TL;DR
- Esta página ofrece una transcripción fiel y modernizada del Capítulo X de Nuevos experimentos sobre las víboras (Londres: J. Martyn, 1673), la primera traducción inglesa del tratado francés de Charas de 1669. Catálogo de Internet Archive.
- Transcrito con GPT-5 Pro a partir del escaneo de Internet Archive; el OCR de IA es imperfecto y el original emplea ortografía y tipografía del siglo XVII. IA señala problemas de escaneo y legibilidad. Notas del ítem en Archive.
- El libro se inscribe en el célebre debate Charas–Redi sobre el veneno de víbora, los venenos y los remedios durante las décadas de 1660 y 1670. Catellani 2004; entrada de EEBO/Redi de 1673.
- Ítem original, metadatos y escaneo completo: edición de Internet Archive (Duke Medical Heritage Library). Enlace directo a IA.
- Esta transcripción regulariza la ortografía y la puntuación, pero preserva el sentido; se conservan los nombres de las recetas y las medidas; se proporcionan breves glosas en notas al pie cuando resultan útiles.[^1]
«Quienes saben preparar bien esta Sal volátil de víboras… pueden decir que han progresado algo en su profesión».
— Nuevos experimentos sobre las víboras (1673), cap. X
Qué es este libro (y por qué importa)#
Moyse (Moïse) Charas (1619–1698) fue un célebre boticario francés cuya obra Nouvelles expériences sur la vipère (París, 1669) sostenía el valor terapéutico de las partes de la víbora y abordaba cuestiones contemporáneas sobre el veneno, los tóxicos y los antídotos. La traducción inglesa apareció en Londres en 1673, a cargo del impresor y editor John Martyn; el volumen también incluye una carta de Francesco Redi (Florencia, 1670; traducida al inglés en 1673) que respondía a objeciones sobre su propio trabajo experimental con víboras. Catálogo y metadatos de Internet Archive; Resumen de WorldCat.
El intercambio entre Charas y Redi constituye un episodio clásico de la modernidad temprana, situado en la intersección de la práctica experimental, la materia médica y la teoría médica, y relacionado también con la teriaca/triaca y con la prolongada fascinación europea por los remedios basados en víboras. Catellani 2004; NCBI Books (Griffin 2022) sobre el contexto de la teriaca.
Datos de la edición (para esta transcripción)#
| Campo | Valor | Fuente |
|---|---|---|
| Autor | Moyse Charas (1619–1698) | Metadatos de IA |
| Título en inglés | New Experiments Upon Vipers | Metadatos de IA |
| Editor/lugar | J. Martyn, Londres | Metadatos de IA |
| Año de publicación (EN) | 1673 | Metadatos de IA |
| Original francés | Nouvelles expériences sur la vipère (1669, París) | Metadatos de IA |
| Textos complementarios | Carta de Redi (Florencia 1670; ingl. 1673) | Entrada de EEBO/Redi |
Notas sobre esta transcripción#
- Proceso. Este capítulo fue transcrito con GPT‑5 Pro a partir del escaneo de IA, porque el OCR disponible públicamente está deteriorado y el original emplea ortografía del siglo XVII; se corrigieron artefactos evidentes del escaneo y problemas de espaciado, manteniéndose una estrecha fidelidad al sentido y la secuencia. Ítem/notas de IA.
- Criterio. Se conservan los nombres propios, las medidas (drachm, scruple, etc.) y el orden de las recetas; los términos arcaicos se dejan tal como están. Las glosas aclaratorias mínimas se remiten a las notas al pie.[^1]
- Fuente. Consúltese y cítese el registro de Internet Archive para la paginación canónica y las imágenes de la página impresa. Edición de Internet Archive (1673).
Transcripción — Capítulo X (ortografía modernizada; transcripción literal de mi versión anterior)#
CAP. X
Diversos remedios o composiciones cuya base o fundamento es la Sal volátil de víboras
No habríamos emprendido la descripción de las virtudes y los usos de la Sal volátil de víboras —como tampoco de la Sal fija y del Aceite que se obtiene por destilación— si este libro estuviera escrito únicamente para el médico experto, que conoce perfectamente todo y, en especial, las partes que pueden extraerse de la víbora. Pero, deseosos de prestar un buen servicio a quienes no tienen conocimiento de ello o que, conociéndolo parcialmente, necesitan orientación, sobre todo en la administración de esta Sal volátil, juzgamos conveniente concluir este libro con las recetas de las principales composiciones en las que esta Sal volátil puede servir de base; dichas composiciones no se encuentran en los libros y pueden producir efectos dignos de esta sal.
Y sabiendo que hay muchas personas curiosas que, teniendo gran estima por la víbora y sus usos, preparan en privado productos derivados de ella —siguiendo las recetas que encuentran en los libros, las cuales a veces están bien prescritas y otras veces mal prescritas o mal ejecutadas—, les comunicaremos un Elixir de víboras que será de gran virtud, agradable al gusto, fácil de preparar y de larga duración.
Un Elixir de víboras#
Tómense cuatro docenas de corazones y otros tantos hígados de víboras, secados a la sombra y reducidos a polvo; dos dracmas de buena canela; media dracma de clavo, machacado gruesamente. Introdúzcanse en una botella resistente de vidrio, con capacidad aproximada de dos pintas. Viértanse encima una libra de agua de la Reina de Hungría, una libra de agua de melisa (agua de toronjil), media libra de agua de azahar y media libra de agua de rosas. Ciérrese la botella herméticamente y expóngase al sol durante cuarenta días. Después, disuélvase en el licor una libra de azúcar fina y pásese todo por una bolsa limpia. Guárdese este elixir en una botella y añádanse media onza de Sal volátil de víboras, bien rectificada, doce granos de almizcle de Levante y otro tanto de ámbar gris. Ciérrese la botella herméticamente.
Uso. Consérvese este elixir para tomarlo, cuando sea necesario, de media cucharada a una cucharada entera. Puede tomarse por la mañana en ayunas y a cualquier hora, según lo requiera la necesidad. Este medicamento es muy bueno y muy conveniente: no solo es apropiado contra todos los venenos, contra la fiebre intermitente y contra todas las enfermedades contagiosas y epidémicas; también fortalece todas las partes nobles, conserva en buenas condiciones el calor natural y, por este medio, su uso contribuye mucho a conservar la salud y prolongar la vida.
Otro Elixir, de singular beneficio (y particularmente útil en las enfermedades de las mujeres)#
Tómese una onza de buen azafrán; otro tanto de mirra de buena calidad; otro tanto de aloes succotrina; y la misma cantidad de ámbar blanco; una dracma del extracto de opio y otro tanto del extracto de castóreo. Mézclense los extractos en un poco de espíritu de vino; pulverícese todo lo demás e introdúzcase el conjunto en un cuerpo de vidrio. Viértanse encima tres libras de espíritu de vino tartarizado. Colóquese el cuerpo en un baño de cenizas; ajústesele un capitel con su recipiente, ambos bien unidos mediante lutación. Aplíquese un fuego moderado y extráigase aproximadamente la mitad del espíritu de vino. Después, desátese la unión de los vasos; decántese la tintura que flotará sobre los polvos —los cuales se hallarán muy impregnados de sus cualidades— y consérvese por separado en una botella bien cerrada.
Viértase de nuevo sobre el residuo del cuerpo el espíritu de vino que se ha separado; ajústensele nuevamente el capitel y el recipiente, y extráigase otra vez la mitad del espíritu de vino. Decántese de nuevo la tintura que flota arriba; mézclese con la primera y consérvese del mismo modo. Cohóbese por tercera vez el espíritu de vino —ya separado— sobre el residuo del cuerpo; procédase como antes; viértase la tintura que flota arriba y mézclese con las anteriores. Después, fíltrense las tres juntas y viértase todo en un frasco resistente, añadiendo al conjunto una onza de Sal volátil de víboras, que se disolverá fácilmente. Consérvese todo así mezclado y bien cerrado.
Dosis. De diez a dieciséis gotas.
Un Opiato de gran eficacia para los trastornos del cerebro#
Tómese media onza del extracto de la raíz y la semilla de peonía hembra; y del muérdago verdadero del roble; y del de flores de betónica; y del de claveles —la misma cantidad de cada uno—. Añádanse tres dracmas de la Confección de Alquermes de Mesué; tres dracmas de la Sal volátil de víboras; una dracma de la Sal volátil de succino (ámbar); dos dracmas y media de perla preparada, y otro tanto de ojos de cangrejo preparados; tres gotas de aceite de canela y otro tanto del aceite de macis. Mézclese todo según el arte y hágase con ello un opiato. Consérvese en un tarro de fayenza (una loza fina y blanca), bien cerrado.
Dosis. De un escrúpulo a una dracma.
Un Opiato aperitivo y laxante (para enfermedades obstinadas y prolongadas causadas por obstrucciones)#
Tómese de la conserva de flores de tamarisco, de la conserva de las flores de genista (retama de escobas), de la de caléndula, y de la de las flores masculinas del melocotonero, seis dracmas de cada una; media onza de la Sal volátil de víboras; otro tanto del extracto de la raíz de lirio común; y otro tanto del extracto de ruibarbo; dos dracmas de la Sal fija de víboras; otro tanto del bezoar mineral; y otro tanto de la sal de ajenjo; una dracma y media de resina de escamonea, y otro tanto del extracto de coloquíntida; y una dracma del polvo de canela. Mézclese todo; y, añadiendo la cantidad necesaria del jarabe de chicoria compuesto con ruibarbo, hágase un opiato.
Dosis. De una dracma a dos, e incluso tres para los cuerpos más robustos.
Píldoras de virtud casi igual, para tomarse en menor cantidad#
Tómense dos dracmas del extracto de áloe, preparado con el jugo de las flores limpias de violeta; dos dracmas del extracto de ruibarbo; y dos dracmas del de sen de Levante; otro tanto de la Sal volátil de víboras; otro tanto de la resina de escamonea; y otro tanto de goma amoníaca en gotas; una dracma de bezoar mineral, y la misma cantidad de la Sal fija de víboras. Redúzcase todo a una masa de píldoras.
Dosis. De medio escrúpulo a dos escrúpulos.
Un polvo para el estómago (contra los humores tenaces, las náuseas y las molestias estomacales)#
Tómense de semilla de cilantro (no preparada con vinagre, según la mala práctica de los antiguos, sino tal como se vende en las buenas boticas), de semilla de anís, de semilla de hinojo dulce, y de la raíz de regaliz, bien raspada y seca, media onza de cada una; tres dracmas de la Sal volátil de víboras, y otro tanto de ojos de cangrejo preparados; dos dracmas de la Sal fija de víboras, y otro tanto de canela bien escogida. Redúzcase todo a polvo fino, y añádasele un peso igual, o, si se quiere, el doble de su peso, de azúcar finamente pulverizada. Ciérrese esta mezcla en un recipiente de vidrio o en una vasija fina de barro blanco, cuidadosamente sellada.
Dosis. De media cucharada a una cucharada entera, según se le haya añadido más o menos azúcar. También puede añadirse al polvo unas gotas del aceite de anís, y del aceite de canela, e incluso de almizcle y ámbar gris.
La Sal volátil en los polvos estornutatorios#
Esta Sal volátil se mezcla con muy buen propósito entre los polvos estornutatorios; pues, además de que penetra extraordinariamente por su actividad, también descarga poderosamente el cerebro y, al mismo tiempo, lo fortalece. Puede mezclarse con los polvos de betónica, mejorana, romero, asarabácara, estécadas (lavanda francesa), salvia, y otros semejantes; sin poner más de una sexta parte de nuestra Sal volátil entre estos polvos.
Un opiato para fortalecer el corazón y las partes nobles, y para expulsar el veneno y las impurezas de la sangre y de los sólidos#
Tómense dos onzas de la conserva de claveles; una onza de la Confección de Alquermes, con ámbar y almizcle; seis dracmas de la Sal volátil de víboras, bien rectificada; media onza de la Confección de jacinto; otro tanto del Electuario de Diascordium; tres dracmas del bezoar mineral; y de perla preparada, de ojos de cangrejo preparados, del extracto de angélica, y del de carlina (cardo carlina), la misma cantidad de cada uno; dos dracmas de la sal de Carduus benedictus. Mézclese todo, y redúzcase a un opiato, añadiéndole jarabe de quermes o de claveles aromáticos, en cantidad suficiente para dar una buena consistencia a la composición. Consérvese bien cerrado para cuando se necesite.
Dosis. Como preventivo, media dracma cada vez, en vino o en caldo; pero, en enfermedades urgentes, una dracma entera, e incluso dos dracmas.
Del aceite obtenido por destilación#
Quienes quieran usar el aceite obtenido por destilación pueden emplearlo solo, o mezclarlo con una cantidad igual de Unguentum Martiatum; e incluso pueden añadirle los aceites destilados de romero, salvia, lavanda, y otros semejantes.
Quienes consideren atentamente estas recetas encontrarán en ellas no solo una adecuada proporción en la dosis de todos sus componentes, sino también gran cautela en no mezclar con ellos nada que pueda destruir o cambiar la naturaleza de nuestra Sal volátil, que es precisamente lo que más debe evitarse al administrarla.
Podríamos añadir aquí muchas otras composiciones en las que la Sal volátil de víboras puede servir de base; pero nos hemos contentado con presentar estas como ejemplos, sabiendo que pueden encontrarse otras diversas, bastante buenas, en los libros; y considerando mejor prepararlas llegado el caso, según la exigencia, y siguiendo las recetas que puedan prescribir al respecto los médicos capaces.
También nos hemos explicado suficientemente en todos los particulares. Habríamos sido más prolijos si no hubiéramos temido exceder nuestros límites y emprender asuntos que pudieran considerarse fuera de nuestro alcance y pertenecientes únicamente a médicos conocedores.
Quienes sepan preparar bien esta Sal volátil de víboras, y unirla adecuadamente con las partes volátiles de las plantas, y con las partes sulfurosas de ciertos minerales que son favorables a nuestra naturaleza, podrán decir que han hecho algún progreso en su profesión. Nosotros trabajamos diariamente y deseamos estar en condiciones, con el tiempo, de comunicar al público algo más acabado.
FINIS.
Preguntas frecuentes#
P1. ¿Qué cambió en esta modernización?
R. Únicamente la ortografía, las mayúsculas y los artefactos evidentes de OCR o de espaciado; los términos de dosificación, la secuencia y los nombres de los ingredientes se conservan. Cuando algunos términos pueden resultar desconcertantes para los lectores modernos, se proporcionan breves glosas en las notas al pie y fuentes para lecturas posteriores.[^1]
P2. ¿Dónde puedo leer el escaneo original?
R. La edición inglesa completa de 1673 (con la carta de Redi y los metadatos) está disponible gratuitamente en el Internet Archive: véase el ejemplar de Duke Medical Heritage.
P3. ¿Cómo debo citar esta página?
R. Cite a Charas (1673) mediante el registro del IA para los datos de publicación; si cita la modernización, atribuya esta página como una transcripción derivada (CC‑BY‑SA 4.0) e incluya el enlace del IA.
Notas al pie#
Fuentes#
- Internet Archive (Duke Medical Heritage Library). New experiments upon vipers (Charas, 1673) — item record & scan.
- Early English Books Online / University of Michigan. A letter of Francesco Redi concerning some objections made upon his Observations about vipers (London: J. Martyn, 1673) — catalog entry.
- WorldCat. A letter of Francesco Redi … together with the sequel of New experiments upon vipers (London: J. Martyn, 1673) — bibliographic record.
- Catellani, P. “Moyse Charas, Francesco Redi, the Viper and the Royal Society.” Internal and Emergency Medicine (2004). PubMed abstract.
- Griffin, C. “The Problems of the Flesh,” in Mixing Medicines: The Global Drug Trade and Early Modern Russia (2022). NCBI Bookshelf chapter.
- Folger Shakespeare Library. “John Ward’s Latin” (lexical notes incl. Unguentum Martiatum).
