TL;DR

  • Neheb-Ka es un dios serpentino egipcio cuyo nombre une un verbo de dotación o sometimiento a un yugo con los poderes-ka.
  • La evidencia egipcia es más rica que la expresión inglesa “binder of souls” (“atador de almas”): los poderes pueden otorgarse, retirarse y reclamarse ritualmente.
  • La lectura de SnakeCult sostiene que la serpiente vincula esos poderes con una persona, creando un yo.
  • Interpreto a Neheb-Ka, la serpiente del Edén, Quetzalcóatl, Nüwa y Fuxi, y la iniciación serpentina como distintos recuerdos de una misma transformación prehistórica.

Una serpiente en la formación del yo #

Una serpiente se yergue sobre piernas humanas. Su cuerpo moteado se eleva formando un largo bucle y luego se vuelve hacia una cabeza sostenida al nivel de la parte superior del marco pintado. Este es Nehebkau en el Papiro de Ani: una serpiente a la que se le han dado los medios para caminar, pintada junto a un conjuro de transformación. La imagen pertenece a un libro destinado a llevar a una persona más allá de la muerte. British Museum, EA10470,27

El nombre es la parte extraordinaria. Nehebkau —Neheb-Ka, según la grafía empleada aquí— pertenece al lenguaje de equipar, asignar y someter a un yugo a los kas: los poderes mediante los cuales un ser está vivo y es eficaz. “Binder of Souls” es un título inglés convincente para él. También abre una pregunta que un título por sí solo no puede responder. ¿Qué se está vinculando y con qué?

La respuesta de SnakeCult es que la serpiente vincula los poderes de la persona con la persona. Hace del individuo el portador de un yo. Por eso un dios serpentino egipcio debe situarse junto a la serpiente del Edén, la serpiente emplumada que ayuda a crear a la humanidad, los ancestros chinos con cuerpo de serpiente y las grandes serpientes que tragan a los iniciandos y los devuelven transformados. En el Snake Cult of Consciousness, estos son recuerdos regionales de una transición antigua: la humanidad aprendiendo a experimentarse como yoes.

Ese es el argumento de este ensayo. La unidad prehistórica propuesta es una hipótesis histórica; las inscripciones egipcias son la evidencia que podemos leer efectivamente. Nos ofrecen una serpiente, un conjunto de poderes vitales y un vocabulario para poner esos poderes en una relación eficaz.

01 / The painted god

A serpent given human legs

Nehebkau in the Papyrus of Ani, a green spotted serpent with a looping body standing on human legs
Nehebkau junto al Conjuro 87 en el Libro de los Muertos de Ani, hoja 27, dinastía XIX. British Museum, EA10470,27. Ficha del museo. Imagen vía Wikimedia Commons, acreditada allí a un extracto de la pintura antigua anónima catalogado por Mykola Tarasenko, bajo CC BY-SA 4.0. Convertida a WebP; se conservaron los colores y la composición.

¿Qué significa Neheb-Ka? #

Comencemos por el egipcio y no por el epíteto inglés. El Thesaurus Linguae Aegyptiae (TLA), diccionario y corpus textual académico, registra el nombre divino como Nḥb.w-kꜣ.w. Las grafías familiares Nehebkau, Neheb-Kau y Neheb-Ka lo hacen pronunciable para los lectores modernos. No deberían distraernos de sus dos componentes: nḥb y kꜣ.w.

La glosa alemana del diccionario para el nombre completo significa “el que está provisto de poderes-ka”. Obsérvese la dirección: en esa versión, el dios posee la dotación. No se lo define gramaticalmente como un agente que ata almas a otra persona. No obstante, la entrada asocia su nombre con el mismo verbo empleado para equipar y asignar. TLA, entrada de nombre divino 86270

Vale la pena precisar esta distinción porque nos permite formular un argumento más sólido. La forma gramatical de un nombre, la actividad de un dios y nuestra interpretación de esa actividad son tres cosas relacionadas. No tienen que ser idénticas. Una deidad dotada de poderes puede ser modelo o fuente de dotación para otros. Para establecer esa relación necesitamos los textos que rodean al nombre.

Dominar, equipar, asignar #

El verbo atraviesa varias categorías inglesas. La entrada principal del TLA para nḥb ofrece el alemán ausstatten; zuteilen y el francés équiper; attribuer: equipar, proveer, asignar, atribuir. Su campo inglés emplea “to give; to loan”: dar, prestar. Una entrada relacionada aporta el sentido concreto de someter a un yugo. Se trata de alternativas lexicográficas y usos relacionados, no de una lista de significados presentes simultáneamente en cada aparición. TLA 86130

“Dominar” resulta particularmente evocador porque someter a un yugo hace dos cosas a la vez. Vincula algo y vuelve disponible su poder para un propósito organizado. Un caballo en un campo tiene fuerza. Un arnés sitúa esa fuerza en una relación de trabajo. “Equipar” aborda la relación desde el otro extremo: el receptor adquiere lo que necesita para actuar.

El sentido concreto es real. El TLA registra “someter a un yugo; uncir; nombrar con”, incluido el acto de uncir caballos. Pero su corpus actual sitúa los testimonios de esa entrada después de los ejemplos más antiguos del nombre divino. No podemos proyectar simplemente una imagen de carro hacia el pasado y declarar que hemos recuperado la teología original. Dominar es una imagen interpretativa plausible dentro del campo léxico; equipar y asignar son partes esenciales de la evidencia. TLA 86140

Versión inglesaLo que enfatizaLo que deja abierto
Provisto de poderes-kaLa dotación del diosCómo se relacionan esos poderes con otros
Asignar o conferir kasLa asignación y la provisiónSi se imagina un vínculo físico
Dominar los kasPoderes llevados a una relación de trabajoLa dirección y el objeto precisos de la acción
Binder of SoulsLa imagen de SnakeCult sobre la constitución de la personaEl “alma” inglés y el receptor implícito requieren explicación

La última fila es la lectura del ensayo. Reúne el vocabulario antiguo en un argumento sobre el yo; no se ofrece como sustituto palabra por palabra de cada aparición egipcia.

¿Qué es un ka? #

La otra mitad del nombre es igual de importante. Kꜣ se escribe convencionalmente ka; kꜣ.w es plural, de ahí kas o poderes-ka. El TLA glosa el sustantivo en inglés con spirit y essence, y en alemán y francés con life-force: fuerza vital. El jeroglífico familiar es un par de brazos levantados. Ya estamos atravesando compartimentos ingleses: vida, poder, espíritu, la constitución de un ser. TLA 162870

“Alma” capta parte de esto. También importa la imagen de una persona invisible y única alojada dentro del cuerpo visible. Esa imagen puede hacer que el nombre parezca demasiado sencillo. Los textos egipcios distinguen ka de ba, y su lenguaje no tiene por qué describir piezas de una persona que puedan separarse limpiamente. Cuando encontramos varios kas, no deberíamos imaginar automáticamente varios fantasmas diminutos.

Para el argumento presente, poderes vitales es la expresión operativa útil. Conserva el sentido de animación y capacidad sin pretender que un sustantivo inglés agote el concepto egipcio. “Binder of Souls” adquiere entonces una pregunta más precisa: ¿cómo llegan a ser suyos los poderes que hacen que alguien sea una persona?

Lo que los textos egipcios hacen realmente con los kas #

La mejor manera de atravesar la incertidumbre es abandonar el nombre aislado y observar el vocabulario en funcionamiento. Los ejemplos abarcan la posición de un funcionario humano, la transformación de los muertos, las invocaciones rituales de serpientes y un texto curativo que hace eco del nombre de Nehebkau.

Un hombre cuyos kas están uncidos #

El tesorero Iti ofrece el ejemplo humano. Su estela, Cairo CG 20001, lo llama nḥb kꜣw=f: una frase que contiene el verbo y sus kas, en plural. En la traducción de Miriam Lichtheim, se convierte en “un hombre de posición”. Su nota al pie ofrece “uno cuyos kas están uncidos”. La inscripción celebra a un funcionario capaz, incluida su provisión de alimentos para su ciudad durante una hambruna. Lichtheim, Ancient Egyptian Literature, estela de Iti, línea 3 y nota 11

Ambas versiones inglesas proceden de la misma traductora. Una transmite el significado social; la otra conserva una imagen subyacente difícil. Precisamente por eso la etimología merece algo más que un eslogan de diccionario. Un individuo humano tiene kas, y su condición uncida puede expresar su eficacia y posición.

La frase no especifica que esos kas hayan sido uncidos a él: el posesivo significa “sus”, no “a él”. Tampoco dice que una serpiente realizara la acción. Lo que aporta es un equivalente humano del vocabulario del nombre divino. La lectura de SnakeCult une esa imagen humana con el papel ritual de la serpiente; la inscripción proporciona una parte del argumento.

Pueden darse y retirarse poderes #

En los Textos de las Pirámides, nḥb aparece junto a un verbo de retirada. Harold Hays reúne el motivo emparejado en PT 258 §311a y PT 259 §315b: conferir kas y quitarlos. PT 318 §512d también habla de conferir kas, sin la retirada correspondiente. El emparejamiento favorece aquí la asignación o la dotación. Sean lo que sean los kas, este lenguaje ritual los trata como poderes sobre los cuales puede ejercerse autoridad. Hays, motivo “Bestow Kas”, p. 499

La conexión con la serpiente no es algo que debamos aportar enteramente desde fuera. Hays también rastrea cómo los Textos de los Sarcófagos 374 adaptan PT 318 e introducen la identificación con Nehebkau. En la traducción de Hays, el hablante se dirige a los dioses: “as I bestow your Kas, for I am Nehebkau”, glosado como “Conferidor de Kas”. Aquí aparece una lectura activa junto a la expresión del TLA, “el que está provisto de poderes-ka”. Los beneficiarios explícitos de este pasaje son dioses; el difunto humano reclama el poder de la serpiente mediante la identificación. Otros conjuros de los Textos de los Sarcófagos están formulados explícitamente como transformaciones en Nehebkau. El difunto puede asumir la identidad y el poder del dios. La relación se realiza en el habla ritual, en lugar de quedar como un elemento abstracto de un panteón. Hays, discusión de PT 318 y CT 374, pp. 284–86

Aquí es donde la lectura de SnakeCult empieza a adquirir sustancia. La condición de una persona es alterable. Se pueden adquirir poderes; una nueva identidad puede pronunciarse y habitarse. La serpiente pertenece a ese proceso. La transformación funeraria no es el mismo acontecimiento que la primera aparición del yo humano, pero proporciona una forma ritual en la que puede imaginarse y ejecutarse el devenir de otro tipo de ser.

Siete serpientes y la dotación de kas #

En la tumba de Pabasa en Tebas, TT 279, un ritual para la primera hora del día se dirige a siete uraei, las cobras erguidas familiares en la imaginería real y divina egipcia. Las palabras pertinentes son nḥb kꜣ.w[=k]. Se restituye la terminación posesiva, “tus”; kas está presente en la transcripción. La traducción del TLA entiende que las serpientes confieren dignidad a esos kas. Pabasa, primera hora diurna, líneas 7–8

“Dignidad” explica la expresión en contexto. No es un sustantivo egipcio separado escrito junto a ka en esta cláusula. El TLA trata la combinación como una expresión especializada de posición o respeto, relacionada con el verbo de equipar. Las serpientes que equipan [tus] kas es una versión etimológica que empleo para hacer visible esa relación, no una corrección más literal del editor. TLA, colocación 86280

Aquí la asociación resulta llamativa incluso sin elegir el verbo inglés más contundente. Las serpientes actúan sobre los poderes de un ser. La imagen antigua ya contiene un receptor y una transformación. No necesitamos convertir cada cobra en una espiral de cuerda para reconocer el patrón.

“Tu ka … como Nehebkau” #

Una estatua curativa de Djedher, Cairo JE 46341, hace explícito el juego de palabras:

nḥb(.w) kꜣ=k mj Nḥb-kꜣ

Se describe a los dioses como quienes han dotado “tu ka”, seguido de “como Nehebkau”. El TLA traduce la acción como conferir dignidad al ka. El nombre y la acción responden audiblemente uno a otra: nḥb … kꜣ … Nḥb-kꜣ. Aquí ka está en singular. En las cláusulas precedentes, el poder-ba se nombra por separado. Estatua de Djedher, líneas 150–151

El conjuro circundante se dirige a una serpiente peligrosa; su “tú” no puede rebautizarse simplemente como “un infante humano que recibe un alma”. Lo que establece es la asociación religiosa: dotar el ka de un ser se expresa mediante el propio nombre de Nehebkau. Es una conexión antigua entre identidad serpentina y dotación, no un juego de palabras moderno.

Leídos conjuntamente, estos pasajes llevan el argumento más allá de un epíteto pintoresco. El vocabulario puede describir la concesión de poderes, el fortalecimiento de los kas de alguien y una transformación en la que el receptor se identifica con Nehebkau. “Ata un alma a un individuo” es una síntesis de ese patrón. Su significado psicológico final procede de la teoría de SnakeCult, no de una preposición egipcia ausente.

Unir a una persona #

¿Qué significaría que una serpiente te diera un yo?

La pregunta resulta más sencilla si separamos estar vivo de tener una concepción desarrollada de uno mismo. La transición propuesta no va de un organismo insensible a uno sensible. Se dirige hacia una persona capaz de representar sus propios pensamientos, reconocerse a través del tiempo, comprender que otros tienen una imagen de ella y asumir responsabilidad por una vida experimentada como propia. Este es el sentido de conciencia en cuestión en la Eve Theory of Consciousness.

Un yo reúne cosas dispares bajo un posesivo: mi miedo, mi intención, mi memoria, mi muerte. Las partes no tienen que ser nuevas para que cambie su relación. La vinculación es una imagen poderosa porque vuelve visible esa organización. Los poderes dispersos pertenecen a alguien; ese alguien está constituido en parte por el hecho de que esos poderes le pertenecen conjuntamente.

Esta es mi lectura de Neheb-Ka. La serpiente unc e el alma al individuo o, con mayor precisión, hace del individuo el portador eficaz de sus poderes vitales. “Asignar” no tiene por qué destruir esa lectura. Puede agudizarla. Se asigna una capacidad, se dota a una persona, algo se vuelve suyo de una manera en que antes no lo era.

La serpiente vincula los poderes de una persona en un yo. La iniciación repite esa formación; el mito de creación la recuerda a escala de la humanidad.
— The SnakeCult reading

Esto también explica por qué un dios de la transformación funeraria podría conservar el mismo patrón que un dios de los comienzos. Una vez que existe un yo que puede perderse, la muerte se convierte en un problema de conservarlo o recuperarlo. Un ritual que recompone a una persona después de la muerte puede reutilizar la imagen del poder que hizo posibles a las personas en primer lugar. Esa es la continuidad propuesta: creación, iniciación y resurrección como aplicaciones distintas de una misma formación.

El zumbador hace hablar a la serpiente #

El puente entre un relato de creación y una persona individual es la iniciación. Un mito dice que la humanidad fue creada. Un rito vuelve a crear a alguien.

Un zumbador es una lámina atada a una cuerda que se hace girar para producir un sonido profundo y pulsante. En las tradiciones de iniciación serpentina reunidas en el Bullroarer Atlas, ese sonido puede ser la voz de la serpiente. El instrumento da presencia corporal a un ser invisible. Una persona que se aproxima a un rito no solo escucha una historia sobre la serpiente. Escucha a la serpiente misma, tal como la presenta la ceremonia.

La narración Yolŋu Wägilak ofrece una forma particularmente clara de la transformación. Wititj, la Serpiente del Arcoíris, traga a las hermanas y las regurgita. El relato del National Museum of Australia’s sobre la tradición pictórica relaciona explícitamente esta ingestión y retorno con la iniciación: los muchachos entran en la ceremonia y salen convertidos en hombres. Este es un ejemplo arraigado localmente, no una afirmación de que todas las tradiciones australianas de la Serpiente del Arcoíris cuenten la misma historia. National Museum of Australia, “The Wägilak Story”

El expediente sobre la ingestión del Atlas reúne la evidencia ritual y etnográfica asociada. Lo que importa aquí es la estructura: una identidad ordinaria se interrumpe, el iniciando pasa al interior de un ser más grande que él y retorna transformado. La ceremonia confiere una posición, conocimientos y una relación con los demás que antes le estaban vedados. Nuestro ensayo sobre el iniciando tragado por la serpiente desarrolla ese patrón con mayor detalle.

La interpretación de SnakeCult toma en serio el rito como modelo de formación de personas. Un iniciando ya está despierto, es inteligente y participa en la vida social. Lo que cambia es la forma de personhood que la comunidad reconoce y le enseña a habitar. Propongo que esos ritos conservan, mediante la repetición de su ejecución, el recuerdo de una transformación mucho más antigua en la manera en que los humanos se comprendieron a sí mismos.

Neheb-Ka da a esa transformación un vocabulario egipcio. El zumbador le da una voz. Los nombres y las ceremonias difieren; la serpiente permanece en el paso hacia un nuevo tipo de ser.

Edén, Quetzalcóatl, Nüwa y Fuxi #

Los mitos de creación amplían ese paso del iniciando individual a los primeros seres humanos. Cada uno conserva una parte diferente de la historia ancestral propuesta.

Edén: personas que se descubren a sí mismas #

El Génesis es inusualmente directo respecto de un cambio en el conocimiento. El hombre y la mujer existen antes del fruto. Hablan y actúan. Después de que la mujer come y se lo da al hombre, se les abren los ojos y reconocen su desnudez. Más tarde, Dios reconoce que el humano ha adquirido el conocimiento del bien y del mal. Genesis 3:5–7, 22

La lectura de SnakeCult sigue de cerca esa secuencia: la serpiente aparece en una transformación de seres humanos ya existentes. La desnudez se convierte en algo que pueden conocer de sí mismos y que adquiere importancia bajo la mirada de otro. Sus cuerpos no acaban simplemente de llegar a la existencia. Ha surgido una nueva relación con esos cuerpos.

En esta lectura, Eva y la serpiente pertenecen a la misma historia que el atador de almas. El Edén escenifica la llegada de una subjetividad reflexiva y cargada moralmente; Neheb-Ka nombra la dotación y organización de los poderes de un ser. Los relatos se iluminan mutuamente sin exigir que el texto hebreo contenga un ka egipcio.

Quetzalcóatl: la humanidad reunida a partir de los muertos #

En la Leyenda de los Soles nahua, Quetzalcóatl desciende al reino de los muertos para recuperar huesos. En Tamoanchan, Quilaztli, llamada también Cihuacóatl, los muele; la sangre divina contribuye a la creación de los seres humanos actuales. La serpiente emplumada forma parte de un acto cooperativo de creación, en el que una deidad femenina resulta indispensable. Leyenda de los Soles, creación de la humanidad

Su tema explícito es la formación de personas vivas. Mi lectura comparativa pregunta por qué la serpiente vuelve a mediar en esa formación y por qué la humanidad debe constituirse a partir de materiales y poderes llevados a una nueva relación. Aquí la imagen está hecha de huesos y sangre. En Egipto es la dotación de kas. Ambos convierten a la persona en un logro y no en un dato dado.

La historia de los huesos es una tradición nahua. Debe conservar esa identidad; fundir cada serpiente mesoamericana en un único mito de creación compuesto borraría precisamente los detalles que hacen valiosa la comparación.

Nüwa y Fuxi: creadores serpentiformes del mundo humano #

El material chino distribuye el trabajo de otra manera. El Taiping yulan, en su sección sobre Nüwa, conserva un relato en el que ella forma a las personas con tierra amarilla. También conserva una descripción separada de ella como un ser con cabeza humana y cuerpo de serpiente. Fuxi recibe la misma descripción corporal en su sección, junto con la fundación de prácticas que organizan la vida humana. Taiping yulan, capítulo 78

La creación de arcilla de Nüwa es una acción suya, no automáticamente un episodio conjunto con Fuxi. Su iconografía emparejada y entrelazada es otra vertiente de la tradición. Esta distinción permite ver con mayor claridad el patrón amplio: los ancestros serpentiformes se encuentran detrás tanto de la producción de personas como del ordenamiento de un mundo humano. La comparación entre Nüwa y Fuxi del sitio separa estas historias textuales y visuales.

En la lectura de SnakeCult, la primera pareja humana y la serpiente se han convertido en una sola imagen. Los seres que crean a la humanidad llevan la serpiente en sus propios cuerpos. Crear significa adquirir las capacidades, relaciones y orden mediante los cuales la vida humana se vuelve reconociblemente nuestra.

Una historia antigua con un nombre egipcio #

Llamar “lo mismo” a todo esto significa proponer una transformación ancestral común subyacente a distintas historias religiosas. No significa que los sacerdotes egipcios contaran la Leyenda de los Soles, ni que el pueblo Yolŋu empleara ka como término para el iniciando. Las tradiciones tienen sus propios lenguajes, custodios, propósitos e historias. La afirmación es que su disposición recurrente conserva un recuerdo más antiguo que esas formas particulares.

Esa disposición es más específica que “la gente pensaba que las serpientes eran impresionantes”. La serpiente ocupa un umbral en el que los humanos adquieren algo constitutivo: vida, conocimiento, una identidad iniciada o los poderes necesarios para continuar siendo una persona. La condición humana se construye, y la serpiente participa en esa construcción. En el argumento sobre el zumbador y la conciencia, el ritual es el medio por el cual ese cambio fundacional puede ensayarse a través de las generaciones.

El registro egipcio ofrece a esta hipótesis un punto de contacto inusualmente preciso. Podemos ir más allá de la forma animal y examinar los verbos. Equipar. Asignar. Dominar. Podemos observar cómo el mismo sonido une el nombre de un dios con la dotación de un ka, o cómo sitúa siete serpientes sobre el otorgamiento de poder a los kas. No son traducciones intercambiables, pero juntas muestran por qué Neheb-Ka es una figura tan productiva para pensar en la formación de una persona.

La raíz común propuesta se remonta a la formación prehistórica de la humanidad. Los textos egipcios conservados no fechan esa raíz, y la semejanza por sí sola no puede establecer descendencia. La afirmación histórica descansa en el patrón comparativo de serpiente, transformación y personhood, no en tratar un epíteto inglés como una inscripción paleolítica descifrada.

Volvamos a la serpiente pintada. Ani llevó esta imagen a la tumba como parte de un libro para atravesar la vida ordinaria. En la lectura de SnakeCult, su poder en ese último umbral recuerda su poder en el primero. La serpiente podía mantener unida a una persona porque había ayudado a darle existencia.

Neheb-Ka, Binder of Souls: la serpiente en la formación del yo.


Fuentes #

  1. Thesaurus Linguae Aegyptiae. Nḥb.w-kꜣ.w, divine-name entry 86270; nḥb, equipping and allotting, entry 86130; nḥb, harnessing, entry 86140; kꜣ, entry 162870. Consultado el 24 de septiembre de 2026. Las glosas alemanas se traducen al inglés en el ensayo.
  2. Hays, Harold M. The Organization of the Pyramid Texts: Typology and Disposition. Brill, 2012. Discussion of PT 318 and Coffin Text adaptations, pp. 284–86; motif index, “Bestow Kas”. Complete text mirror.
  3. Graefe, Erhart, con contribuciones de Peter Dils. Pabasa, TT 279, first daytime hour, lines 7–8. Thesaurus Linguae Aegyptiae. Los corchetes del ensayo conservan el posesivo restituido.
  4. Thesaurus Linguae Aegyptiae. Healing statue of Djedher, Cairo JE 46341, lines 150–151. La serpiente destinataria del ritual es relevante para la interpretación.
  5. British Museum. Book of the Dead of Ani, sheet 27, EA10470,27. Viñeta pintada antigua que acompaña al Conjuro 87; la procedencia de la imagen y la licencia aparecen en el pie de figura.
  6. National Museum of Australia. “Central Arnhem Land,” especially Dawidi and “The Wägilak Story.” Old Masters: Australia’s Great Bark Artists.
  7. Genesis, chapter 3, especially verses 5–7 and 22. King James Version.
  8. Leyenda de los Soles. Traducido por Primo Feliciano Velázquez, en Códice Chimalpopoca, tercera edición, Universidad Nacional Autónoma de México, 1992, pp. 120–21; edición digital de 2019. Quetzalcóatl, los huesos de Mictlan y la creación en Tamoanchan.
  9. Li Fang et al., compiladores. Taiping yulan, chapter 78, sections on Fuxi and Nüwa. Compilación del siglo X que conserva fragmentos textuales anteriores; no es en sí misma un testimonio prehistórico.
  10. Cutler, Andrew. “The Snake Cult of Consciousness.” Vectors of Mind, 2023; “Eve Theory of Consciousness v3.0.” Fuentes autorales para el marco interpretativo.
  11. Lichtheim, Miriam. Ancient Egyptian Literature. University of California Press, edición combinada, 2019. “Stela of the Treasurer Iti of Imyotru”, Cairo CG 20001, línea 3 y nota 1.
  12. Bullroarer Atlas. “The Serpent’s Voice” y “Swallowed by a Monster.”. Expedientes comparativos y sus fuentes etnográficas citadas.

  1. Lichtheim, volumen I, pp. 88–89 en el volumen original; pp. 125–26 en la edición combinada de 2019. La frase y la nota se cotejaron con el texto consultable de la edición combinada. Su fuente es Lange y Schäfer, Grab- und Denksteine des Mittleren Reichs, I, pp. 1–2, IV, lámina I. La lectura psicológica es la interpretación de este ensayo. ↩︎