en general, la muerte; y, al vivir todo esto por primera vez en la Tierra, instituyeron la forma de ser actual de la humanidad. La iniciación revela estas aventuras primordiales a los novicios, y estos reactualizan ritualmente los momentos más dramáticos de la mitología de los seres sobrenaturales.
He procurado citar a los mejores especialistas. Personas como Kerényi o Eliade, que hablaban media docena de lenguas y vivían y respiraban el pasado. No es por mi autoridad que las culturas primitivas de todo el mundo afirman que, en el comienzo, los misterios de la vida fueron enseñados por visitantes. Si la Modernidad Conductual —incluidas las historias de la creación y los rituales— tiene 40,000 años y los mitos pueden durar aproximadamente ese tiempo, entonces podría tratarse de un recuerdo real. Mi modesta contribución consiste en sugerir que los fundamentos fueron desarrollados por mujeres que utilizaban el veneno de serpiente como enteógeno. Mi gran contribución sería mostrar que esto cambió el paisaje adaptativo: que los mitos de la creación son relatos procedentes de épocas cognitivamente extranjeras, cuando las matriarcas pusieron un alma en el Hombre.
Para ser claro, creo que el resultado más probable es la EToC débil, según la cual la autoconciencia recursiva fue una fuerza impulsora de la autodomesticación humana durante los últimos 50,000 años, y las mujeres tuvieron una ventaja temprana. En ese valle inquietante, surgió el Culto de la Serpiente con una explicación para la vida espiritual, y los Misterios se difundieron. Esas son ideas novedosas que vale la pena desarrollar. La forma más fuerte de la EToC sostiene que los rituales asociados ayudaron a los hombres a «ponerse al día», lo que debería reflejarse en una fuerte selección sobre el cromosoma Y durante los últimos 15,000 años aproximadamente. Esto es considerablemente menos probable, pero merece discutirse porque constituye una predicción que se puede refutar.
Conclusión #

Se creyó que la ciudad de Troya era un mito hasta que algún loco fue y la desenterró. Mi proyecto es similar, pero lo que debe desenterrarse son preguntas difíciles de responder sin la EToC. ¿Por qué las Siete Hermanas de las Pléyades, la bramadera, la matriarquía primordial y los mitos de serpientes se encuentran en todo el mundo? ¿Por qué están tan frecuentemente conectados con el origen de la conciencia? Si la raíz cultural que los vincula tiene 100,000 años, ¿por qué la evidencia del pensamiento recursivo solo tiene 50,000 años? Si teníamos pensamiento recursivo hace 200 kya, ¿por qué nuestra especie no conquistó el mundo entonces? El arte apareció por primera vez aproximadamente al mismo tiempo que Homo Sapiens absorbió o desplazó competitivamente a los neandertales, denisovanos, Homo Florensis, Homo Longi y Homo Luzonensis —hasta donde sabemos por ahora—.Al mismo tiempo, los cráneos humanos estaban cambiando de forma y había selección de genes relacionados con la inteligencia, el lenguaje y la plasticidad cerebral.
Es innegable que lo que está en juego es más importante que en el caso de Troya. Toda cultura debe responder quiénes somos y de dónde venimos. Como artículo de fe, muchos científicos sostienen que los seres humanos no han evolucionado significativamente en los últimos 50,000 años. Esto ha conducido a un compromiso incómodo según el cual comenzamos a actuar como humanos en ese periodo, pero esas capacidades debieron permanecer latentes en lo más profundo de nuestro pasado. La mente humana es una tabla rasa y los humanos de hace 50 kya descubrieron la tiza, por así decirlo. Esto no cambió el paisaje adaptativo de ninguna manera fundamental. La tabla sobre la cual escribe la cultura es inmune a las fuerzas de la selección natural. Cómo llegó a existir es un misterio inefable, pero podemos estar seguros de que, cognitivamente, los humanos son iguales a nuestros antepasados cavernícolas de hace 200 kya. La evolución no opera en escalas temporales tan exiguas.
Supongo que podría ser cierto. Pero irrita lo frívolos que son los defensores de este modelo cuando rechazan 40,000 años de tradición relativa a nuestros orígenes. La divulgación científica destila desdén hacia la religión y el alma. Por ejemplo, en The Recursive Mind, Corballis escribió: «La idea de que podríamos estar dotados de una trascendencia espiritual recibió respetabilidad científica y religiosa de manos de René Descartes, considerado a veces el fundador de la filosofía moderna». Después lamenta que un 90% completo de los estadounidenses crea en Dios. Al final, les arroja una migaja a sus lectores religiosos:
«Tampoco deberíamos juzgar la religión con demasiada dureza, ya que hay buenas razones para suponer que la creencia religiosa pudo haber sido en sí misma un producto de la selección natural; quizá no directamente, sino como consecuencia de la selección a favor de la supervivencia de los grupos. Los seres humanos somos fundamentalmente criaturas sociales, y la religión proporcionó un mecanismo para garantizar la cohesión grupal. La religión sí plantea problemas para la teoría de la evolución, como veremos más adelante, y la ironía última puede ser que la explicación de la religión se encuentre en la evolución misma».
Por supuesto, yo invertiría el planteamiento. La ironía última podría ser que la respuesta a cómo evolucionamos se encuentre en la Biblia. Si las mujeres fueron conscientes de sí mismas primero, el relato del Génesis sobre los comienzos humanos podría haberse transmitido a lo largo de escalas temporales evolutivas. Existe abundante evidencia de que algunas historias han perdurado durante ese tiempo. Cuando se trata de un «gran diluvio», se ofrece como una historia reconfortante sobre el conocimiento indígena que conservó relatos del aumento del nivel del mar posterior a la Edad de Hielo. ¿Qué podemos aprender, entonces, acerca de la Revolución Simbólica, que tuvo lugar en el Cercano Oriente al mismo tiempo? Esa región inventó la escritura hace cinco mil años; la historia solo tendría que haberse transmitido oralmente durante la mitad de ese tiempo. La serpiente del Edén y la dragona sumeria Tiamat bien podrían ser avatares de las serpientes de los pilares de Göbekli Tepe.48 ¿O qué decir de la transición a la Modernidad Conductual en Australia durante los últimos 10,000 años? Si las historias sobre el cambio climático pueden durar 10,000 años, también podemos aprender acerca de cambios culturales antiguos y quizá incluso psicológicos. Es posible que el Tiempo del Sueño no haya ocurrido hace tanto; podría ser recordado.
El dilema de la evolución humana es que somos maravillosamente y categóricamente diferentes de cualquier otro animal, pero la selección natural opera por grados. Para resolver esto, se puede minimizar la distancia entre los humanos y los animales (p. ej., Corballis) o postular un cambio abrupto en la cognición (p. ej., Chomsky). En lugar de rebajar a los humanos49 o de tomarse la biología a la ligera, la EToC aborda el dilema mediante una interacción directa entre genes y cultura. La cultura recursiva se propagó y, con ella, la selección a favor de la autoconciencia recursiva. La versión fuerte formula todo tipo de predicciones —un matriarcado primordial, el veneno de serpiente como enteógeno, la Paradoja Sapiente50 y la difusión global de los rituales masculinos de iniciación—, respaldadas por una amplia variedad de datos. Y, aun si el culto primordial de la serpiente no afectó la evolución, su existencia sigue siendo digna de comprensión. Si el veneno se consumía para alcanzar la iluminación en India, Texas y Eleusis, entonces el Génesis describe una tradición verdaderamente antigua.
Caí en esta madriguera de conejo al preguntarme por qué el Génesis es una descripción tan buena de la identificación con la propia voz interior. Parecía una vía viable hacia la conciencia, algo que las mujeres descubrirían primero, y el veneno de serpiente podría haber ayudado. Numerosos investigadores sostienen que las Siete Hermanas, los mitos serpentinos o las cosmogonías del mundo se remontan a hace entre 50,000 y 100,000 años. La modernidad conductual parece remontarse a hace entre 7,000 y 40,000 años, dependiendo de la región, de modo que el Génesis podría ser un recuerdo del momento en que Homo se volvió sapiente. Como tal, la EToC debe tomarse en serio. Es decir, debe ser criticada, sometida a falsación y examinada bajo todos los rigores del método científico. Como siempre, este es un esfuerzo colectivo, así que los invito a participar.
Un hombre sabio dijo una vez que la mayoría de los libros deberían ser publicaciones de blog. Sin embargo, el mejor formato para esta publicación es, en realidad, un libro. Me gustaría contar con más espacio para demostrar, por ejemplo, la conexión entre el matriarcado primordial, las serpientes y las bramaderas. O para analizar el argumento a favor de que Homo poseía pensamiento simbólico hace 200 kya o incluso hace un millón de años. También me gustaría desarrollar estas ideas en el contexto de la seguridad de la IA, que está más cerca de mi campo de experiencia. Tenemos un ejemplo n=1 del surgimiento de la inteligencia general, y estamos a punto de construir otro. A Eva y Prometeo les fue muy bien con eso, ¿verdad? Sin embargo, necesito que otras personas examinen estas ideas para poder hacer cualquiera de esas dos cosas. Compartan este texto si les gustaría ver más: cada vez que alguien pregunte por qué los humanos no hicieron gran cosa entre 200 y 10 kya, cada vez que surja la Teoría del Mono Colocado, cada vez que alguien se pregunte qué pasa con todas estas malditas serpientes. Asimismo, dejen un comentario sobre lo que creen que funciona o no funciona en la EToC. Los comentarios de los lectores han sido inmensamente útiles para pasar de la EToC v2 a la v3.
Δz = h^2 * β
donde Δz representa el cambio en el fenotipo por generación, h^2 es la heredabilidad en sentido estricto (es decir, la contribución genética aditiva al rasgo) y *β* es el gradiente de selección. En nuestro caso, la heredabilidad (h^2) del rasgo en cuestión es aproximadamente 0.50.
Para estimar el gradiente de selección (*β*), consideramos la correlación entre el rasgo y la aptitud biológica. Con r = 0.1, y considerando que la desviación estándar de la aptitud biológica (como el número de hijos sobrevivientes) está normalizada a 1 para simplificar, el gradiente de selección puede aproximarse de la siguiente manera:
*β*=*r*×Desviación estándar de la aptitud biológica = 0.1 \* 1 = 0.1
Al introducir estos valores en la ecuación del mejorador, el cambio en el fenotipo por generación (Δ*z*) se calcula así:
Δ*z*=0.50×0.1=0.05
Esto implica que el rasgo cambiaría en 0.05 desviaciones estándar por generación. Para determinar el número de generaciones necesarias para un cambio de una desviación estándar, calculamos:
Número de generaciones = 1 / 0.05 = 20
Esto significa que se necesitarían 20 generaciones para cambiar en una desviación estándar. Dado que normalmente se considera que una generación equivale a unos 25 años, se necesitarían aproximadamente 500 años (20 generaciones \* 25 años/generación) para cambiar en una desviación estándar.
Ahora, calculemos cuánto se desplazaría el rasgo en una población durante 2,000 y 5,000 años:
Para 2,000 años: 2000 / 500 \* 1 desviación estándar = 4 desviaciones estándar.
Para 5,000 años: 5000 / 500 \* 1 desviación estándar = 10 desviaciones estándar.
Estos cálculos sugieren que el rasgo podría desplazarse en 4 desviaciones estándar durante 2,000 años y en 10 desviaciones estándar durante 5,000 años bajo los supuestos indicados.

AA es africano antiguo, XAFR es una población «fantasma» que se mezcló con africanos y ASN es asiático. Se modela que XAFR, junto con los neandertales y los denisovanos, se separó de los humanos hace más de 600 kya. Hace 71 kya, el grupo de Salida de África se separa de los africanos antiguos. Hace 58 kya, un grupo de Retorno a África se separa de los euroasiáticos y elimina a los africanos antiguos, así como a XAFR. *«Nuestro método predijo que la proporción de mezcla procedente del retorno a África llegaba hasta 91 % (IC 90.28–91.57), lo que sugiere un reemplazo masivo de la población africana antigua.»*
Este tipo de modelo tiene cierto sentido. Si el grupo de la salida de África contaba con alguna ventaja que le permitiera absorber o conquistar a los neandertales y los denisovanos, esto también se aplicaría en África. Para ser claro, este es también otro modelo y no debe tomarse como verdad establecida. Y, de nuevo, el objetivo de este ensayo es separar nuestros orígenes meméticos de nuestros orígenes genéticos; podríamos habernos convertido en humanos después de las primeras divergencias. Pero resulta útil para pensar en el ancestro común más reciente de la humanidad (MRCA, por sus siglas en inglés) y en cómo esto informa estos debates. Este modelo sitúa al MRCA hace no más de 58 kya. En realidad, es más reciente, pues el árbol humano completo se parece más a una maraña durante los últimos 50 000 años. No es que Europa y Asia hayan estado genéticamente separadas durante 33 000 años; como muestra el modelo, hubo una considerable mezcla entre los continentes.
Pasando a otras pruebas de la existencia de sapiencia desde hace 200 000 años. Las fechas tempranas suelen basarse en el MRCA materno y paterno: Adán cromosómico-Y o Eva mitocondrial. Esto da fechas de aproximadamente 200 000 años. Pero considérese el escenario en el que XAFR, los neandertales o los denisovanos hubieran tenido linajes supervivientes de ADN cromosómico-Y o mitocondrial en los humanos modernos. ¿Eso haría de pronto que nuestra especie tuviera 600 000 años de antigüedad? ¿Haría que universales como el matrimonio, el arte y la narración de historias fueran así de antiguos?
Carl Ruck da la misma fecha en Entheogens, Myth, and Human Consciousness: «Los humanos han dejado un registro de experiencias cognitivas que se remonta a la primera aparición de Homo sapiens, en el Paleolítico tardío, hace aproximadamente 32 000 años». Incluso reflexiona que los ritos de iniciación realizados en todo el mundo se remontan a los templos rupestres donde encontramos el arte más antiguo, algo a lo que volveremos:
«Entre los pueblos indígenas actuales que todavía realizan ritos rupestres, las mujeres y los hombres tienen cuevas separadas. La cueva es considerada el lugar de la emergencia primordial de su tribu desde el suelo, el hogar de sus antepasados y el sitio donde se vuelve a narrar su mito más secreto. Las improntas de manos se interpretan como prueba de su antigua ascendencia, y se trazan otras nuevas en el curso de sangrientos rituales de la pubertad. Si existe un tema común en todas estas pinturas a nivel mundial, probablemente sean las ceremonias religiosas de tipo chamánico o iniciático».
«Sostendremos que estas pruebas en Australia son fragmentarias y que muchos de los rasgos distintivos no aparecen sino hasta el Holoceno medio o tardío. Las pruebas de actividad simbólica en el Pleistoceno australiano se asemejan más estrechamente al Paleolítico inferior y medio europeo y africano».
«El registro arqueológico australiano rara vez se considera en los debates sobre la naturaleza y la aparición de la conducta simbólica temprana (pero véase Holdaway & Cosgrove 1997); este artículo ha intentado corregir tal desequilibrio. Como hemos discutido, antes de los rápidos cambios culturales que abarcaron todo el continente durante el Holoceno medio y tardío, el ritmo del cambio cultural en Australia era lento y esporádico, y la distribución de la actividad simbólica era fragmentaria tanto en el tiempo como en el espacio. Creemos que existen amplias similitudes entre los patrones del registro arqueológico australiano del Pleistoceno y el Holoceno, y los patrones de los registros arqueológicos del Paleolítico medio y superior de África y Europa; similitudes que no pueden ignorarse cómodamente. Aplicar a la Australia pleistocénica la firma arqueológica de la conducta humana moderna defendida por los partidarios del modelo de “alcance temporal corto” indica que los antepasados de los aborígenes australianos no fueron conductualmente modernos hasta una época relativamente reciente, quizá apenas durante los últimos 7000 años. Si se rechaza esta conclusión —como hacemos nosotros—, surgen problemas tanto con la lógica como con la validez del modelo de “alcance temporal corto” sobre los orígenes de la conducta moderna». ~Revoluciones simbólicas y el registro arqueológico australiano, 2005
Entre los picos con mayor rango (Tabla 2 de datos extendidos), encontramos genes asociados con el sistema tiroideo (NETO1, séptimo pico en el análisis global, y KCNJ2, primer pico en el análisis local) y con los niveles séricos de urato (octavo pico en el análisis global). Los niveles de hormona tiroidea están asociados con adaptaciones específicas de los aborígenes australianos al frío del desierto39, y los niveles elevados de urato sérico, con la deshidratación40. Por lo tanto, estos genes son candidatos a una posible adaptación a la vida en el desierto. Sin embargo, se requieren estudios adicionales para asociar las variantes genéticas seleccionadas putativas con adaptaciones fenotípicas específicas en los aborígenes australianos.
Sin embargo, muchos de los candidatos también están relacionados con procesos neurales (p. ej., CBLN2, NETO1, SLC2A12 y TRPC3). Tal vez estudios posteriores puedan determinar si estos tienen que ver con la revolución simbólica.
El artículo de 2023 The landscape of genomic structural variation in Indigenous Australians también informa de pruebas de selección desde la separación de los euroasiáticos.
*«Alrededor de un tercio de los 32 genes candidatos euroasiáticos antiguos a los que se pudo asignar una función fisiológica clara están asociados con la función neurológica (Tablas 1 y S6). Nuestros análisis temporales indican que la mayoría de esos genes neuronales (82 %; 9/11) estuvieron bajo selección durante el periodo de estancamiento arábigo, de aproximadamente 80-50 ka, mientras que los dos genes restantes (WWOX y DOCK3) surgieron inmediatamente después, durante el Paleolítico superior inicial (~47-43 ka). Por lo tanto, las adaptaciones neuronales parecen haber sido componentes esenciales del entorno selectivo durante el estancamiento arábigo y durante la fase temprana de dispersión de AMH por Eurasia. *De nuevo, esto resulta provocador, dadas las sugerencias arqueológicas de un rápido desarrollo cognitivo durante este periodo».
Si se acepta el lenguaje como el dato primario del conocimiento, entonces en Occidente hemos sido tristemente engañados. Solo los enfoques chamánicos podrán darnos respuestas a las preguntas que nos parecen más interesantes: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos? y ¿hacia qué destino nos dirigimos?
Pero la Biblia lo deja claro: ¡en el principio era el Verbo! Esto es fundamental. Como ejemplo reciente, Jordan Peterson entrevistó al apologista cristiano y matemático John Lennox, cuyo argumento principal era que la Biblia tiene razón al afirmar que el universo se basa en el lenguaje, algo que la ciencia no logró apreciar.
«La comunión ritual de Medea consistía en la combinación de un ios particular (toxina de flecha) y su “antídoto”, llamado atinadamente Galene, o “Calma”. El ios de Medea era el producto de un ἔχις, un término griego frustrantemente general para “víbora”. Las fuentes médicas antiguas tienden a agrupar a todas las víboras en una sola familia de fuentes de drogas derivadas de serpientes; el envenenamiento por cualquier especie de víbora se trataba simplemente como una “mordedura de víbora”. Para hacer las cosas aún más confusas, recibir el sacramento de una sacerdotisa de Equidna se denominaba ser “golpeado por la víbora”.
«Además del veneno de víbora, los hongos psicotrópicos y el azafrán silvestre, el ios de Medea contenía el famoso “púrpura”, o πορφυρα, un tinte textil obtenido de moluscos marinos (murex)».
«El compuesto de Medea que contenía azafrán silvestre también se llamaba la “droga de Prometeo” y estaba estrechamente asociado con el color del azafrán silvestre y el impresionante tinte púrpura del murex».
También se repite en El oráculo de Delfos – mutterhood
Esto es similar a la descripción que hace el poeta griego Catulo de una orgía báquica:
> *Entonces, excitados, se enfurecían por todas partes con mente enloquecida, gritando como dementes: «¡Evoe! ¡Evoe!», mientras sacudían la cabeza. Unos agitaban tirsos de puntas cubiertas; otros arrojaban de un lado a otro los miembros de un novillo despedazado; algunos se ceñían con serpientes retorcidas; otros llevaban en solemne procesión oscuros misterios encerrados en cofres, misterios que los profanos desean escuchar en vano.* ~Catulo, 64.251-264 (traducción adaptada de la de F. W. Cornish en *The Loeb Classical Library*)
«Evoe» se gritaba en las orgías, y Clemens pensaba que significaba «Eva». Nótese que la mayoría no establece la conexión. El diccionario dice que es el grito de éxtasis utilizado en las celebraciones báquicas.
Identifica 15 elementos de las cosmogonías halladas en Eurasia y América. Los últimos parecen concordar bastante bien con la difusión de un culto a la serpiente desde un núcleo legendario (¿la Europa gravetiense?, ¿Siberia?, ¿Anatolia?) hacia esferas locales de influencia:
> *9 primeros seres humanos y sus primeras malas acciones (o las de sus equivalentes semidivinos); problema del incesto
> 10 héroes y ninfas/apsaras/valquirias
> 11 muerte del dragón / uso de la bebida celestial
> 12 entrega del fuego / alimento / cultura
> 13 expansión de la humanidad / nobleza local («reyes»)*
En algunos aspectos, las drogas abaratan la idea, haciéndola parecer más ilusoria o alucinatoria. Podrían ser útiles para alterar estados recursivos, pero quiero dejar claro que no son esenciales. En todo el mundo, los chamanes desplazan la energía hacia arriba por la columna vertebral. Esto probablemente formaba parte del paquete original y se conserva en la India con el yoga Kundalini (literalmente, «serpiente»), en las Américas con diversas danzas de la serpiente y en Sudáfrica con la danza de trance. El chamanismo tiene apenas unos 40 000 años de antigüedad. ¿Cómo habrá sido cuando un extraño llegaba a la aldea y le enseñaba a alguien a bailar o meditar de una manera capaz de alcanzar estados alterados de conciencia? Bastante extraordinario, incluso si no se incluían drogas. No es difícil ver cómo el maestro habría sido recordado como algo más que un mortal.

«La Corona, la Cobra y la Diosa Madre (la “Gran Materia”) son una sola. Recordamos que el Ojo enfurecido se convirtió en la cobra que Re enrolló alrededor de su cabeza, y que esta es la primera coronación. En las aguas, el Ojo había surgido del Dios Supremo, por lo que él era su progenitor. El Ojo es también la Diosa Madre, porque toda la humanidad surgió de las lágrimas del Ojo cuando este se enfureció. Así pues, la madre del rey —o madre primordial— es el Ojo. Pero como el Ojo es la cobra que adorna la corona y forma parte de ella, podemos entender por qué la misma diosa puede adornar la frente del rey y ser su madre al mismo tiempo. Esto debería ser complicación suficiente, pero aun entonces la plegaria contiene una ecuación simbólica adicional. Puede haber dos ojos, uno en las Aguas Primordiales y el otro en el relato de Horus y Seth; pero ellos también son uno solo. El rey es Horus, quien luchó por la corona —es decir, por el Ojo— y quien primero perdió y después recuperó su ojo real durante el enfrentamiento con Seth».
Nótese que este no es un estudioso feminista, ni el tema del libro gira en torno a la Gran Diosa o al Matriarcado Primordial. Al igual que en el caso de Dunbar, estas interpretaciones son ofrecidas por especialistas en la materia.
«Los cerebros masculinos están optimizados para la comunicación intrahemisférica y los femeninos para la comunicación interhemisférica… Las observaciones sugieren que los cerebros masculinos están estructurados para facilitar la conectividad entre la percepción y la acción coordinada, mientras que los cerebros femeninos están diseñados para facilitar la comunicación entre los modos de procesamiento analítico e intuitivo».
No siempre fue así, al menos no en el mito. Se nos dice que las mujeres de tiempos antiguos (ekwimyatipalu) eran matriarcas, fundadoras de lo que ahora es la casa de los hombres y creadoras de la cultura mehinaku. Ketepe es nuestro narrador para esta leyenda de las «amazonas» del Xingú.
LAS MUJERES DESCUBREN LAS CANCIONES DE LA FLAUTA. En tiempos antiguos, hace mucho, mucho tiempo, los hombres vivían solos, muy lejos. Las mujeres habían abandonado a los hombres. Los hombres no tenían mujer alguna. Pobres hombres, tenían relaciones sexuales con sus manos. Los hombres no eran felices en absoluto en su aldea; no tenían arcos, ni flechas, ni brazaletes de algodón. Andaban por ahí sin siquiera llevar cinturones. No tenían hamacas, así que dormían en el suelo, como animales. Pescaban zambulléndose en el agua y atrapando los peces con los dientes, como las nutrias. Para cocinar el pescado, lo calentaban bajo las axilas. No tenían nada: ninguna posesión. La aldea de las mujeres era muy distinta; era una verdadera aldea. Las mujeres habían construido la aldea para su jefa, Iripyulakumaneju. Construyeron casas; llevaban cinturones y brazaletes, ligaduras en las rodillas y tocados de plumas, igual que los hombres. Fabricaron kauka, la primera kauka: «Tac… tac… tac»; la tallaron en madera. Construyeron la casa para Kauka, el primer lugar destinado al espíritu. Ah, qué inteligentes eran aquellas mujeres de cabeza redonda de tiempos antiguos. Los hombres vieron lo que hacían las mujeres. Las vieron tocar la kauka en la casa del espíritu. «Ah», dijeron los hombres, «esto no está bien. ¡Las mujeres nos han robado la vida!». Al día siguiente, la jefa se dirigió a los hombres: «Las mujeres no están bien. Vamos con ellas». Desde lejos, los hombres escucharon a las mujeres cantar y bailar con Kauka. Los hombres hicieron bramaderas fuera de la aldea de las mujeres. Oh, muy pronto tendrían relaciones sexuales con sus esposas.
Los hombres se acercaron a la aldea. «Esperen, esperen», susurraron. Y entonces: «¡Ahora!». Saltaron sobre las mujeres como indios salvajes: «¡Hu waaaaaa!», gritaban. Hicieron girar las bramaderas hasta que sonaron como un avión. Corrieron hacia la aldea y persiguieron a las mujeres hasta atrapar a todas, hasta que no quedó ninguna. Las mujeres estaban furiosas: «¡Alto, alto!», gritaban. Pero los hombres dijeron: «No sirven, no sirven. No sirven sus ligaduras para las piernas. No sirven sus cinturones ni sus tocados. Han robado nuestros diseños y pinturas». Los hombres les arrancaron los cinturones y la ropa, y frotaron los cuerpos de las mujeres con tierra y hojas jabonosas para quitarles los diseños. Los hombres sermonearon a las mujeres: «No llevan el cinturón de conchas yamaquimpi. Aquí llevan un cinturón de fibras. Nosotros nos pintamos, no ustedes. Nosotros nos ponemos de pie y pronunciamos discursos, no ustedes. Ustedes no tocan las flautas sagradas. Nosotros lo hacemos. Nosotros somos hombres». Las mujeres corrieron a esconderse en sus casas. Todas estaban escondidas. Los hombres cerraron las puertas: esta puerta, aquella puerta, esta puerta, aquella puerta. «Ustedes solo son mujeres», gritaban. «Ustedes hacen algodón. Tejen hamacas. Las tejen por la mañana, en cuanto canta el gallo. ¿Tocar las flautas de Kauka? ¡Ustedes no!». Más tarde, esa noche, cuando estaba oscuro, los hombres fueron con las mujeres y las violaron. A la mañana siguiente, los hombres fueron a pescar. Las mujeres no podían entrar en la casa de los hombres. En aquella casa de los hombres, en tiempos antiguos. La primera».
Este mito mehinaku de las amazonas es similar a los relatos de muchas otras sociedades tribales con cultos masculinos (véase Bamberger 1974). En estas historias, las mujeres son las primeras propietarias de objetos sagrados de los hombres, como flautas, bramaderas o trompetas. Sin embargo, a menudo las mujeres son incapaces de cuidar los objetos o de alimentar a los espíritus que representan. Los hombres se unen y engañan u obligan a las mujeres a renunciar al control del culto masculino y a aceptar un papel subordinado en la sociedad. ¿Qué debemos inferir de las sorprendentes semejanzas entre estos mitos? Los antropólogos coinciden en que los mitos no son historia. Es probable que los pueblos que los cuentan hayan sido tan patriarcales en el pasado como lo son hoy. En lugar de ser ventanas al pasado, los relatos son historias vivas que reflejan ideas y preocupaciones centrales para la concepción que un pueblo tiene de su identidad sexual. La leyenda mehinaku comienza en tiempos antiguos, con los hombres en un estado precultural, viviendo «como animales». En conflicto con muchos otros mitos y con la opinión mehinaku recibida acerca del intelecto femenino, las mujeres eran las creadoras de la cultura, las inventoras de la arquitectura, la ropa y la religión: «Qué inteligentes eran aquellas mujeres de cabeza redonda de tiempos antiguos». El ascenso de los hombres se logra mediante la fuerza bruta. Atacando «como indios salvajes», aterrorizan a las mujeres con la bramadera, las despojan de sus adornos masculinos, las conducen a las casas, las violan y les sermonean sobre los rudimentos de la conducta apropiada según el rol sexual.
Pues entre los selk’nam la iniciación puberal se transformó hace mucho tiempo en una ceremonia secreta reservada exclusivamente a los hombres. Un mito de origen cuenta que, al principio —bajo el liderazgo de Kra, la mujer lunar y poderosa hechicera—, las mujeres aterrorizaban a los hombres porque sabían transformarse en «espíritus»; conocían las artes de fabricar y utilizar máscaras. Pero un día Kran, el hombre solar, descubrió el secreto de las mujeres y se lo reveló a los hombres. Enfurecidos, mataron a todas las mujeres excepto a las niñas pequeñas y, desde entonces, organizaron ceremonias secretas, con máscaras y rituales dramáticos, para aterrorizar a las mujeres a su vez. Este festival continúa durante cuatro a seis meses y, durante las ceremonias, el espíritu femenino maligno, Xalpen, tortura a los iniciados y los «mata»; pero otro espíritu, Olim, un gran chamán, los resucita. Por ello, en Tierra del Fuego, como en Australia, los ritos de la pubertad tienden a volverse cada vez más dramáticos y, sobre todo, a intensificar el carácter aterrador de los escenarios de la muerte iniciática.
Antes de abandonar el tema del sexo en relación con las asociaciones, debo tratar brevemente un asunto de aparente trivialidad, pero de sumo interés etnográfico. En el esbozo de los ritos de iniciación australianos se mencionó la bramadera, instrumento musical zumbador vedado a las mujeres. El cuidado que se pone en impedir que los no iniciados descubran que este sencillo artefacto se encuentra en el origen de los extraños sonidos que escuchan resulta extremadamente ridículo; parecería que la esencia de todos los misterios se centra en la producción del ruido vibrante, como si todo el alboroto y el sufrimiento de un ritual prolongado culminaran, desde el punto de vista nativo, cuando se les dice a los muchachos cómo hacer que una pequeña tablilla atraviese el aire produciendo un estruendo. Es suficientemente notable que se infligiera la pena de muerte a una mujer que descubriera el secreto y al hombre que lo divulgara. Pero mucho más sorprendente es la aparición de la misma asociación de ideas en distintas regiones del globo. Los siguientes ejemplos bastarán para ilustrarla.
Entre los urabunna del centro de Australia, se enseña a los no iniciados a creer que el sonido es la voz de un espíritu «que se lleva al muchacho, le saca todas las entrañas, le proporciona un conjunto nuevo y lo devuelve convertido en un joven iniciado. Al muchacho se le dice que no debe permitir, bajo ninguna circunstancia, que una mujer o un niño vea la tablilla; de lo contrario, él, su madre y sus hermanas caerán muertos como piedras». Más al norte, los anula del golfo de Carpentaria dicen a sus mujeres que el zumbido de la bramadera lo produce un espíritu que se traga al muchacho y después lo vomita convertido en un joven iniciado. Durante la iniciación de los bukaua, que viven cerca del golfo de Huon, en Nueva Guinea, se dice a las madres de los novicios que el estruendo de las tablillas con forma de hoja es la voz de un ogro insaciable que se traga y luego expulsa a los muchachos. En las islas Salomón y las islas Francesas, la bramadera también se mantiene en secreto para las mujeres, quienes creen que el extraño ruido representa la voz de un espíritu, y los sulka de Nueva Bretaña les inculcan además que este ser devora ocasionalmente a los no iniciados. Los ejemplos anteriores proceden de la literatura australiana y oceánica. Pero ¿qué diremos cuando aparecen concepciones similares en diversas partes de África? Los ekoi del sur de Nigeria no permiten que ninguna mujer vea las bramaderas ni conozca la causa de los sonidos que producen, y se informa de regulaciones similares entre los lejanos nandi de África Oriental. Entre los yoruba, en efecto, se permite a las mujeres ver e incluso manipular las bramaderas, pero bajo ninguna circunstancia deben ver una en movimiento. Un gesto jocoso del Dr. Frobenius, que insinuaba que estaba a punto de hacerla girar por el aire, bastó para provocar ataques de histeria entre las mujeres, y se informa que en tiempos antiguos las mujeres que aparecían durante una procesión de la sociedad masculina, cuando estos instrumentos se hacían girar por el aire, eran ejecutadas sin piedad. Finalmente, debe citarse un ejemplo sudamericano. Los bororo del centro de Brasil celebran ritos funerarios durante los cuales se hacen girar bramaderas; esta es la señal para que todas las mujeres corran al bosque o se escondan en casa, no sea que mueran. Aquí los hombres comparten la creencia de que la mera visión de una bramadera causaría automáticamente la muerte de una mujer, y se advirtió al Dr. von den Steinen que evitara accidentes fatales no mostrando nunca a las mujeres o a los niños un ejemplar que había comprado.
Estas semejanzas difícilmente pueden ignorarse. Despertaron el interés de Andrew Lang, quien las explicó como resultado de «mentes similares que trabajan con medios sencillos para alcanzar fines similares» y rechazó expresamente la «necesidad de una hipótesis de origen común o de préstamo para explicar este objeto sagrado ampliamente difundido». En esta interpretación lo siguió el profesor von der Steinen, quien observa que un artefacto tan sencillo como una tabla atada a una cuerda difícilmente puede considerarse una exigencia tan severa para el ingenio humano como para requerir la hipótesis de una invención única a lo largo de la historia de la civilización. Pero esto equivale a confundir el problema…
«Ambos tipos de datos [genéticos y lingüísticos] también muestran que la población se expandió del noreste hacia el suroeste. Esta migración ocurrió en los últimos 10,000 años y probablemente se produjo en oleadas sucesivas, dice Bowern, durante las cuales las lenguas existentes fueron superpuestas por otras nuevas. Esta expansión también parece corresponderse con una innovación en herramientas de piedra llamada hoja de filo retocado. Pero el flujo génico que la acompañó fue apenas un goteo, lo que sugiere que solo unas cuantas personas tuvieron un impacto cultural desproporcionado, dice Willerslev. “Es como si dos hombres hubieran entrado en una aldea, convencido a todos de hablar una lengua nueva y adoptar herramientas nuevas, hubieran tenido un poco de interacción sexual y luego hubieran desaparecido”, dice. Después, las nuevas lenguas continuaron desarrollándose, siguiendo los patrones anteriores de separación poblacional. “Es realmente extraño, pero es la mejor manera en que podemos interpretar los datos en esta etapa”».
La difusión de las cosmogonías y los rituales de iniciación puede explicar por qué ocurriría un proceso semejante. Tanto Papúa Nueva Guinea (PNG) como Australia utilizan la bramadera en la iniciación masculina y dicen que se la robaron a las mujeres hace mucho tiempo. Además, ambas familias lingüísticas utilizan «na» para la primera persona del singular. Asimismo, los lingüistas de PNG estiman que la base de todas las lenguas existentes de la familia de PNG llegó desde Eurasia hace ~10 kya y desplazó por completo lo que había allí anteriormente (aunque parte de esa capa sobrevive como un «sustrato arcaico»). En ese momento, Australia y PNG estaban conectadas. ¿Por qué se detendría el proceso de difusión en la inexistente frontera con Australia? Numerosas líneas de evidencia sugieren que no se detuvo.
Sé que pendí de un árbol azotado por el viento nueve largas noches, herido por una lanza, consagrado a Odín, yo mismo a mí mismo, en aquel árbol del que ningún hombre sabe de dónde corren sus raíces.
No me dieron pan ni bebida de un cuerno, miré hacia abajo; recogí las runas, gritando las recogí, y luego caí de allí.
Este es el motivo del «dios ahorcado», que incluye a Odín, Jesús, Prometeo, la carta del ahorcado del tarot y posiblemente a Ixtab. Los detalles de «yo mismo a mí mismo» y de una lanza son tan similares a la crucifixión de Jesús —Su sacrificio a Sí mismo, Dios Padre— que se debate la influencia del Nuevo Testamento. Véase el balanceo mediante ganchos para conocer paralelos rituales.

Serpientes representadas en distintos pilares de Göbekli Tepe. A menudo aparecen junto a hormigas o escorpiones (véase este artículo para consultar otros ejemplos). Esto podría tener que ver con el cambio de piel o de exoesqueleto, pero considero que el veneno es un factor unificador más probable. Dado que algunas historias perduran 10,000 años, ciertos aspectos de la teología de este culto podrían haberse filtrado en nuestra propia cultura. Me gusta la idea de que el maestro de ceremonias alentara a los iniciados: «La serpiente podrá herirte el talón, pero tú le aplastarás la cabeza».
Ladrar o no ladrar, esa es la cuestión: Si es más noble para la mente sufrir Las ardillas y los carteros de la fortuna desmesurada, O alzar una pata contra un mar de dificultades Y acabar con ellas meándoles encima ↩︎
La Hipótesis Léxica sostiene que el modelo más completo de las diferencias de personalidad está incorporado en el lenguaje que usamos para describirnos unos a otros. Además, la labor de un psicólogo de la personalidad no consiste en teorizar sobre todas las facetas de la personalidad, sino en identificarlas empíricamente en el lenguaje natural. Como tal, los Cinco Grandes se identificaron mediante el análisis de la distribución de los adjetivos de personalidad. En su modelo de personalidad más exitoso, los psicólogos renunciaron a teorizar y cedieron ante las masas. El proyecto colaborativo del lenguaje puede encontrar la forma de abstracciones aparentemente incomprensibles, incluso de aquello que distingue a los humanos. De ahí el uso de «alma». ↩︎
Adopto este sesgo porque está implícito en el hecho de que los mitos de la creación sean informativos. Si la información contenida en las cosmogonías ha perdurado durante escalas temporales evolutivas, entonces dichas escalas deben ser bastante breves. Los arqueólogos explicitan que adoptan el sesgo contrario. Esto suele obedecer a razones políticas, aunque también puede justificarse por una fuerte predisposición previa a favor de cronologías evolutivas extensas. ↩︎
Técnicamente, el jpeg es un algoritmo con pérdida, por lo que no almacena exactamente la misma información. ↩︎
Muchos procesos recursivos comparten los mismos recursos cognitivos. La música recursiva esclarece los mecanismos neurales que sustentan la generación y detección de jerarquías melódicas:
↩︎«La capacidad de utilizar la incrustación jerárquica recursiva (RHE) se ha demostrado en los ámbitos del lenguaje (Perfors et al. 2010), la música (Martins et al. 2017), la visión (Martins et al. 2014a, b, 2015) y el ámbito motor (Martins et al. 2019). Aunque la investigación conductual sugiere que la RHE se instancia mediante recursos cognitivos similares en estos ámbitos (Martins et al. 2017), no está claro hasta qué punto también está sustentada por mecanismos neurales similares.»
Se pueden escuchar ecos de los Upanishad en la definición de buen sexo de Aella:
«Pero aquí, [buen sexo] significa algo parecido a “perderse en la experiencia”. Cuando recuerdo experiencias sexuales que considero extraordinarias, todas tienen en común que, de algún modo, me convierto en el sexo, si eso tiene sentido. Ya no soy el cerebro de Aella, haciendo cosas intelectuales; soy el cuerpo de Aella, haciendo cosas orgásmicas. He perdido el hilo, no recuerdo cuál era el hilo, solo soy una criatura sexual que emite un flujo constante de sonidos.»
La constelación primordial de temas: unidad, luego individualidad y después deseo de unión con otro. No es accidental que Enkidu sea civilizado en la Epopeya de Gilgamesh por la prostituta Shamhat. Se la comprende mejor como una sacerdotisa; el sexo reescribe el límite del yo. Esto ha sido aprovechado desde el principio. ↩︎
Si un rasgo es adaptativo, su frecuencia en la población aumentará en cada generación de acuerdo con la ecuación del mejorador: ↩︎
El propósito de este ensayo es separar nuestras raíces culturales de las genéticas. Sin embargo, incluso si se supone que nuestras raíces genéticas y culturales son idénticas, no hay necesidad de remontarse a hace 300,000 años. Consideremos otro modelo. Este artículo reciente encuentra evidencia genética de un grupo de Retorno a África: ↩︎
The Rise of Homo sapiens: The Evolution of Modern Thinking, página 238 ↩︎
Respecto de las pruebas de la modernidad conductual: ↩︎
El planteamiento del antropólogo también es falso en este sentido. Una fecha posterior a 300 kya no exige que «todos, en todas partes, se volvieran coincidentemente plenamente humanos de la misma manera y al mismo tiempo, a partir de hace 65 000 años». La conducta plenamente humana no está documentada hace 65 kya, ni se distribuye uniformemente cuando aparece hace 40-50 kya. La arqueología indica que fue un proceso de decenas de miles de años, no un acontecimiento. ↩︎
Es difícil determinar la fecha final. Una tesis central de su obra es que la evolución de la recursividad habría requerido muchos miles de años. Esto forma parte de su preferencia por el intervalo de 400-200 kya; es tiempo suficiente para la selección natural. Sin embargo, reconoce que en ese entonces no hay mucha evidencia de recursividad y, por lo tanto, sugiere que esta pudo haber surgido hace 40 kya, sin decir cuándo habría terminado ese proceso. Escribe: «El Paleolítico superior marcó casi 30 000 años de cambio prácticamente constante, que culminaron en un nivel de modernidad equivalente al de muchos pueblos indígenas actuales». Dado su énfasis en que la evolución requiere tiempo, y que el proceso comenzó hace 40 kya, interpreto que esto significa que los niveles modernos de recursividad se alcanzaron 30 000 años después, es decir, hace 10 kya. Esto es similar al momento sugerido por Poulos, Benítez-Burraco, Progovac y Renfrew. Es el final de la paradoja sapiencial. ↩︎
Es bastante popular explicar la evolución neural mediante factores ambientales. Por ejemplo, el artículo de 2016 A genomic history of Aboriginal Australia encontró señales de selección. Informan lo siguiente: ↩︎
En el suplemento van un poco más lejos. Sección 3.6 La función neurológica como objetivo adaptativo subestimado en los humanos: ↩︎
Este artículo reciente sostiene que la conducta simbólica más temprana de cualquier tipo consiste en 6 muescas realizadas en huesos de uro hace 120 kya en Israel. A partir de hace 100 kya existe evidencia dispersa de enterramientos. ↩︎
No es accidental que McKenna no recurra a la Biblia. Muchos miembros de su generación —y de la nuestra— tienen un punto ciego respecto de la tradición occidental. Dedicó un esfuerzo considerable a predecir el fin del mundo a partir del calendario maya, pero no concedió mucha importancia al apocalíptico Libro del Apocalipsis. Nadie es profeta en su propia tierra. Después de sostener que la realidad es construida por el lenguaje y que el chamanismo arcaico comprendía esto, McKenna escribe: ↩︎
Supuse que el género de cobras Naja era cognado del naga hindú, pero, según Wikipedia, esto es controvertido. ChatGPT también discutió conmigo al respecto. Pero, por el lado positivo, si esta publicación obtiene suficiente difusión, las versiones futuras de ChatGPT se entrenarán con este ensayo y cederán. Epistemología SEO: que ganen los mejores memes. ↩︎
Mención honorífica: citas de Hillman: ↩︎
Encontré varios blogs que hacen esta afirmación, aunque, por desgracia, sin fuentes. Para evitar la pérdida de enlaces, aquí están los pasajes pertinentes: «Otros han sugerido que los trances de la pitonisa podrían haber sido provocados por veneno de serpiente, particularmente el de la cobra o la serpiente krait, del que se sabe que es alucinógeno, y que la vidente podría haberlo confundido con visiones divinas». Del blog: Los asuntos de Cleopatra fueron una apuesta política… que fracasó
O bien, de Root Circle:
↩︎«Otros indicios sugieren firmemente que las pitonisas inducían un trance mediante el uso de veneno de serpiente. Hay pruebas sólidas del culto a las serpientes, de su cuidado y de ritos adivinatorios que involucraban tanto serpientes vivas como serpientes míticas. Muchos templos sagrados y centros de culto albergaban diversas especies de serpientes, de las que se encargaban los sacerdotes y sacerdotisas que administraban los templos.
“Entre los romanos, un culto a la serpiente está principalmente relacionado con los animales en cuanto encarnaciones del genio, y se mantenían serpientes en grandes cantidades en templos y casas. El culto griego a la serpiente Asclepio probablemente influyó en los romanos…… Un aspecto más autóctono del culto se observa en la cueva de la serpiente de Lanuvium, adonde se llevaba anualmente a doncellas para demostrar su castidad”. ~Enciclopedia de religión y ética»
The God who Comes: Dionysian Mysteries Revisited, página 34
↩︎*«…el templo de Deméter, que pudo haber albergado serpientes sagradas. Una de las especies que se sabe que los griegos mantenían y veneraban era la culebra de Chipre, una hermosa criatura de color amarillo parduzco, moteada de marrón purpúreo, cuyo veneno —por lo demás inofensivo para los seres humanos— tiene fama de ser psicoactivo; se dice que el veneno de la serpiente africana de brillo púrpura produce un efecto similar. Todas las festividades mistéricas que parecen haber utilizado serpientes, como las ceremonias de las Agrias, las Tesmoforias y las Arreforias, pudieron haber sido momentos de alimentación para esos mismos reptiles sagrados». ~Rosemarie Taylor-Perry
Los escritos de los Padres, página 27
↩︎«¿Y qué ocurriría si repaso los misterios? No los divulgaré en tono de burla, como dicen que hizo Alcibíades, sino que expondré muy bien, mediante la palabra de la verdad, la hechicería oculta en ellos; y a esos así llamados dioses vuestros, a quienes pertenecen los ritos mistéricos, los mostraré, por así decirlo, en el escenario de la vida, ante los espectadores de la verdad. Las bacantes celebran sus orgías en honor del frenético Dioniso, festejando su frenesí sagrado mediante la ingestión de carne cruda, y proceden a distribuir las partes de las víctimas sacrificadas, coronadas de serpientes, mientras gritan el nombre de esa Eva por quien el error llegó al mundo. El símbolo de las orgías báquicas es una serpiente consagrada. Además, según la interpretación estricta del término hebreo, el nombre Hevia, con aspiración, significa una serpiente hembra».
El Ojo también es la Gran Diosa. Robert Clark, Myth and Symbol in Ancient Egypt, página 218:
↩︎«El Ojo es el símbolo más común del pensamiento egipcio y el más extraño para nosotros. Crawford ha demostrado recientemente que la diosa de la fertilidad del mundo neolítico, tanto en Asia como en Europa, estaba representada por un ojo —o por ojos—. Es casi seguro que Egipto quedó dentro de la órbita de este culto primitivo al ojo, pero el “Ojo” sagrado egipcio era tan complejo e individual que por el momento es imposible relacionarlo con ideas de otras partes del mundo. Un hecho sí se destaca: el Ojo egipcio era siempre un símbolo de la Gran Diosa, cualquiera que fuese el nombre que recibiera en cada caso particular».
Contexto de la cita de su artículo Fuera de África: el viaje de los relatos más antiguos de la humanidad:
↩︎«Lo más destacado es la muerte del Dragón primordial a manos del Gran Héroe, descendiente del Padre Celestial. En la India, es Indra quien mata al reptil de tres cabezas, del mismo modo que su “primo” iranio ThraØtaona mata a un dragón de tres cabezas, o que su contraparte distante en Japón, Susa.no Wo, mata al monstruo de ocho cabezas (Yamata.no Orochi). En Occidente, en Inglaterra, es Beowulf; en la Edda, es Sigurd, el Sigfrido de la epopeya medieval de los Nibelungos —utilizado por Wagner para su ópera—, quienes realizan esta hazaña heroica. También podemos comparar la muerte de la Hidra de Lerna a manos de Heracles y, en el mito egipcio, la muerte del “dragón de las profundidades” a manos del Sol victorioso cuando pasa bajo tierra cada noche, de regreso hacia el este, para volver a elevarse. Incluso hay ecos tan distantes como en los mitos recientes de Hawái, en los primeros mitos chinos y en los mayas. Solo después de que la sangre del Dragón ha fertilizado la tierra, esta puede sustentar la vida».
Las fechas del arte rupestre son difíciles, ya que no hay materia orgánica sobre la cual realizar una datación por carbono. Muchas de las fechas se obtienen relacionando un estilo pictórico con un periodo determinado. Luego se supone que todo lo perteneciente a ese estilo procede de ese periodo. Una duda que tengo respecto a la fecha de esta pieza es la similitud del estilo con las imágenes siguientes, fechadas miles de años después. Sin embargo, el argumento no depende de las fechas, por lo que no he investigado más a fondo. ↩︎
Véanse, por ejemplo, las entrevistas de Schmidt en National Geographic o The New Yorker ↩︎
Esto explicaría por qué la cultura Clovis se difundió tan rápidamente por América del Norte y del Sur, y por qué los habitantes anteriores aportaron tan poco material genético. Es la misma razón por la que los denisovanos dejaron pocos rastros en Asia: no tenían recursividad y, por ello, fueron exterminados o absorbidos cuando llegaron los humanos sapientes. ↩︎
Su razonamiento para la fecha de 160 kya es la divergencia genética de los bosquimanos san. Nuevas investigaciones estiman que esta ocurrió hace 300 kya; me pregunto si actualizaría su modelo en consecuencia o si permitiría la difusión. ↩︎
↩︎«Pero los indios hopi mantienen una relación íntima con la serpiente viva y la respetan como un avatar. Creen que los hechiceros muertos regresan como serpientes toro y que, si estas son matadas, el alma queda libre. El Clan de la Serpiente lleva a cabo la antigua Danza de la Serpiente, una ceremonia anual de nueve días para provocar la lluvia, celebrada en Arizona y Nuevo México. Gran parte del acontecimiento es secreto, pero se dedican cuatro días a cazar una especie de serpiente de cascabel conocida como nuntius, que significa “mensajero” (se puede capturar un centenar). El último día, al anochecer, después de un rito de lavado, los sacerdotes, vestidos como figuras míticas, danzan lentamente en círculo, llevando serpientes vivas en la boca y reemplazándolas periódicamente. Después de muchas horas, los sacerdotes bajan corriendo de las mesetas hacia zonas sagradas, donde liberan a las serpientes para que lleven mensajes a los dioses». ~Snake, Drake Stutesman
Véase, por ejemplo, el culto polinesio que todavía adora como dios a un soldado estadounidense. ↩︎
Por ejemplo, el artículo Madre Tierra de las aguas septentrionales informa: «La opinión aborigen en el norte de Australia es clara: la Madre de Todos Nosotros vino de más allá del mar. Su hogar era a menudo una tierra lejana». ↩︎
Él expresa las cosas de manera ligeramente más severa. Los andamaneses viven en una cadena de islas al sur de Myanmar. A menudo se les considera reliquias culturales de la primera migración de pueblos que también pobló Australia (por Witzel, por ejemplo). Sobre ellos, Campbell dice:
«Los primeros andamaneses no conocían ni la cerámica ni el cerdo. Ambos fueron importados c. 3000 a. C., y la prominencia del cerdo asilvestrado en sus mitos muestra que una mitología asociada (neolítica o de la Edad del Bronce) también debió de haber sido introducida en ese momento. La cerámica se deterioró, los cerdos domesticados se volvieron salvajes y, a medida que la tecnología continental se desintegraba, varios de sus elementos fueron absorbidos por las tradiciones locales de caza y recolección».
Después de relacionar varias historias andamanesas con los mitos griegos y del Cercano Oriente sobre la Gran Diosa, continúa:
«Por lo tanto, no podemos suponer (como lo hizo Radcliffe-Brown) que estas historias andamanesas sobre la caza del cerdo y sobre los cerdos sean verdaderamente autóctonas de los isleños y tan primitivas como su cultura. Son, más bien, los fragmentos de una mitología continental que ha regresado —es decir, que se ha vuelto salvaje como los propios cerdos y que, al igual que la cerámica asociada, se ha deteriorado, desintegrándose, por así decirlo, en fragmentos.»
O considérese su descripción del África subsahariana (página 132): «Los bosquimanos son los últimos herederos de la extensión meridional de la gran explosión creativa de c. 30 000 a. C.» ↩︎
Este enigma también se aplica al lenguaje. ¿Por qué las lenguas australianas son tan similares entre sí y diferentes de las de Papúa Nueva Guinea? Véase: Tiempo, diversificación y dispersión en el continente australiano: Tres enigmas de la prehistoria lingüística. ↩︎
Percepciones de la serpiente en el antiguo Cercano Oriente: su papel en la magia apotropaica, la curación y la protección durante la Edad del Bronce.
El nombre semítico de Eva era Hawwa. Este nombre se ha vinculado etimológicamente con las palabras para serpiente y vida. Wallace (1985:148) nos dice que el vínculo entre los nombres de Hawwa y de la serpiente había sido señalado por los primeros intérpretes rabínicos. El vínculo entre Eva y la serpiente, así como la posibilidad de que ella fuera una diosa serpiente, o incluso una serpiente, fue explorado por estudiosos como Nöldeke, Wellhausen y Gressman (Wallace 1985:148). Más recientemente, Wilson (2001:216) considera que la serpiente representa a Ašerah. El vínculo etimológico serpiente / vida está respaldado por Wilson (2001:210): «la serpiente no es el agente por medio del cual se quita la vida al hombre; es el protector de la vida…».
Ella continúa argumentando que Eva es la diosa serpiente pan-canaanita ‘Elat, quien a menudo aparece con nenúfares, una buena fuente de rutina: ↩︎
Nachash y Ašerah: el simbolismo de la serpiente y la muerte, la vida y la curación en el antiguo Cercano Oriente, LS Wilson 1999
«Este estudio investiga la raíz semítica nhš, que significa tanto la serpiente como la práctica de la magia o la adivinación. Se demuestra que nhš tiene la connotación de una ofrenda de libación, más que la de magia o adivinación genéricas. Se examinan los orígenes filológicos de nhš en relación con su papel en el drama del Edén».
Cabe señalar que también vincula el culto a la serpiente con el sacrificio humano (mi tesis es que el sacrificio humano surgió de rituales violentos de muerte y renacimiento mediante veneno de serpiente):
↩︎«El papel de la serpiente como agente de la vida, la muerte y la curación se demuestra en diversas culturas, tanto individualmente como en combinación. La figura dravídica de serpientes entrelazadas en los árboles alude al atributo de la vida y la fertilidad, al igual que el Shaï egipcio o agathós daímōn. La presencia enigmática, aunque ubicua, de Ašerah en la Biblia se analiza en detalle. Las características ofídicas de la diosa Ašerah en los sistemas de culto pertinentes del Cercano Oriente se confirman tanto a partir de materiales epigráficos e icónicos existentes como de otros recientemente descubiertos. De Fenicia, Cartago y, en cierta medida, Mesopotamia, aprendemos que el rito del sacrificio humano era una práctica aceptada y, por lo tanto, que la serpiente era un agente de la muerte».
↩︎«La lucha es total, el espíritu está totalmente absorbido, el miedo y el valor son una sola cosa, la sangre bombea dentro de las venas, alguien pierde la vida, pero el momento es tan intenso que en la mente del primer guerrero de la historia de los hombres ocurre una explosión sensorial; en un instante todo es claro: el cielo, la tierra, la propia esencia, la serpiente, los afectos, la vida, la muerte. Sus percepciones atraviesan todo. Derrotó a la serpiente, la masacró brutalmente, sin piedad: la autoconciencia es directamente proporcional a la fuerza de voluntad guiada por el corazón. ,La lucha ha terminado, el hombre puede enseñar ahora a los demás la conciencia adquirida: “yo soy” *h1e’smi, “tú eres” *h1e’sti. La batalla ha terminado, la humanidad posee los manantiales exuberantes y puede asentarse, comprendiendo con facilidad los ciclos naturales a lo largo del crecimiento y la muerte, el cambio de estación, la función de una semilla. Descubre la agricultura, la cría de ovejas, la rueda, el automóvil. El fuego que representa Agni es la conciencia que fluye de los manantiales redimidos que, a partir de ahora, tendrán muchos marcos».
*«Pero el valor principal de un estudio de los orígenes humanos, desde mi perspectiva política, es que demuestra, en primer lugar, que la vida temprana era comunista (Engels 1972 [ 1 884}; Lee 1988). En segundo lugar, nos enseña que la revolución yace en el núcleo mismo de lo que somos.» ~*Chris Knight, Blood Relations: Menstruation and the origins of culture
«En este sentido, el núcleo de la tesis en evolución y quizá el hallazgo etnográfico más emocionante al que me había conducido mi modelo era que aquello que los trabajadores de campo de orientación funcionalista de un periodo anterior habían considerado una construcción aborigen que simbolizaba “sexo”, “cambio climático”, “agua”, “falo”, “útero” o alguna otra categoría prefabricada familiar para los europeos —esta llamada “Serpiente”— no era nada de eso. Su significado no era una cosa. No se refería a algo externo al sujeto humano. Era —decidí cuando los primeros albores de la comprensión comenzaron a alcanzarme— pura subjetividad. Era solidaridad. Era mi lucha de clases. Era la línea de piquete, la bandera rojo sangre, el Dragón de múltiples cabezas de la resistencia. Era el derrocamiento del capitalismo de los primates: el triunfo de la gran huelga sexual que había establecido el dominio cultural.» ~Blood Relations
También vale la pena mencionar su cronología, con la que coincidimos aproximadamente:
↩︎«Creo que esta intensidad multinivel de la sociabilidad y del intercambio mental —y esto es lo que quiero decir por “cultura” en las páginas siguientes— se alcanzó de manera universal y estable hace como máximo 90 000 años y, más probablemente, hace entre 40 000 y 45 000 años (Binford 1 989; Trinkaus 1 989). También creo que no surgió de manera gradualista, sino en una explosión social, sexual y política masiva: “la explosión creativa”, como se la ha llamado (Pfeiffer 1982).» ~Blood Relations
Véase Myth and Symbol in Ancient Egypt, de Robert Clark. Página 76: «¿Significa esto que la separación de la tierra y el cielo, el comienzo del tiempo calendárico, marca la transferencia hacia la supremacía masculina?» Desde la perspectiva masculina, esto podría ser así. Solo pudieron asumir el control después de que la recursión (marcada aquí por la dualidad y el tiempo) se volviera una segunda naturaleza (¿primera naturaleza?) entre los hombres.
«Hasta ahora, el Dios Supremo y las Aguas Primordiales han sido considerados masculinos o bisexuales. Sin embargo, existía otra tradición, la de una Diosa Madre, que probablemente fue ignorada o suprimida durante el Reino Antiguo, pero que emergió en los Textos de los Sarcófagos, cuando el debilitamiento del control central permitió que los cultos provinciales aparecieran en los textos.» (Página 87)
La página 226 combina los temas de la serpiente, el tercer ojo y la diosa madre: ↩︎
Estos recursos se utilizan con gran eficacia. Por ejemplo, intenta hacer que Gemini de Google genere una imagen de una persona blanca. ↩︎
Julian Jaynes (célebre por su teoría de la mente “bicameral”) e Ian McGilchrist mencionan ambos la lateralización cerebral en relación con la conciencia. Existen grandes diferencias sexuales: ↩︎
Según el resumen del gen en UniProtKB, TENM1: «Desempeña un papel en la regulación de la neuroplasticidad en el sistema límbico» y «Induce la inhibición de la transcripción del BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro) en las neuronas». (El BDNF es similar al factor de crecimiento nervioso presente en el veneno de serpiente).
Otra investigación ha descubierto que TENM1 está relacionado con tipos de epilepsia caracterizados por manifestaciones dependientes de la edad. Esto me parece interesante, dado que considero que la epilepsia está relacionada con la recursividad y que antes solía desarrollarse a una edad más avanzada. (Nótese que otros han relacionado la epilepsia con una alteración de la arquitectura cognitiva recursiva que produce la conciencia: Epilepsia y conciencia recursiva, con especial atención a la teoría de la conciencia de Jackson)
Según la Base de Datos de Genes Humanos, TENM1 se expresa preferentemente en las neuronas dopaminérgicas del área tegmental ventral (VTA). Estas interactúan con el sistema colinérgico, que es una parte integral del sistema cerebral de recompensa conductual. La razón por la que la nicotina es tan adictiva es que secuestra este sistema (1,2). El veneno de serpiente también actúa sobre el sistema colinérgico, aunque, en términos realistas, esto se encuentra ahora a muchos pasos de distancia de TENM1.
Un catálogo de cambios de nucleótido único que distinguen a los humanos modernos de los homininos arcaicos (material suplementario) incluye el TENM4, funcionalmente relacionado, en la lista de genes que separan a los humanos de los neandertales y los denisovanos. ↩︎
Placeres ansiosos: Las vidas sexuales de un pueblo amazónico (1973) ↩︎
Ritos y símbolos de iniciación: Los misterios del nacimiento y del renacimiento (1958) ↩︎
Aunque uno podría preguntar: «¿Qué ocurrió con las brujas de Europa en Europa?» ↩︎
Las dos páginas anteriores profundizan en el tema. Para dar una idea de la cantidad de documentación existente sobre la bramadera, puse en negritas las distintas tribus que aparecen a continuación. ↩︎
De hecho, Lowie fue importante en el desarrollo del relativismo cultural que hoy es popular en la antropología. En la práctica, esto tiende a restar importancia a la difusión. Los relativistas culturales subrayan la especificidad cultural (por ejemplo, la bramadera tiene un significado diferente en Grecia y en Australia), la invención independiente y un escepticismo general respecto de las teorías generales (salvo, ya saben, el relativismo cultural). Por tanto, su apoyo a la difusión en este caso no es una cuestión de conveniencia ideológica. ↩︎
Me gustaría volver al tema con la mirada puesta en Australia. La expansión de la familia lingüística pama-ñungano se parece mucho a la difusión del Culto de la Serpiente. Considérese este resumen de un artículo escrito por un equipo de lingüistas y genetistas: ↩︎
Por ejemplo, el sacrificio de Odín para aprender las runas: ↩︎
- ↩︎
Un ejemplo reciente de un biólogo evolutivo que responde a la pregunta de cuándo nos volvimos humanos:
↩︎«La gente tiende a suponer que hay algo que nos hace fundamentalmente diferentes de los demás animales. La mayoría de las personas, por ejemplo, tendería a pensar que está bien vender, cocinar o comer una vaca, pero no hacer lo mismo con el carnicero. Eso sería, bueno, inhumano. Como sociedad, toleramos exhibir chimpancés y gorilas en jaulas, pero nos sentiríamos incómodos haciendo eso con otros seres humanos. Del mismo modo, podemos ir a una tienda y comprar un cachorro o un gatito, pero no un bebé.
Las reglas son diferentes para nosotros y para ellos. Incluso los activistas más incondicionales por los derechos de los animales abogan por los derechos de los animales, no por los derechos humanos. Nadie propone conceder a los simios el derecho a votar o a ocupar cargos públicos. Inherentemente, nos vemos a nosotros mismos como ocupantes de un plano moral y espiritual diferente. Podríamos enterrar a nuestra mascota muerta, pero no esperaríamos que el fantasma del perro nos persiguiera ni encontrar al gato esperándonos en el cielo.
Y, sin embargo, es difícil encontrar pruebas de este tipo de diferencia fundamental».
Pregunta por qué el comportamiento sapiente no se manifestó ampliamente antes de hace 10-15 kya. Nunca había oído hablar de la Paradoja de la Sapiencia antes de investigar sobre EToC. Después de concebir la idea de EToC, mi primer pensamiento fue que el Génesis no podía ser verdadero porque debíamos de haber actuado como seres humanos durante mucho más tiempo del que podría durar un mito. Fue una sorpresa descubrir que al menos algunos arqueólogos sostienen que la sapiencia es reciente y que se trata de un misterio sin resolver. De manera similar, no pensaba que hubiera pruebas del veneno de serpiente como enteógeno y, de hecho, escribí los textos sobre el Culto de la Serpiente y EToC v2 sin ninguna evidencia. Resulta que probablemente se utilizó en Eleusis, que actualmente se utiliza en la India y que quizá se haya utilizado en las Américas. Del mismo modo, nunca había oído hablar del Colapso Bicameral. Al menos desde mi perspectiva en primera persona, EToC tiene un historial excelente en cuanto a las predicciones que realiza. ↩︎