En resumen

  • El «Paleolítico» de las Américas es un mosaico: el Modo 2 clásico del Viejo Mundo (hachas de mano achelenses) y el Modo 3 (núcleos preparados Levallois/musterienses) son raros o están ausentes como tradiciones sostenidas, mientras que la tecnología expeditiva de lascas semejante al Modo 1 persiste tardíamente en muchos lugares y los sistemas de hojas/microhojas semejantes a los Modos 4/5 aparecen tempranamente en el norte.
  • El registro arqueológico pre-Clovis más sólido se concentra entre ~16,500 y 14,000 cal BP en ambos continentes (p. ej., Cooper’s Ferry, Debra L. Friedkin, Page-Ladson, Paisley y Monte Verde), con puntas pedunculadas, bifaces, hojas/herramientas de lasca y adaptaciones costeras y ribereñas Davis et al. (2019) Waters et al. (2018) Halligan et al. (2016) Dillehay et al. (2015).
  • El clásico «horizonte Clovis» es temporalmente estrecho (≈13,100–12,900 cal BP en muchas síntesis) y tecnológicamente diagnóstico (adelgazamiento bifacial por sobrepasamiento, acanaladura y comportamiento de almacenamiento en escondites), pero no constituye el inicio de la cultura: es solamente una firma lítica conspicua Waters & Stafford (2007).
  • Las «persistencias» (conjuntos de herramientas sorprendentemente simples, semejantes al Modo 1) son comunes: las lascas expeditivas a menudo superan a las puntas elaboradas en la subsistencia real, especialmente en costas, bosques y trópicos húmedos, donde las firmas líticas son escasas y la tecnología orgánica desaparece.
  • La sofisticación cultural se infiere mejor a partir de conjuntos de evidencias (entierros + pigmento + ornamentos + indicios de transporte + intensidad del uso del territorio), no de la tipología de las puntas por sí sola: por ejemplo, el entierro de Anzick muestra una organización ritual explícita vinculada con la tecnología Clovis Rasmussen et al. (2014); las huellas de White Sands implican planificación, transporte y desplazamiento grupal mucho antes del intervalo Clovis Bennett et al. (2021) Pigati et al. (2023) Holliday et al. (2025).

«La arqueología es antropología o no es nada.»
— Lewis R. Binford, atribuido comúnmente a sus declaraciones programáticas (mediados del siglo XX; véase el contexto en numerosas retrospectivas)


1) Cómo leer esto (sin dejarse hipnotizar por los tipos de puntas)#

El registro paleolítico de las Américas está conservado de manera desigual, muestreado de manera desigual y publicado de manera desigual. Los materiales líticos sobreviven; la madera, la fibra, las pieles, la cestería, los adhesivos y la mayor parte de los soportes artísticos no. Por ello, las tablas siguientes tratan las herramientas de piedra como proxies de sistemas tecnológicos y culturales más amplios, no como los sistemas mismos.

Dos convenciones prácticas:

  • Las fechas están expresadas en «cal BP» («años calibrados antes del presente», donde «presente» = 1950 d. C.).1
  • Los «modos» son heurísticas construidas originalmente en torno a secuencias del Viejo Mundo: son útiles, pero no sagradas. El mismo «modo» puede ocultar comportamientos muy diferentes.

1.1 Una guía mínima de los «modos» (derivados del Viejo Mundo)#

ModoIdea central (piedra)Tradiciones emblemáticas del Viejo Mundo (muy aproximadas)Extensión típica en el Viejo MundoAméricas: lo que realmente se observa
1Núcleo y lasca, expeditivo, con pocos bifaces formalesSemejantes al olduvayense; numerosas industrias de lascas del «Paleolítico inferior»Desde hace ~2.6 millones de añosComún en todas partes, a menudo tardío; puede coexistir con puntas elaboradas; con frecuencia domina los conjuntos incluso cuando existen puntas
2Grandes herramientas bifaciales sobre núcleo (hachas de mano/hendidores)Achelense~1.7 millones–~200,000 años atrás (con variación regional)Escaso/episódico; no existe una tradición semejante a la achelense en todo el continente
3Núcleos preparados (p. ej., Levallois), lascas estandarizadasMusteriense / variantes del Paleolítico medio~300,000–~40,000 años atrás (varía)Raro como sistema sostenido; ocurren ocasionalmente comportamientos propios de núcleos preparados, pero no como un horizonte «equivalente al musteriense» estable
4Hojas/hojitas sistemáticas + herramientas diversasPaleolítico superior (Auriñaciense/Gravetiense/etc.)~50,000–~12,000 años atrásAparece en algunos focos (industrias de hojas, adelgazamiento bifacial cuidadoso, depósitos); Clovis es parcialmente «semejante al Modo 4» en su organización, pero único en su forma
5Microlitos / microhojas (a menudo herramientas compuestas)Estrategias del Paleolítico superior tardío / semejantes a las mesolíticasPleistoceno tardío–HolocenoFuerte presencia en el norte (Beringia/microhojas de Alaska); a menudo asociado con formas de vida móviles y armas compuestas

Para una perspectiva crítica sobre los «modos» como categorías analíticas, véase Shea (2013).


2) Cronología maestra: las Américas paleolíticas en una tabla (con puntos de comparación con el Viejo Mundo)#

Este es el «mapa a vista de pájaro». Las secciones posteriores se enfocan en cada sitio.

Intervalo temporal (cal BP)América del Norte: señales tecnológicasAmérica del Sur: señales tecnológicasSeñales culturales (mejor evidencia)Referente comparativo del Viejo Mundo
>30,000 (muy controvertido)Lítica atribuida a algunos sitios; debates sobre geofactos frente a artefactosAlgunas afirmaciones controvertidas sobre fechas tempranas (los problemas de integridad de los sitios se repiten)La inferencia cultural es débil porque el contexto es débilSi fuera real, coincidiría con el Paleolítico superior / Paleolítico medio tardío euroasiático, pero la «correspondencia de modos» carece aquí, en gran medida, de sentido
~26,500–19,000 (Último Máximo Glacial)Existen afirmaciones de evidencia (p. ej., un conjunto de cueva de gran altitud en México), debatidasEscasa/controvertidaDe estar presente, implicaría estrategias de supervivencia/rutas bajo las limitaciones del Último Máximo GlacialEurasia presenta una gran diversidad del Paleolítico superior; las Américas serían una frontera pequeña y sometida a estrés ecológico
~23,000–21,000 (evidencia de huellas)Huellas de White Sands: huellas humanas reiteradas en sedimentos del margen lacustre; la datación cuenta ahora con el respaldo de múltiples métodos independientes Bennett et al. (2021) Pigati et al. (2023) Holliday et al. (2025)(No existe un caso sudamericano de huellas de esta antigüedad con fama equivalente en las síntesis de referencia)Aquí la «cultura» es comportamiento: patrones de desplazamiento, composición grupal (numerosas huellas infantiles), posibles indicios de transporte en análisis posterioresEl Viejo Mundo cuenta con arte y ornamentos del Paleolítico superior en muchas regiones; White Sands es evidencia conductual, no evidencia de «tipos de herramientas»
~24,000 (afirmación sobre Beringia)Hueso con marcas de corte y fechas de Bluefish Caves sugieren presencia humana en Yukón durante el Último Máximo Glacial (controvertida, pero influyente) Bourgeon et al. (2017)Si se acepta: ocupaciones beringias y lógica de refugios de gran antigüedadSería ampliamente contemporánea de las cronologías euroasiáticas de la época gravetiense/solutrense, pero la tecnología no constituye «el mismo tipo» de registro
~16,500–15,000 (pre-Clovis más sólido)Puntas occidentales pedunculadas / puntas pedunculadas + bifaces; evidencia de una ruta interior ribereña (Cooper’s Ferry) Davis et al. (2019); puntas pre-Clovis de Friedkin, Texas Waters et al. (2018)Ocupaciones tempranas de la costa del Perú; conjuntos mixtos; «tecnologías simples», pero abastecimiento costero intensivo Dillehay et al. (2017)Uso reiterado de lugares, montículos/campamentos costeros e indicios de desplazamientos de larga distanciaDiversidad del Paleolítico superior del Viejo Mundo; la comparación es organizativa (movilidad + equipo compuesto), no una correspondencia punto por punto
~14,800–14,000 (pre-Clovis ampliamente citado)Asociación de carnicería de Page-Ladson Halligan et al. (2016); coprolitos de Paisley con ADN y trabajos posteriores sobre biomarcadores proporcionan respaldo Jenkins et al. (2012)Monte Verde II: estructuras, materiales orgánicos y uso de plantas costeras, incluidas algas marinas Dillehay et al. (2015) Dillehay et al. (2008)Emergen conjuntos de «firma humana» de alta confianza: estructuras, amplitud de la subsistencia y planificación del transportePaleolítico superior euroasiático; nuevamente, la etiqueta de «modo» es menos importante que el conjunto conductual
~13,100–12,900 (horizonte Clovis)Puntas Clovis acanaladas, adelgazamiento por sobrepasamiento y depósitos; señal lítica continental Waters & Stafford (2007)América del Sur presenta formas de puntas tempranas ampliamente extendidas y diferentes (p. ej., las puntas de cola de pez), comparables en términos generales por ser firmas de la «era de la caza de grandes animales» Prates & Pérez (2022)Evidencia ritual/funeraria explícita en Anzick (ocre + conjunto de herramientas) Rasmussen et al. (2014)Comparable con la complejidad organizativa del Paleolítico superior tardío (almacenamiento, materias primas transportadas a larga distancia), pero no con una correspondencia tipológica directa
~12,900–11,500 (diversificación post-Clovis)Folsom y otras tradiciones regionales de puntas; sistemas perfeccionados de caza de bisontes; las microhojas siguen siendo importantes en el nortePuntas de cola de pez + diversificación regional; adaptaciones costeras e interiores«Provincias culturales» regionalmente más diferenciadasViejo Mundo: regionalización de los conjuntos de herramientas durante el Pleistoceno terminal; nuevamente, paralelos organizativos
~11,500–10,000 (Paleoindio terminal / transición)Entierros (p. ej., los infantes de Upward Sun River) con ocre y ajuares funerarios Potter et al. (2014)La intensificación costera y el manejo temprano de plantas comienzan a aparecer en algunas regionesSedentarismo creciente en algunos focos; las economías ampliamente «semejantes a las paleolíticas» aún persistenSe aproxima al umbral global en que muchas regiones pasan a sistemas del Holoceno
<~10,000 (la agricultura comienza regionalmente)No es el foco aquíNo es el foco aquíLa domesticación/producción de alimentos se intensifica en algunas áreas (p. ej., la calabaza mesoamericana)Fuera de nuestro alcance

3) «Antes de Clovis»: ¿qué herramientas existen, dónde y qué tan sólido es el caso?

3.1 Un registro de sitios pre-Clovis (de mayor a menor confianza)#

Clave de «confianza»:

  • A = contexto sólido + múltiples líneas de datación + amplia aceptación
  • B = buena evidencia, aunque los límites siguen debatiéndose
  • C = controversia intensa (artefacto frente a geofacto, asociación de la datación, formación del sitio)
SitioRegiónEdad propuesta (cal BP)Qué se encontró (tecnología)Por qué importaConfianzaFuentes principales
White Sands (huellas)Nuevo México, EE. UU.~23,000–21,000Huellas humanas en sedimentos del margen de un lago; superficies de huellas repetidas; trabajos posteriores añaden datación independienteEvidencia conductual de personas durante el UMG o cerca de este; no es un «sitio de herramientas»A/BBennett et al. (2021); Pigati et al. (2023); Holliday et al. (2025)
Cooper’s FerryIdaho, EE. UU.~16,560–15,280Puntas de proyectil pedunculadas, lascas, contexto de fogones/rasgos; secuencia modelada mediante métodos bayesianosEvidencia sólida de un corredor fluvial interior; vínculos con comparaciones tecnológicas de Asia nororiental, de carácter parcialmente costeroADavis et al. (2019)
Debra L. Friedkin (Complejo Buttermilk Creek)Texas, EE. UU.~15,500–13,500Puntas de proyectil pre-Clovis debajo de la capa Clovis; estratigrafía robustaMuestra tecnología de puntas pre-Clovis en las llanuras interiores y sus márgenesA/BWaters et al. (2018)
Monte Verde IIChile~14,800–14,000 (a menudo se resume como ~14,500)Estructuras de madera, cordelería, restos vegetales, incluidas algas marinas, fogones, líticosEl sitio sudamericano pre-Clovis canónico; un caso excepcional de conservaciónADillehay et al. (2015); Dillehay et al. (2008)
Page-LadsonFlorida, EE. UU.~14,550Herramientas de piedra asociadas con restos de mastodonte en un contexto sumergidoEvidencia pre-Clovis en el sureste; tafonomía de sitio húmedoA/BHalligan et al. (2016)
Paisley CavesOregón, EE. UU.~14,300 (cita frecuente)Coprolitos humanos, puntas de la Tradición de Pedúnculo Occidental, evidencia genética; trabajos de validación en cursoSeñal biológica directa + tecnología en el oesteA/BJenkins et al. (2012)
Bluefish CavesYukón, Canadá~24,000Hueso con marcas de corte + fechas AMS; interpretación controvertidaCandidato a ocupación beringiana durante el UMGB/CBourgeon et al. (2017)
Cueva de ChiquihuiteZacatecas, Méxicoposiblemente desde ~33,000–31,000; afirmaciones sólidas de al menos una antigüedad pre-UMGNumerosas piezas de piedra interpretadas como herramientas; sin ADN humano; debate en curso sobre la fractura naturalLleva las afirmaciones sobre la tecnología más antigua a una profundidad temporal considerable; también es una parábola aleccionadora sobre el «carácter de artefacto»CArdelean et al. (2020)

Conclusión: las ocupaciones pre-Clovis con herramientas mejor sustentadas se concentran en fechas tardías (≈16–14 mil años). El extremo mucho más antiguo se discute cada vez más, pero la carga de la prueba es brutal porque las rocas mienten y los estratos son embaucadores.

3.2 ¿Cómo eran las herramientas pre-Clovis?#

Una dicotomía útil (aunque imperfecta):

  • Tradiciones de puntas pedunculadas (a menudo agrupadas bajo la «Tradición de Pedúnculo Occidental» en América del Norte): puntas/cuchillos con pedúnculos para el enmangue, a menudo asociados con bifaces y herramientas de lasca; visibles en Cooper’s Ferry y discutidas en los contextos de Friedkin y Paisley Davis et al. (2019) Waters et al. (2018).
  • Conjuntos de herramientas de lasca «expeditivos pero eficaces»: gran parte de las actividades de corte y raspado se realiza con lascas afiladas y un retoque mínimo; estas suelen dominar los conjuntos incluso cuando existen puntas diagnósticas (un tema recurrente de «persistencia»).

En América del Sur, la historia pre-Clovis está fuertemente determinada por la conservación y las líneas costeras: los materiales orgánicos de Monte Verde muestran un amplio conjunto de herramientas perecederas que la piedra por sí sola no permitiría conocer Dillehay et al. (2015). Los sitios tempranos de la costa peruana ponen énfasis en una subsistencia diversa con líticos comparativamente «simples»: un recordatorio explícito de que la sofisticación cultural no requiere un barroco lítico Dillehay et al. (2017).


4) Clovis (y por qué está a la vez sobredimensionada y es genuinamente extraña)#

Clovis no es «la primera cultura de América». Es la primera señal lítica de escala continental que resulta fácil de ver, clasificar y debatir.

4.1 Clovis en una tabla diagnóstica#

Característica«Firma» ClovisPor qué les importa a los arqueólogosMejor referencia
Tipo de puntaPuntas lanceoladas acanaladas (se retiró una lasca de canal)Un estilo fuerte y reconocible, con amplia distribuciónSíntesis cronológicas de Clovis: Waters & Stafford (2007)
Manufactura de bifacesEstrategias agresivas de adelgazamiento (incluidas lascas sobrepasadas en algunos contextos)Sugiere destreza, estandarización y alta movilidad(Se discute comúnmente en la literatura técnica sobre Clovis; véanse las síntesis más amplias en torno al periodo de Waters/Stafford)
Sistema de herramientasPuntas + bifaces + hojas/herramientas de lasca + herramientas óseas (a menudo invisibles arqueológicamente)Un conjunto completo de caza y procesamiento, no solamente puntas
ConductaAlmacenamiento en escondites, transporte de materias primas a larga distancia en algunas regionesComplejidad organizativa, planificación
Duración temporalA menudo se modela como un intervalo relativamente breveApoya la idea de una propagación/comunicación rápidaWaters & Stafford (2007)

4.2 Clovis como «algo parecido al Modo 4» sin ser un Auriñaciense con acanaladuras#

Si se intenta «mapear Clovis a las tradiciones del Viejo Mundo», los argumentos engañosos aparecen rápidamente:

  • La tipología no se traslada limpiamente. El Auriñaciense, el Gravetiense y el Magdaleniense están integrados en historias estratigráficas y culturales europeas; Clovis es un patrón del Nuevo Mundo con sus propias restricciones.
  • Las comparaciones más significativas son organizativas: el adelgazamiento bifacial de alta calidad, la estandarización de las armas y la planificación a escala del paisaje se parecen a lo que se esperaría de forrajeros móviles en ambientes rigurosos del final del glacial, independientemente del continente.

4.3 La cultura de la época Clovis: el entierro de Anzick como «paquete concentrado de significado»#

El entierro de Anzick, en Montana, es una de las ventanas más claras a la conducta ritual vinculada con Clovis: ocre, bienes funerarios y un niño fechado directamente cuyo genoma conecta con narrativas de ascendencia indígena americana de maneras poderosas Rasmussen et al. (2014).

Hay un aspecto que es fácil pasar por alto: los entierros son tecnología (tecnología social). Codifican parentesco, memoria, obligación y valor; nada de ello puede leerse en la concavidad basal de una punta.


5) América del Sur: problemas paralelos, distinta «audibilidad» lítica#

El registro temprano de América del Sur suele plantearse como una «colonización rápida hacia el sur», pero el registro material sugiere una historia más interesante: dispersión rápida más regionalización temprana e intensificación costera persistente.

5.1 Monte Verde como el sitio antitipológico#

Monte Verde II ofrece aquello que la tipología no puede ofrecer: estructuras, cordelería, materiales orgánicos preservados y aprovechamiento de plantas, incluidas las algas marinas; es evidencia compatible con una estrategia de aprovisionamiento costero/fluvial Dillehay et al. (2015) Dillehay et al. (2008).

Esto importa para el interés por las «persistencias»: Monte Verde muestra con qué facilidad una cultura altamente capaz puede parecer líticamente «simple» si solo se conservan restos de piedra.

5.2 Las puntas cola de pez: la primera «señal» temprana ampliamente extendida de América del Sur#

Las puntas de proyectil cola de pez suelen considerarse el fenómeno de puntas más antiguo y ampliamente reconocido en grandes partes de América del Sur (especialmente en el Cono Sur), y trabajos recientes relacionan explícitamente los cambios en las presas y la tecnología a través del tiempo Prates & Pérez (2022).

Una analogía productiva (no una identidad): Clovis : América del Norte :: cola de pez : gran parte de América del Sur, en lo que respecta a una «señal de puntas temprana, grande y estridente».

5.3 «Tecnologías simples, estrategias alimentarias diversas» como tema, no como motivo de vergüenza#

La costa peruana (Huaca Prieta / Paredones) se plantea explícitamente como tecnología lítica simple combinada con subsistencia diversa y uso prolongado: un antídoto útil contra la falacia de que «avanzado = puntas elegantes» Dillehay et al. (2017).


6) La «Autopista del Kelp» y por qué las costas desordenan la correspondencia entre modos#

Si las embarcaciones, redes, cestas, cordelería, anzuelos y arpones son elementos centrales, entonces la piedra puede ser meramente auxiliar. Por eso los modelos de migración costera son tan difíciles de poner a prueba: el ascenso del nivel del mar se tragó los sitios tempranos de las líneas costeras.

Una formulación clásica de la lógica de la costa de kelp es la «Hipótesis de la Autopista del Kelp», que sostiene que los ecosistemas de bosques de kelp podían sostener la dispersión marítima a lo largo de la cuenca del Pacífico Erlandson et al. (2007). La evidencia de algas marinas de Monte Verde concuerda de manera sugerente, sobre el terreno, con esa plausibilidad ecológica Dillehay et al. (2008).


7) «Persistencias»: por qué la tecnología «primitiva» perdura hasta fechas tardías (y por qué eso es racional)#

Tu pregunta sobre las «herramientas primitivas encontradas más tarde de lo que cabría esperar» tiene una respuesta sencilla, con un remate insultante:

Si una lasca afilada resuelve el problema, una punta barroca es una pérdida de tiempo.

7.1 Tres razones por las que persisten los líticos expeditivos (parecidos al Modo 1)#

  1. Ecología: En los bosques, humedales y trópicos, las tareas de corte/raspado son constantes; las puntas de armas de caza son solo una faceta de la vida.
  2. Predominio de lo perecedero: Muchas tecnologías «avanzadas» son perecederas. Sin una conservación al estilo de Monte Verde, desaparecen.
  3. Gestión del riesgo: Las puntas de alta inversión son excelentes cuando reemplazarlas es costoso y el fracaso es fatal; las lascas de baja inversión son excelentes cuando el reabastecimiento es fácil y las tareas son diversas.

Por eso las curvas de «modo» no se comportan como una escalera global nítida. Se comportan como economía de las herramientas bajo restricciones locales.


8. Arte y vida simbólica (solo Paleolítico, selección de la mejor evidencia)#

Las herramientas de piedra rara vez son «arte»; en su mayoría son instrumentos de trabajo. Pero las Américas paleolíticas sí ofrecen huellas simbólicas.

EvidenciaSitio/regiónEdad aprox.MedioPor qué importaFuente
Imagen grabada de proboscídeoVero Beach («Old Vero»), Floridacontexto del Pleistoceno tardío; se argumenta que tendría unos ~13 mil años en resúmenes populares, pero el punto clave es el grabado validado sobre hueso de fauna extintaHueso fósil incisoUno de los candidatos más discutidos para el arte representacional muy temprano en las AméricasPurdy et al. (2011); PDF del autor: copia del Smithsonian
Entierro ritual rico en ocre con herramientasAnzick, Montana~12,700–12,600Pigmento + ajuar funerarioEvidencia sólida de prácticas rituales vinculadas con el conjunto de herramientas Clovis y la ascendencia genéticaRasmussen et al. (2014)
«Sección social» de una senda de huellasWhite Sands, Nuevo México~23 mil–21 milHuellas en sedimentoDemografía (muchas huellas infantiles), desplazamiento y posibles conductas de transporte: comportamiento cultural sin artefactosBennett et al. (2021); Pigati et al. (2023)

Advertencia importante: La «escasez de arte» en las Américas paleolíticas es plausiblemente un artefacto de conservación y un artefacto de muestreo, no un déficit real de vida simbólica. El comportamiento ritual, el conocimiento del paisaje y las tecnologías compuestas pueden tener una gran profundidad cultural sin dejar indicios del tipo de Lascaux.


9. Una comparación práctica: las Américas frente a Eurasia (qué es comparable y qué no)

9.1 Dimensiones comparables (buenas comparaciones)#

  • Organización de la movilidad (almacenamiento en escondites, transporte de materias primas, reutilización de sitios)
  • Dependencia de la tecnología compuesta (enmangue, adhesivos, microhojas)
  • Amplitud de la subsistencia frente a la especialización (intensificación costera frente a un enfoque en la megafauna)

9.2 Malas comparaciones (errores categoriales)#

  • «¿Dónde está el Musteriense americano?»
  • «¿Qué cultura americana es el equivalente del Auriñaciense?»
  • «¿Por qué no hay Achelense en las Américas?» (Porque los prerrequisitos humanos y temporales para la historia del Achelense en el Viejo Mundo no tienen un reflejo equivalente; las Américas fueron pobladas tardíamente en términos globales).

Si se quiere una sola oración: El Paleolítico de Eurasia es tiempo profundo más múltiples linajes de homininos; el Paleolítico de las Américas es tiempo somero más dispersión rápida y regionalización. Intentar forzarlos dentro de la misma escala tipológica produce disparates expresados con confianza.


Preguntas frecuentes#

P 1. ¿Qué herramientas existían en las Américas antes de Clovis?
R. Los sitios pre-Clovis mejor respaldados (~16–14 mil cal BP) incluyen puntas de proyectil pedunculadas, bifaces y muchas herramientas expeditivas de lasca (por ejemplo, Cooper’s Ferry, Friedkin y Paisley), además de sólida evidencia orgánica/estructural en Monte Verde Davis et al. (2019) Waters et al. (2018) Dillehay et al. (2015).

P 2. ¿Cuándo apareció en las Américas la tecnología del «Modo 4» (semejante a la del Paleolítico superior)?
R. «Modo 4» es una etiqueta imprecisa del Viejo Mundo, pero los sistemas de láminas, el adelgazamiento bifacial cuidadoso y las conductas organizadas asociadas con armas compuestas están claramente presentes desde la sólida ventana pre-Clovis (~16–14 mil años) y se vuelven «ruidosos» en términos líticos en las estrategias de la época de Clovis Davis et al. (2019) Waters & Stafford (2007).

P 3. ¿Existe evidencia creíble de seres humanos en las Américas durante el Último Máximo Glacial?
R. Existe evidencia adyacente al UMG cada vez más discutida —especialmente las huellas de White Sands, fechadas en ~23–21 mil cal BP mediante múltiples métodos independientes—, además de indicios beringianos controvertidos, como Bluefish Caves; la aceptación varía según el tipo de evidencia y la solidez de la asociación Pigati et al. (2023) Holliday et al. (2025) Bourgeon et al. (2017).

P 4. ¿Por qué las tecnologías líticas «primitivas» (expeditivas) persisten hasta épocas tan tardías?
R. Porque las lascas expeditivas suelen ser la solución económicamente óptima para las tareas cotidianas de corte/raspado y el procesamiento de plantas/animales, mientras que muchas tecnologías «avanzadas» son perecederas (embarcaciones, fibras, madera y adhesivos) y desaparecen del registro arqueológico a menos que la conservación sea excepcional, como en Monte Verde Dillehay et al. (2015).

P 5. ¿Cuál es la manera más clara de comparar las industrias del Viejo Mundo (Musteriense, Auriñaciense… ) con las de las Américas?
R. Comparar las funciones y la organización (movilidad, herramientas compuestas, aprovisionamiento y señales rituales) en lugar de forzar una correspondencia tipológica uno a uno, porque la «escala de industrias» del Viejo Mundo, con su tiempo profundo, refleja distintos linajes de homininos y una profundidad temporal mucho mayor que la del Nuevo Mundo, poblado tardíamente Shea (2013).


Notas al pie#


Fuentes#

  1. Ardelean, Ciprian F., et al. “Evidence of human occupation in Mexico around the Last Glacial Maximum.” Nature 586 (2020).
  2. Bennett, Matthew R., et al. “Evidence of humans in North America during the Last Glacial Maximum.” Science 373 (2021).
  3. Bourgeon, Lauriane, Ariane Burke, and Thomas Higham. “New Radiocarbon Dates from Bluefish Caves, Canada.” PLOS ONE (2017). doi:10.1371/journal.pone.0169486
  4. Davis, Loren G., et al. “Late Upper Paleolithic occupation at Cooper’s Ferry, Idaho, USA, ~16,000 years ago.” Science 365 (2019). doi:10.1126/science.aax9830
  5. Dillehay, Tom D., et al. “Monte Verde: seaweed, food, medicine, and the peopling of South America.” Science 320 (2008). doi:10.1126/science.1156533
  6. Dillehay, Tom D., et al. “New archaeological evidence for an early human presence at Monte Verde, Chile.” PLOS ONE (2015). doi:10.1371/journal.pone.0141923
  7. Dillehay, Tom D., et al. “Simple technologies and diverse food strategies of the Late Pleistocene and Early Holocene at Huaca Prieta, Coastal Peru.” Science Advances 3 (2017). doi:10.1126/sciadv.1602778
  8. Erlandson, Jon M., et al. “The Kelp Highway Hypothesis: Marine Ecology, the Coastal Migration Theory, and the Peopling of the Americas.” Journal of Island and Coastal Archaeology 2 (2007). doi:10.1080/15564890701628612
  9. Halligan, Jessi J., et al. “Pre-Clovis occupation 14,550 years ago at the Page-Ladson site, Florida, and the peopling of the Americas.” Science Advances 2 (2016). doi:10.1126/sciadv.1600375
  10. Holliday, Vance T., et al. “Paleolake geochronology supports Last Glacial Maximum age for human footprints at White Sands.” Science Advances (2025). doi:10.1126/sciadv.adv4951
  11. Jenkins, Dennis L., et al. “Clovis Age Western Stemmed Projectile Points and Human Coprolites at the Paisley Caves.” PNAS (2012). doi:10.1073/pnas.1206953109
  12. Pigati, Jeffery S., et al. “Independent age estimates resolve the controversy of ancient human footprints at White Sands.” Science (2023). doi:10.1126/science.adh5007
  13. Potter, Ben A., et al. “A terminal Pleistocene double infant burial at Upward Sun River, Alaska.” PNAS (2014). doi:10.1073/pnas.1413131111
  14. Prates, Luciano, and S. Iván Pérez. “Changes in projectile design and size of prey reveal the emergence of socio-ecological adaptations in the earliest peopling of South America.” Scientific Reports (2022).
  15. Purdy, Barbara A., et al. “Incised image of a proboscidean on a mineralized extinct animal bone from Vero Beach, Florida.” Journal of Archaeological Science 38 (2011). (PDF del autor: Smithsonian copy)
  16. Rasmussen, Morten, et al. “The genome of a Late Pleistocene human from a Clovis burial site in western Montana.” Nature 506 (2014).
  1. Shea, John J. “Lithic Modes A–I: A new framework for describing global-scale variation in stone tool technology illustrated with evidence from the East Mediterranean Levant.” Journal of Archaeological Method and Theory (2013).
  2. Waters, Michael R., et al. “Pre-Clovis projectile points at the Debra L. Friedkin site, Texas—Implications for the Late Pleistocene peopling of the Americas.” Science Advances (2018). doi:10.1126/sciadv.aat4505
  3. Waters, Michael R., y Thomas Stafford Jr. “Redefining the age of Clovis: implications for the peopling of the Americas.” Science (2007). doi:10.1126/science.1137166

  1. «BP» significa «antes del presente», donde «presente» se define como 1950 d. C. para las convenciones de radiocarbono. «cal BP» indica estimaciones calibradas del calendario, en lugar de años radiocarbónicos sin calibrar. ↩︎