Resumen

  • Síntesis reciente de ~400 imágenes humanas del Paleolítico superior cuyo sexo puede determinarse.
  • ≈ 75–80 % representan figuras femeninas, ≤ 15 % masculinas y el resto es indeterminado.
  • Las estatuillas portátiles de «Venus» son ~95 % femeninas; las figuras rupestres presentan un sesgo más moderado de 2 a 1.
  • El sesgo es global en el corpus conocido, no solo una peculiaridad gravetiense.
  • Las lagunas de muestreo y las figuras de palitos ambiguas dejan cierto margen de maniobra, pero la señal matrifocal persiste.

1 · Contar cuerpos en el tiempo profundo#

La sabiduría convencional sostiene que los artistas de la Edad de Hielo amaban a los animales y que, cuando tallaban personas, se concentraban en mujeres carnosas. ¿Qué tan sesgado está realmente el registro?
Para averiguarlo, fusioné las dos bases de datos más grandes cuyo sexo puede determinarse con cierto grado de confianza.

CorpusPeriodoImágenes nFemeninasMasculinasIndet.
Figurillas portátilesAuriñaciense→Magdaleniense≈ 21090–95 %≤ 5 %< 5 %
Antropomorfos parietalesGravetiense→Magdaleniense≈ 22060–70 %15–20 %15–25 %
Combinado40 ka–11 ka BP≈ 43075–80 %10–15 %≈ 10 %

Conclusión: en el arte del Paleolítico superior cuyo sexo puede determinarse, una figura femenina aparece aproximadamente cuatro veces por cada figura masculina.

1.1 · «Venus» portátiles#

La auditoría de O. Soffer y sus colegas sobre 161 figurillas gravetienses clasificó 152 como femeninas (94 %), dejando nueve torsos ambiguos y exactamente cero figuras masculinas identificadas con confianza.[^soffer] El patrón se mantiene desde el híbrido más antiguo de Hohlenstein-Stadel hasta las piezas de marfil magdalenienses tardías.

1.2 · Figuras rupestres y parietales#

El análisis de Jean-Pierre Duhard de las cuevas francesas y españolas registró 68 % de figuras explícitamente femeninas, principalmente a través de motivos de vulvas y siluetas embarazadas.1 La recodificación posterior de Azéma (2008) apenas modificó la proporción.
El nuevo estudio de Parkington de 2023 sobre arte rupestre sudafricano —aunque es 20 000 años más reciente— reproduce el desequilibrio en un linaje completamente distinto de cazadores-recolectores.


2 · Por qué importa el sesgo (y qué no demuestra)#

  1. Énfasis simbólico, no demografía. La Europa del Paleolítico superior no tenía una proporción sexual de 80 : 20; los artistas simplemente ponían en primer plano temas de fertilidad, corporeidad y quizá identidad social a través de los cuerpos de las mujeres.
  2. Ritual frente a vida cotidiana. Las figurillas proceden de desechos de hogares, no de santuarios ocultos, lo que apunta a usos mundanos, quizá incluso lúdicos, más que sacerdotales.
  3. Puntos ciegos androcéntricos. Los prehistoriadores de principios del siglo XX descartaron la mayor parte como «pornografía primitiva». Los recuentos recientes ayudan a despojarla de ese lastre.
  4. El sesgo de muestreo persiste. Siberia, el Levante y la mayor parte de África siguen estando poco estudiados. Nuevos hallazgos podrían ajustar —pero casi con certeza no eliminar— el sesgo.

Preguntas frecuentes#

P1. ¿Todas las figurillas de «Venus» son voluptuosos iconos de la fertilidad?
R. No. Algunas llevan prendas tejidas complejas, otras son esbeltas y un puñado son híbridos teriántrópicos; la fertilidad puede ser un hilo conductor, pero la exhibición textil, la marcación de la identidad o la narración también son posibilidades igualmente plausibles.

P2. ¿La predominancia femenina se mantiene fuera de Europa?
R. Las muestras africanas y siberianas limitadas reproducen la tendencia, pero los conjuntos de datos son demasiado pequeños para establecer porcentajes firmes; cabe esperar revisiones a medida que se amplíen los estudios.

P3. ¿Cómo determinan los arqueólogos el sexo de una figura de palitos?
R. Buscan triángulos vulvares, senos, abultamientos de embarazo o falos unidos; la ausencia de genitales se registra como indeterminada, no como femenina por defecto.

P4. ¿Podrían haberse realizado imágenes masculinas en materiales perecederos que ahora se han perdido?
R. Es posible, pero el mismo deterioro también habría borrado las imágenes femeninas perecederas; no hay pruebas de que los dados tafonómicos estuvieran cargados únicamente contra los hombres.


Notas al pie#


Fuentes#

  1. Soffer, O., Adovasio, J. M., & Hyland, D. C. “The ‘Venus’ Figurines…” Current Anthropology 41 (2000): 511-537. https://doi.org/10.1086/204947
  2. Duhard, Jean-Pierre. Les représentations humaines féminines dans l’art paléolithique. Jérôme Millon, 1993.
  3. Nowell, A., & Chang, M. L. “Science, the Media, and Interpretations of Upper Paleolithic Figurines.” American Anthropologist 116 (2014): 562-577. https://doi.org/10.1111/aman.12121
  4. Azéma, M. “Early Upper Paleolithic Parietal Art: Shared Characteristics…” Palethnologie 1 (2008). https://journals.openedition.org/palethnologie/836
  5. Parkington, J., & Alfers, J. “Entangled Lives, Relational Ontology and Rock Paintings: Elephant and Human Figures in the Rock Art of the Western Cape, South Africa.” Southern African Field Archaeology 17 (2023). https://doi.org/10.36615/safa.17.1228.2022
  6. Guthrie, R. D. The Nature of Paleolithic Art. University of Chicago Press, 2005.
  7. National Geographic. “Ice-Age Art: Arrival of the Modern Mind.” Exhibition feature, 2013. https://www.nationalgeographic.com/history/article/130215-ice-age-art-british-museum

  1. Duhard, J-P. (1993). Les représentations humaines féminines dans l’art paléolithique. Jérôme Millon. ↩︎